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miércoles, 27 enero, 2021

Microanálisis | El día que Estados Unidos pidió tregua

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En las últimas semanas habíamos visto un ejemplo perfecto de lo que en estudios de la guerra llamamos «escalada de conflicto». Estados Unidos e Irán habían protagonizado un número de acciones de mediana intensidad como retaliación a ataques previos. Por un lado, Estados Unidos fue atacado en sus instalaciones ubicadas en bases militares iraquíes donde murió un contratista militar (lo que normalmente llamamos un mercenario). El Gobierno estadounidense hizo un ataque a las milicias chiitas pro iraníes en Irak; como respuesta a esto las milicias iraquíes organizadas por el general iraní Qasem Soleimani atacaron la embajada estadounidense en Irak el 31 de diciembre.

En la madrugada del 3 de enero fue asesinado el militar más importante de las fuerzas armadas de Irán, Qasem Soleimani, comandante de las Fuerzas Quds y hombre de confianza del Jefe de Estado iraní, Ayatolá Jamenei. Una operación de las fuerzas armadas estadounidenses en Irak y autorizada por su Comandante en Jefe, Donald Trump. Luego de tres días de duelo nacional, las fuerzas armadas iraníes realizaron una asombrosa muestra de poder de fuego lanzando desde su territorio decenas de misiles a dos bases utilizadas por los estadounidenses en Irak, llegando a impactar solo dos y según el reporte del propio Trump, sin bajas estadounidenses ni iraquíes. Pero igual fue un ataque militar directo de un Estado al territorio de un Estado vecino y a las fuerzas norteamericanas, sin una declaración previa de guerra. Entonces ¿cuál debía ser la respuesta de los estados atacados?

En el siglo XX esto hubiese sido razón más que suficiente para el inicio de una guerra regular entre estos países, pero… ¿Cuál fue la reacción de Trump? Para sorpresa de muchos en las declaraciones del día 08 de enero, Trump desescaló el conflicto, es decir, dio un paso atrás después de varias declaraciones belicistas y de elogio a su supuesta superioridad militar, aunque para ser francos, ya desde el asesinato de Soleimani, Estados Unidos había sugerido que ante el escenario militar prefería la negociación con Irán.

Trump específicamente se refirió en su discurso a que en su administración Irán no logrará obtener armamento nuclear y exhortó a los países que firmaron el acuerdo nuclear con Irán en 2015 a abandonarlo, tal y como ya lo hizo EE. UU. en 2018. Los países incluidos en este acuerdo fueron Alemania, Francia, Reino Unido, China, Rusia e Irán, además de los norteamericanos. Extrañamente se hizo mención al programa nuclear iraní, que desde el año 2005 ha sido abordado por el grupo 5+1 y que incluso ha tenido repercusión en Latinoamérica con la presunta colaboración de los gobiernos de Cristina Fernández en Argentina y de Hugo Chávez en Venezuela a las pretensiones nucleares iraníes.

El principal paso atrás de Trump fue desestimar más medidas militares contra Irán, en cambio aseguró que estudia la imposición de más sanciones económicas contra Irán, que ya pronostica tener malos índices económicos en este 2020. Sorpresivamente Donald Trump también mencionó que EE. UU. e Irán han compartido anteriormente intereses comunes, como la lucha contra el Estado Islámico, organización a la que calificó como «enemigo natural de Irán» (seguro por tratarse de una organización terrorista suní, claramente en contra de los chiitas iraníes). Actualmente Irán y Arabia Saudita se disputan el poder en el mundo islámico, unos chiitas y los otros sunníes, apoyan a cada bando en los conflictos que van surgiendo en Siria, Irak, Yemen, Líbano, etc. Irán ha estado venciendo militarmente en Siria e Irak en los últimos meses y eso a los saudíes les está preocupando.

En cierta medida las declaraciones de Trump parecieron ser un acto de campaña política pues aprovechó la ocasión, en un discurso que duró menos de 10 minutos, para asegurar que en su administración se reestructuró y mejoró el presupuesto de las fuerzas armadas, se mejoró la economía estadounidense y que EE. UU. ya es hoy independiente del petróleo del Medio Oriente, declaración que tuvo como resultado inmediato la caída de los precios del petróleo en las bolsas de valores. También aprovechó la ocasión para decir que durante la administración Obama se firmó un acuerdo donde se le ofrecieron fondos financieros a Irán y que esto solo sirvió para que la nación persa esparciera el terrorismo en Siria, Irak, Yemen, Afganistán y el Líbano, además de servir para pagar los mismos misiles que Irán utilizó contra EE.UU.

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Acta non verba

A favor de EE. UU. habría que mencionar que lograron debilitar la posición de Irán con la eliminación de Soleimani y que enviaron un contundente mensaje de cero tolerancia a la intervención iraní en otros países del Medio Oriente. El gran punto en contra del prestigio militar norteamericano es dejar impune un ataque militar directo de Irán a sus fuerzas en Irak, porque no se trata de la efectividad defensiva estadounidense, ni de cuan capaces son los sistemas de alerta y los planes militares, se trata de un ataque que logró destruir parte de la estructura de un par de bases militares de la que se cree es la principal potencia militar del mundo.

Soleimani fue el comandante por 20 años de la fuerza Quds, que es una rama de las fuerzas armadas iraníes, encargada de las acciones de operaciones especiales (operaciones militares secretas y encubiertas) fuera del territorio de Irán y de la obtención de información de inteligencia (información que permite el espionaje, sabotaje y subversión del enemigo), esto lo convertía en el comandante con más poder en su país y en ocasiones un poder político superior al del Canciller Mohammad Yavad Zarif y el Presidente Hasán Rohaní, según algunos analistas.

A partir del 2019 los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, de la que se desprende la fuerza Quds, fueron calificadas como una organización terrorista por EE. UU., Canadá, Israel, Arabia Saudí, Egipto, Baréin, entre otros estados. Sin embargo, el asesinato del General Soleimani no solo representa un ataque a una organización terrorista sino el ataque a un alto mando y funcionario de la República Islámica de Irán. Si bien este general demostró su sagacidad en la guerra Irán-Irak en la década de los 80, lo que le valió su nombramiento como Comandante de División antes de cumplir los 30 años, su labor fue fundamental para la lucha contra el Estado Islámico y Al Qaeda, organizaciones que hasta Irán considera terroristas, posiblemente por tratarse de grupos fundamentalistas sunníes.

Irak: un estado fallido

De lo que nadie parece hablar es de la soberanía iraquí ¿Cómo dos estados se enfrentan directamente pero en el territorio de un tercer estado que a lo menos podríamos calificar de fallido? En el último mes ha recibido al menos dos bombardeos extranjeros y no es capaz de responder ni política ni militarmente, eso sin mencionar que jurídicamente era el responsable de ofrecerle seguridad a la embajada y al cuerpo diplomático estadounidense en Bagdad, responsabilidad en la que se demostró ¿incompetente o cómplice?

Leitmotiv

¿Cómo darle coherencia a la política exterior de EE. UU. en Medio Oriente? Lo más coherente es pensar en la disminución de la influencia militar y política de Irán en la región. El principal aliado de Irán en el Medio Oriente había sido Siria, EE. UU. y la OTAN lograron desarmarla cuando inició la guerra civil contra Bashar Al Asad y ahora sigue Irán. De esa forma no solo van agotando el poder del principal enemigo de Arabia Saudita e Israel, sino que van desplazando a Rusia de la región.

El papel de Venezuela

Desde hace años ha habido rumores de la existencia de células de la organización terrorista chiita, Hezbolá, en Venezuela. Sin embargo, células terroristas hay en todo el mundo, es precisamente así como operan esas estructuras. También se ha dicho que Venezuela ha suministrado uranio en su forma natural a Irán, pero como en el caso de las células terroristas, esto conforma un rumor que ni siquiera la oposición venezolana ha denunciado. Lo único cierto es que Venezuela cuenta con un yacimiento enorme de este mineral en el este del estado Bolívar y parte del territorio Esequibo.

Esto no quiere decir que Venezuela sea de ningún modo determinante en el conflicto entre Irán y los Estados Unidos, o que ni siquiera tenga un papel que jugar. Por nuestra realidad militar, Venezuela se va a tener que mantener al margen incluso si estallara una guerra.

El Pitazo no se hace responsable ni suscribe las opiniones expresadas en este artículo.

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