La realidad de los ascensos en la Fanb

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POLITEIA


Por: Nehomaris Sucre

Los soles en los hombros de generales y almirantes simbolizan el máximo esplendor alcanzado por ese oficial en el ejercicio de su carrera militar. Es la exteriorización de un honor que en teoría suelen alcanzar muy pocos. Aunque en el caso venezolano son ya aproximadamente más de 2.000 generales y almirantes, cifras inéditas en la historia de nuestro país.

Para tener una idea de la situación, basta dar una mirada a otras fuerzas armadas mejor equipadas, con mayor número de efectivos, con presupuestos superiores y recientes participaciones en conflictos bélicos. Por ejemplo, las fuerzas armadas españolas, en las cuales se contabilizan 200 oficiales generales y almirantes, diez veces menos que los de Venezuela.

Ya durante el gobierno de Hugo Chávez se consideraba excesivo el número de efectivos en estos grados, sin embargo, representaban aproximadamente el 10% de los que existen ahora.

En la Fuerza Armada los grados o jerarquías son el fundamento de la institucionalidad y se ejercen de acuerdo con los principios de obediencia, disciplina y subordinación. 

En este sentido, a mayor grado o jerarquía, le concierne mayor moral, profesionalismo y preparación académica-intelectual, siendo estos los atributos que respaldan la autoridad ejercida sobre los subalternos.


…basta dar una mirada a otras fuerzas armadas mejor equipadas, con mayor número de efectivos, con presupuestos superiores y recientes participaciones en conflictos bélicos. Por ejemplo, las fuerzas armadas españolas, en las cuales se contabilizan 200 oficiales generales y almirantes, diez veces menos que los de Venezuela

Nehomaris Sucre

En la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), esta premisa ha quedado desplazada gracias a la fuerte ideologización que experimenta el cuerpo castrense. En su lugar la lealtad hacia el gobierno de Nicolás Maduro se configura como el requisito principal para ascender a los grados superiores.

En este contexto, ante la ausencia de suficientes plazas vacantes para los oficiales de soles, se han creado nuevos cargos ligados a áreas de interés nacional o en las que el gobierno madurista tiene mayor necesidad de control. Esto evidencia que la lealtad política es la cualidad más valorada, por encima del profesionalismo, la moral y la preparación intelectual. 

Quienes no acceden a estos puestos pasan a ocupar otras plazas vacantes de menor nivel, pero con los privilegios que acarrea llevar soles en las caponas. Algunos de estos cargos hace apenas una década eran desempeñados por efectivos de menor grado, como coroneles o capitanes de navío y tenientes coroneles o capitanes de fragata. 

En esa dirección, los generales y almirantes que desempeñan estas funciones “menores”, se convierten en una especie de policías ideológicos, encargados de vigilar y garantizar la lealtad de los subalternos en el interior de las unidades que ellos dirigen o comandan. Esto se hace bajo el supuesto de que son efectivos cuya lealtad ha sido confirmada.

Este escenario evidencia que elevar el nivel de apresto operacional de la Fanb no es la prioridad del gobierno. 

Con el paso del tiempo, mientras más deterioradas se encuentran las unidades, se eleva el número de bajas y deserciones y la moral de los soldados disminuye. Sin embargo, la cúpula madurista incrementa la cantidad de oficiales de soles para tener más control, pese a que esto atenta contra la estructura piramidal natural en toda fuerza armada.

Quienes tuvimos ocasión de ser militares en esta época oscura de la historia de Venezuela, sabemos que la lealtad de muchos hacia el régimen se fundamenta más en el miedo o en el acceso a privilegios antes que en una convicción genuina. Por esta razón, la fidelidad, inclusive de quienes tienen soles y beneficios, es una cosa frágil que tal vez en algún momento caiga por su propio peso.


NEHOMARIS SUCRE |

Politóloga y militar retirada.

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