Elecciones parlamentarias 2020… ¡Abstención inducida!

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Foto Archivo

Por Marcos Hernández López

La abstención es una de las más serias amenazas que debe evitar el actual sistema político venezolano si quiere continuar teniendo una aptitud democrática a lo interno y ante el mundo. No se pueden tomar decisiones de trascendencia, entre ellas en lo político, económico y social, con menos de la mitad de la población. Aquí tiene espacio una frase de JFK: “se puede ganar con la mitad, pero no se puede gobernar con la mitad en contra”.

La abstención electoral gravita en la no participación de aquellos que tienen el derecho a votar. Las motivaciones de la abstención son complejas y se articulan a situaciones concretas en un momento histórico. Incluso pueden ocultar una diversidad de razones lógicas existenciales. La abstención se enmarca dentro del fenómeno más amplio de la apatía participativa.  

Ante la decadencia de voto chavista, el ajedrez político-electoral revolucionario se mueve bajo una narrativa que se desliza en una búsqueda constante de un constructo que apunte hacia una abstención inducida. Es un axioma, Maduro tiene claro que el único fin que tendría cualquier escenario es su salida del poder, en este caso, viciará las reglas en un proceso que lleve a una elección parlamentaria limpia competitiva.

Son evidentes las estrategias del oficialismo, se inscriben mirando una elección parlamentaria 2020 conectada a una campaña de descrédito de supuestos planes desestabilizadores y conspirativos por parte de los principales líderes y partidos de oposición. No obstante, la estrategia de la oposición conociendo la decadencia del capital político-electoral revolucionario, con una mayoría en la intención de voto, se pudiese mover en su trazado hacia una dimensión pacífica, electoral, democrática y constitucional. Según indicadores económicos y sociales, están dadas todas las condiciones socio históricas para convertir las elecciones parlamentarias en un instrumento constitucional para el inicio de la transición del poder político nacional con el suficiente apoyo de un pueblo agotado por las profundas complejidades de las crisis que lo golpea sin piedad día a día.

Evidentemente, en la oposición existe un sentimiento de desconfianza, rechazo e interpelaciones radicales hacia algunos de sus líderes políticos nacionales, por sus contradicciones e intentos fallidos para desplazar del poder al proyecto de Socialismo Siglo XXI. Estas manifestaciones son vinculantes con los discursos y posturas que muchos han tomado ante varios temas entre ellos el diálogo, negociación o la salida de Maduro. Con toda una razón lógica, mucha gente ubicada en los bloques oposición y NINI dice que no quieren ni saldrán a votar, porque siempre se impone la ecuación perder-perder y algunos de sus líderes terminan acariciando la traición a la bandera del cambio, todo apuntalado en una verdad verdadera que el árbitro electoral según su directiva es un agregado de la revolución, la mayoría de la gente percibe que este CNE decide quién gana y quién pierde, realidad deriva en un porcentaje revelador de abstencionistas. 

Para la consultora Hercon Consultores, existen dos escenarios bien claros para las elecciones parlamentarias; primero, ante un nuevo CNE convencer a los electores para que se motive a votar en avalancha, esta decisión dependerá de las estrategias y tácticas psicoemotivas que aplique el comando de campaña opositor; y segundo escenario, sería el deseado por Nicolás Maduro, inducida desmotivación y división en conexión con la intolerancia y visión en la oposición, contextos que conectaría con la alta abstención, entendiendo que las fisuras y los ataques dentro de la oposición son excusas válidas para no ir a votar. Pero el día de la elección el oficialismo seguramente activará su maquinaria e influencias con los pocos recursos del Estado, como siempre ganaría unos cuestionados comicios electorales con participación manipulada en los porcentajes de participación, refrendado el evento y la nueva Asamblea Nacional. 

Para el análisis de la variable abstención debemos tener presente a medida que se acerca las posibles fechas para el evento de la elección parlamentaria, Maduro con todo derecho continuará construyendo de manera acelerada entramados políticos, un escenario electoral a su conveniencia y lo llevará a la práctica con acciones “legales” de inhabilitaciones y violencias selectivas, acciones que revelan en el corto tiempo que no es más que sacar del juego a partidos que estorben su estrategia, fundar miedo y agotar a los electores opositores venezolanos. 

En síntesis, el contexto de elecciones parlamentarias constitucionalmente a realizarse en este año 2020: podemos recrearnos por ahora con una precisión en la variable abstención se configura más compleja y los candidatos opositores no se enfrentarán a otros candidatos sino al poder económico del Estado venezolano. Es obvio que el ventajismo es institucional, mientras la campaña electoral de la oposición democrática, si quiere ser exitosa, debe luchar por un nuevo CNE que tenga como ejes definir una estrategia que contribuya a reducir índices de abstención en las venideras elecciones parlamentarias. Dentro de una lógica si existe una proyección a favor de la oposición con una brecha 80/20,  las trampas pudieran ser irrelevantes en sus resultados versus el sentimiento de cambio… según la historias de algunos pueblos cansados de tantas injusticias sociales y económicas, sus victorias primero se defendieron con organización en las calles, es significativo tener presente la naturaleza tramposa del adversario político. 

Marcos Hernández López es sociólogo, docente universitario | PhD Gestión de Procesos | CEO Consultora Estudios de Opinión. TW e IG: @Hercon44

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