Los techos de cartón de Elsa Castillo

300

Comunicación en Gotas


«Los educadores, más que cualquier otra clase de profesionales, son los guardianes de la civilización».

Bertrand Russell, filósofo, matemático, lógico y escritor británico.

Por: María Eugenia Fuenmayor

Plantarle cara al poder nunca ha sido fácil. Desafiar sus decisiones mucho menos, sobre todo si ello implica exponer la ineptitud del funcionamiento de la gestión, sus malas decisiones y su peor manejo de los recursos que sabemos se explotan, hoy principalmente, en el sur de nuestro menguado país.

Elsa Castillo se ha atrevido, inclusive, a parafrasear algunos de los himnos sobre los cuales se ha fundamentado la narrativa de los mandos actuales, como es el caso de una de las más sonadas canciones de Alí Primera, Los techos de cartón:

Su condición de denunciante y combatiente de las de verdad le ha valido la activación del sistema de amedrentamiento que regularmente reacciona ante la autenticidad y la objetividad del reclamo. Ella es una convencida de que la Educación del pobre no debe ser una pobre Educación, si queremos vencer la desigualdad estructural que nos agobia.

Me resulta imposible no conectar lo anterior con lo que piensa @MilagrosSocorro sobre aquellos líderes que declaran que están arrechos y los que no lo declaran, sino que simplemente son arrechos. Sin duda, Elsa Castillo pertenece a la segunda de las categorías que Milagros alude en su reciente artículo La lógica del crimen pasional.

La dirigente de la Federación Venezolana de Maestros no está sola. Las protestas nunca han cesado, pues las razones para hacerlas están vivamente presentes en cada uno de los aspectos de nuestras vidas ciudadanas y personales.

Elsa Castillo cursó estudios iniciales en la escuela Manuel Díaz Rodríguez y luego en el liceo Teresa Carreño. Posteriormente, en el parasistema nocturno Creación Suroeste obtiene el título de bachiller en Ciencias. Trabajó como instructora en el INCE (años 1979-1980) y en el Instituto Nacional del Menor (año 1981). Luego, Educación en el Instituto Pedagógico de Caracas (UPEL) e hizo su postgrado en la Universidad Santa María. Actualmente lidera, junto con tantos otros educadores, la lucha por las reivindicaciones del gremio.

En el ámbito de Elsa, el de la Educación,  se sienten agudamente las carencias materiales e intelectuales. Se expresan, con relación a este último aspecto, a través de sesgos ideológicos contrarios a los objetivos esenciales de una enseñanza concebida para formar sobre principios de  libertad y ciudadanía basados en el esfuerzo. También en el «echarle un camión» y rebelarse contra la pretensión de «no elevar el nivel de los alumnos hasta la excelencia, sino en rebajar el nivel de la excelencia hasta la mediocridad», para citar una frase lapidaria de un reconocido protagonista de nuestra lengua hispana, que es perfectamente aplicable a nuestra realidad.

En un tal contexto, ante tales intenciones de pequeñez, las condiciones de trabajo y remuneración de nuestros docentes tampoco han podido salir indemnes: salarios vejatorios y tardíos e infraestructura escolar indigna del mensaje transversal que debe regir cualquier acto educativo: la superación.   

Las voces airadas y plenamente asistidas de razón del gremio docente público son las que más se han hecho sentir por estos días, aunque, lo sabemos, este sector no es el único vapuleado por la incapacidad administrativa que nos rige… pero se trata de la Educación, ámbito y labor en el que fundamentalmente reposa nuestro futuro como país, como sociedad exitosa y próspera… o todo lo contrario.

Elsa Castillo nos recuerda que no debemos seguir dejándonos llevar por la habituación a la mediocridad y, aunque se podría pensar que la frecuencia y naturaleza diversa de las protestas ya son parte inefectiva del paisaje cotidiano, su voz y la de sus colegas resuena con una fuerza especial que nos sacude de letargos, cansancios y posibles indiferencias, removiendo el polvo de una conformidad que solo es, en todo caso, aparente en algunos espacios de la vida nacional.  

Sirva entonces la voz de esta venezolana difícil de callar para recordarnos que sí hay liderazgo dispuesto a dar la pelea por los derechos de las presentes y futuras generaciones para acceder a una educación de excelencia. 

MARÍA EUGENIA FUENMAYOR | @mefcal

Experta en mercadeo, comunicaciones y reputación. Directora ejecutiva de Interalianza Consultores.

El Pitazo no se hace responsable ni suscribe las opiniones expresadas en este artículo.


Miles de venezolanos en las zonas más desconectadas de nuestro país visitan diariamente El Pitazo para conseguir información indispensable en su día a día. Para muchos de ellos somos la única fuente de noticias verificadas y libres de parcialidades políticas.

Sostener la operación de este medio de comunicación independiente es cada vez más caro y difícil. Por eso creamos un programa de membresías: No cobramos por informar, pero apostamos porque los lectores vean el valor de nuestro trabajo y contribuyan con un aporte económico que es cada vez más necesario.

Forma parte de la comunidad de Superaliados o da un aporte único.

Asegura la existencia de El Pitazo con una contribución monetaria que se ajuste a tus posibilidades.

HAZTE SUPERALIADO/A

Es completamente seguro y solo toma 1 minuto.