La Butaca de Oda | Por esto 13 Reasons Why fracasó en sus últimas temporadas

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| Foto Cortesía

Por Odalin Martin

La producción de Netflix que habla sobre la gran variedad de problemas a los que los adolescentes se pueden enfrentar, 13 Reasons Why, fue una de las series más vistas cuando estrenó su primera temporada en 2017, incluso Rotten Tomatoes –uno de los portales más importantes para la valoración de las películas y series en todo el mundo– la valoró con un 79% de aprobación.

La primera temporada está basada en la novela de Jay Asher, una historia que empieza y termina en un solo libro, a diferencia de la serie y aquí es donde todo se comienza a desboronar.

La primera temporada de 13 Reasons Why cuenta una historia impactante y que de una manera muy sutil va armando el rompecabezas de cada uno de los personajes. Comenzamos con Hannah Baker, una chica de high school que se suicida y deja 13 cintas para que sus diferentes compañeros y amigos escuchen sus razones y cómo se vieron involucrados en ello. Esta es una temporada intrigante, emocionante, pero sobre todo emocional. Llegamos a conectar con los personajes y de una manera u otra llegamos a la resolución del problema principal.

Sin embargo, al ver el gran éxito de la primera temporada Netflix no quiso perder la oportunidad de continuar la historia, pero aquí se va enredando todo y se va dañando poco a poco lo que fue la primera temporada. En la segunda temporada vemos concluir la historia de Hannah, el juzgado y todo el proceso legal, además toma más protagonismo Clay un chico introvertido que siempre busca ayudar a sus amigos. Vemos un desenlace que si bien creaba un nuevo conflicto para la tercera temporada ya se estaba sintiendo un poco forzada toda la situación.

Y llegamos rápidamente a la tercera temporada, el gran fracaso y lo que debió ser la última. Si bien tiene sus momentos de intriga y emoción realmente no hay nada que sostenga la historia, no hay desarrollo de personaje, no hay profundidad en los temas y se va convirtiendo capítulo a capítulo en una serie que no quieres ver y con una historia un poco extrema para ser adolescentes, el asesinato de Bryce Walker.

En la cuarta temporada nos enfrentamos a… pues realmente no nos enfrentamos a nada porque la historia ya no tiene ni pies ni cabeza. Tenemos a nuestro protagonista Clay, con problemas de ansiedad y enfrentándose a su psicólogo y ya, eso es todo. Si bien hay un fallecimiento, enfermedad y “superación” o al menos eso intenta, con demasiado esfuerzo tal vez, demostrar.

¿En qué falla 13 Reasons Why?

Pues en todo después de la primera temporada. Los primeros pasos de esta serie estuvieron bien hechos, hay un desarrollo necesario, hay drama, hay suspenso, sus personajes tienen cosas que atrapan y cierra la historia, quizá dejando un “cliffhanger” de esos que nos hacen pensar y comentar con nuestros amigos de la serie. Esto se debe a que está basada en una novela que tiene inicio, medio y final.

Continuar una historia de este tipo no suele salir bien y 13 Reasons Why es la prueba de ello. Desde la segunda temporada no hay desarrollo de personaje, algo que es vital para que la historia avance, si los personajes no dan la impresión de avanzar, nosotros como espectadores no notaremos el progreso de la historia y estaremos atrapados, como lo estuvimos durante 3 temporadas, en un bucle que va repitiendo todo.

Otra de las razones por las que esta serie falla es que se olvidan que sus personajes son adolescentes, pero se les olvida de una manera impresionante, porque es como si de la noche a la mañana estuviéramos lidiando con adultos con demasiados problemas. ¿Dónde está la vida adolescente?, ¿dónde están las fiestas, los amores adolescentes, etc? Todo eso desaparece y aunque se entiende el trauma, ese no es un comportamiento real, saludable o siquiera adecuado para una producción ficticia.

Los problemas exagerados, en la primera temporada nos hablaban de una chica que por depresión se suicida y se descubre que la chica fue abusada sexualmente por uno de sus compañeros y que sabía otros secretos. Sin embargo, saltar de eso a ocultar un asesinato ante todo un pueblo es muy complicado y pierdes la esencia de la serie.

Y por último, la temporada 4, la última temporada, no tiene ni pies ni cabeza en ningún aspecto. No hay una historia realmente, no hay una continuación real, hay demasiado drama y los adolescentes son tratados como adultos cuando realmente, no saben ni qué hacer y nosotros como espectadores queremos gritarles y nos frustramos mucho ante las diferentes situaciones a las que se enfrentan los personajes.Si no has visto ninguna temporada, te recomiendo que veas únicamente la primera y te quedes con el recuerdo de haber visto una serie que a pesar de ser corta es muy interesante y no te quedarás con el recuerdo que tengo yo de 13 Reasons Why. Y para todos los que están decepcionados, no se preocupen hay millones de producciones más en Netflix para olvidar la fatídica cuarta temporada de 13 Reasons Why.

Odalin Martin es escritora, crítica de cine y presentadora de televisión. @OdaMM

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