Modos de afrontamiento en tiempos difíciles (parte II)

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Buscar un tiempo para reflexionar durante los tiempos difíciles es de gran ayuda | Foto Cortesía

Por Karina Monsalve

Es un reto para los venezolanos, hoy en día, no dejarnos invadir por la desesperanza. Estamos transitando por la mayor crisis social de la historia de nuestro país. Las razones todos las conocemos y experimentamos en menor o mayor medida. Para salir fortalecidos psicológica y emocionalmente de esta situación cada uno de nosotros deberá ser capaz de generar habilidades para lidiar con las circunstancias de crisis impuestas.  

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada cinco personas sufrirá un trastorno mental en los próximos meses. Estos datos podrían concretarse sino nos proponemos a tomar medidas preventivas para aliviar, acompañar, dar contención y alivio a quienes lo necesitan. Es por eso que los profesionales de la salud mental estamos llamados a brindar herramientas psicosociales que ayuden a los ciudadanos a mantener el equilibrio necesario para seguir funcionando en sus vidas bajo la adversidad.

Si comprendemos al ser humano como un ser integrado por áreas funcionales, es decir, constituido por una salud física, cognitiva, emocional, conductual, social y espiritual debemos entonces procurar atender y cuidar de todas ellas, todos los días. Recordemos que tener salud mental involucra nuestro bienestar en cada una de estas áreas.

En la primera entrega de este tema, señalamos que los modos de afrontamiento son todas las acciones que buscan minimizar, tolerar, reducir, aceptar o ignorar todo aquello que sentimos sobrepasa nuestras capacidades. En el tiempo es válido modificar las propias estrategias de afrontamiento cuando ya no nos funcionan. A continuación describiré algunas otras alternativas que podrás utilizar como mecanismos para afrontar estos tiempos difíciles. 

Presta atención a tu salud física:

  • Duerme lo suficiente. Establece un horario para levantarte y acostarte, que te permita sentirte recuperado y descansado.
  • Práctica una actividad física. Cualquier actividad física de tu interés, te ayudará a reducir la ansiedad, mejorará tu estado de ánimo y además podrás generar bioquímicos cerebrales que te generen la sensación de bienestar.
  • Aliméntate bien. Comer de manera saludable te ayudará a mantener el balance en tu cuerpo y disminuir las ansiedades. Evita el consumo excesivo de alcohol y tabaco. Evita las drogas y la automedicación como medio de afrontamiento.

Cuida tu área cognitiva o tus pensamientos:

  • Focalízate en pensamientos positivos. Céntrate en las cosas con las cuentas y no en lo que te falta. Lista los beneficios que tienes en tu vida. 
  • Enfócate en tu plan del día. Proponte metas cortas, que puedas cumplir.   
  • Mantén la rutina que has establecido hasta ahora si crees que te ha funcionado.
  • Expresa tus ideas o pensamientos, comunícalos de forma verbal o escrita, te servirá de alivio. 

Cuida tu área conductual y social:

  • Establece un límite para tu exposición a las pantallas. Apagar los dispositivos electrónicos por momentos te permitirá disfrutar de otras actividades y reducirá el estrés generado por las noticias.
  • Elige una técnica o actividad antiestrés (leer, escribir, escuchar música, ejercitar la respiración y relajación, hacer manualidades, cocinar, hablar por teléfono con algún allegado, etc).
  • No te aísles. Conéctate con tus familiares o amigos. Establece un tiempo  de encuentro virtual para hacer conexiones por email, textos, teléfono o FaceTime o aplicaciones similares.

Cuida de área emocional o afectiva:

  • Reserva tiempo para ti mismo, estar consigo mismo por lo general trae paz y tranquilidad. Identifica un proyecto que tengas pendiente hacer y planifícalo. 
  • Conserva tu capacidad de disfrutar bien sea con actividades de entretenimiento o con tus vínculos afectivos.
  • Se flexible con tus emociones. Permítete sentir agobio, miedo, cansancio, tristeza, identifica tus emociones para que puedas luego contrarrestarlas con alguna acción que te genere bienestar. 

Cuida tu área espiritual:

  • Permítete momentos de silencio y meditación.
  • Independientemente de tus creencias religiosas, Ora si eso te trae paz.
  • Disponer un espacio para el altruismo y la solidaridad para ayudar al otro que lo necesita, te hará sentir mejor.

Y finalmente recuerda siempre: pedir ayuda cuando lo necesites. Si te sientes desbordado por la situación y no sabes cómo manejarla, no dudes en contactar a un especialista, psicólogos y psiquiatras estamos para cuidar de tu salud mental.

Karina Monsalve es psicólogo clínico del Centro Médico Docente de la Trinidad.  IG: @psic.ka.monsalve. TW: @karinakarinammq

El Pitazo no se hace responsable ni suscribe las opiniones expresadas en este artículo.

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