Empezar de nuevo

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Por: Karina Monsalve

Cada año, cada enero, representa en sí mismo un nuevo comienzo, una nueva oportunidad de hacer las cosas o de redimensionar lo que veníamos haciendo. Aun cuando las predicciones no sean alentadoras, para el imaginario colectivo la esperanza y el deseo de cambio para mejor siempre están presentes en cada inicio de año.

Empezar el año significa para muchos el inicio de un nuevo ciclo con nuevas oportunidades tanto en lo profesional como en lo personal. Cumplir con las expectativas en los meses siguientes se convierte en la meta. Darnos un espacio para la reflexión, para evaluar lo que deseamos y lo que necesitamos reajustar para cumplir lo que nos proponemos nos permitirá avanzar y tener una visión más realista y quizás “optimista” del futuro inmediato.

Los tiempos actuales son tiempos de cambios, de confusión, de incertidumbre, donde los pasos a dar se vuelven inseguros, precisamente por la inestabilidad de las condiciones actuales. Entonces, es necesario mirar al futuro desde parámetros totalmente nuevos porque cualquier escenario es posible. La situación de crisis actual pone en el centro de nuestras vidas la oportunidad de activar proyectos y planes de acción para construir un camino mejorado en relación al año anterior.


Darnos un espacio para la reflexión, para evaluar lo que deseamos y lo que necesitamos reajustar para cumplir lo que nos proponemos nos permitirá avanzar y tener una visión más realista y quizás  “optimista” del futuro inmediato

Karina Monsalve

Etimológicamente, el vocablo proyecto proviene del latín proiectum, el cual se compone del prefijo pro, que significa hacia delante e iectum que tiene el alcance de lanzar. De tal manera que se podría entender como lanzar hacia delante. Es decir, ir hacia un objetivo específico.

Cuando nos planteamos un proyecto factible, son muchas las interrogantes que surgen: qué hacer, para qué hacerlo, por qué hacerlo, cómo hacerlo, qué recursos necesito para llevarlo a cabo, qué magnitud tiene, cuáles son los tiempos para llevarlo a cabo, entre tantas otras. Se busca entonces definir bien los objetivos para llevar de manera concreta la acción.

Es importante que esos objetivos sean concretos, es decir, medibles, reales, alcanzables, delimitados en el tiempo, específicos y que te traigan bienestar. Una vez definido el objetivo se elabora el plan de acción donde se detallen paso a paso las acciones que te llevarán a alcanzarlo.

El proyecto u objetivo debe ser congruente y estar sincronizado con nuestro propósito de vida, con los valores y principios que nos rigen; esto te dará empuje y la motivación necesaria para ser consistente y perseverante. 

Algunas personas suelen quedarse solo en el planteamiento del objetivo; cuando sus expectativas son muy altas y la evaluación de los pros y contras superan los riesgos, entonces abandonan rápidamente. 

La idea es que tu proyecto te inspire, sea algo personal, porque las metas dependen de las aspiraciones de cada persona. Que lo que te propongas sea el motor que te motive a avanzar en ti mismo.


KARINA MONSALVE | @karinakarinammq

Psicóloga clínica del Centro Médico Docente La Trinidad.

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