La verdadera “fuerza natural”

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Por: Maria Verónica Degwitz

Hoy se celebra el sexto aniversario de la muerte de Gustavo Cerati. Un genio musical que siempre será recordado en el mundo artístico latinoamericano, y sobre todo por su gran influencia en las mentes y corazones de todos aquellos que oyeron y sintieron su música.

Pero la muerte de Gustavo Cerati nos dejó algo más que su música. Mientras todos lo celebran y recuerdan su genio musical, yo me atrevo a recordar a su madre Lilian. Todos tendemos a reconocer y a celebrar el talento, pero nos falta reconocer el compromiso y la entrega de ese ser invisible que sin hacer ruido da su vida por otro. Lilian pasó 4 años, día tras día al lado de la cama de su hijo, sin rendirse, sin decir no vale la pena: todos valemos la pena…

Y es que esa labor callada que solo es impulsada por el amor tal vez no genera noticias, ni primeras planas. Esa entrega silenciosa no vuelve a alguien famoso, ni lo llena de seguidores en las redes sociales. Sin embargo, es determinante en la vida de aquellos a quienes acompaña, cuida y ama.

Estoy segura de que mucho del talento de Cerati fue innato. Fue bendecido con una inteligencia y sensibilidad artística y musical que supo transmitir a su público. Pero estoy segura también de que la figura de Lilian fue determinante en la vida de su hijo. Fue quizás esa persistencia, que demostró en los 4 años de padecimiento de su hijo, la que moldeó al artista que conocimos de adulto. Y creo que por eso tenemos mucho que agradecerle.

Foto: Gustavo Alemán

Hay quien pueda pensar que esos 4 años fueron perdidos, que Gustavo nunca se dio cuenta del amor y compañía de su madre durante esa época. No creo que fuera así, pero incluso si lo fuera, el mensaje que dio Lilian al mundo, a su familia y amigos, acompañando fielmente a su hijo, nos recuerda que lo que hacemos tiene un sentido, y muchas veces ese sentido no se encuentra fuera sino dentro de uno mismo: quizás Cerati no se daba cuenta de que su madre estaba allí, pero Lilian sí, y no había otra opción para ella que estar allí.

En un mundo plagado de influencers y de personajes que se hacen famosos por las razones más inexplicables, quisiera resaltar la figura de Lilian, y de todas aquellas madres, padres, hijos, esposos, nietos y amigos, que encuentran su sentido en el verdadero amor. Aquel que no busca recompensa ni agradecimiento, sino que nos mueve a darlo todo por la persona que queremos.

Así que yo la celebro a ella, a Lilian, por dejarnos más que música, por enseñarnos de qué se trata la vida, por recordarnos que el amor es la verdadera “fuerza natural”: lo demás son distracciones.


MARÍA VERÓNICA DEGWITZ | @enlasalademicasa

Comunicadora Social y Máster en Ciencias de la familia. Mamá de 5 niños y autora del blog enlasalademicasa.com

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