El retorno a clases virtuales

90

Por: Karina Monsalve

En un año inédito como este 2020, los estudiantes y sus familias se mantienen ante la expectativa de cómo fluirá este nuevo año escolar 2020-2021. Inicialmente, tal como lo asegurara el Ministerio de Educación, está  planteado el retorno a clase en la modalidad virtual. Luego se irá pasando al presencial, si las condiciones estuvieran dadas.

En condiciones regulares el inicio de un nuevo año escolar siempre es generador de estrés para los niños y jóvenes. Se suelen sentir nerviosos, no duermen bien los primeros días, están más irritables y menos tolerantes. Es común y esperable que los niños se preocupen y se sientan ansiosos cuando va a comenzar el colegio, más aun en estas circunstancias en las que deberán lidiar una vez más con los factores externos como electricidad, conectividad, dispositivos inteligentes, plataformas adecuadas, entre tantos otros. 

La ansiedad y los miedos escolares son relativamente frecuentes y suelen afectar más comúnmente a niños entre 3 y 12 años. Por su parte, la fobia escolar, que es menos frecuente y tiende a ocurrir entre los 5 y los 6 años de edad (comienzo del colegio), también fue experimentada por algunos niños en la modalidad virtual. En las circunstancias particulares de clases virtuales se presentaron casos donde los niños rechazaban rotundamente conectarse a las clases, les daba pena, se sentían muy nerviosos, ansiosos  y no lo podían hacer sin la presencia y apoyo total del representante.

Los niños y adolescentes con fobia escolar por lo general tienden a presentar bajo rendimiento académico, problemas de ansiedad aguda, aprehensión, tensión o intranquilidad, así como depresión, desesperanza, tristeza, ambivalencia e hiperactividad y una autoimagen distorsionada de sí mismos. De esta forma, la fobia escolar puede actuar como una barrera importante para el desarrollo personal, social y académico de niños y adolescentes. Es importante rescatar entonces algunas acciones para evitar que los niños pasen por esta experiencia y facilitar en casa el ambiente para el aprendizaje. La ansiedad aunque es común no debe ser parte de nuestra nueva normalidad.

Este momento particular va a requerir que los padres o representantes tengan un rol más activo y ejerzan un papel de acompañamiento, esencial para salir con éxito de esta situación que nos presenta los tiempos de pandemia. La organización en casa es fundamental, la dinámica del trabajo de los padres debe lograr congeniar con la dinámica académica de sus hijos, de tal manera que pueda fluir y no convertirse en una batalla campal de tensiones y estrés.

Recordemos que los jóvenes están viviendo una etapa donde la sensación de duelo está presente, perdieron sus espacios sociales, sus deportes, su aprendizaje en el aula, sus actividades culturales y artísticas y en los peores casos alguno de sus seres queridos. Es por esa razón que estamos en la obligación tanto maestros, profesores y padres de tener la mejor actitud posible para afrontar esta dinámica emocional particular que se les presenta a niños y adolescentes en este país.

Estas son algunas sugerencias que podemos emplear para ayudar a facilitar la transición del tiempo de ocio en casa a tiempo de aprendizaje en casa:

  • Hable con sus hijos sobre este nuevo período de clases virtuales. Indague sobre cómo se siente al respecto, sobre sus preocupaciones, sobre sus posibles dificultades que prevea. Hablar y conocer sobre los aspectos que le inquietan podrá facilitar que realice los ajustes necesarios y encuentren las  soluciones posibles.
  • Haga un balance entre las cosas que les parecieron positivas y negativas del año escolar anterior. Esto le permitirá una mejor planificación.
  • Pregúntele a sus hijos en qué área les parece más importante que ellos les puedan ayudar. En su opinión, qué es lo que más les cuesta.
  • Poder prever las dificultades que pudieran surgir en el camino y anticipar las posibles situaciones de estrés, puede ayudar a reducir la tensión de ese momento.  
  • Prepare con antelación el espacio para el estudio. Organice el espacio para que el alumno pueda tener a mano los útiles, cuadernos y demás requerimientos que necesita para cada clase. Hágales visibles el horario de las asignaturas para que esté orientado y pueda visibilizar lo que viene en el transcurso del día.
  • Regule nuevamente el horario de sueño-vigilia. Despiértelos con suficiente anticipación de tal manera que puedan desayunar y organizarse sin apuros. Este tiempo preliminar suele reducir el estrés y ansiedad en los primeros días.
  • Establezca el tono emocional del inicio de clases. Los niños asumirán la situación dependiendo de cómo vean y sientan a sus padres frente a la situación de estrés. Si los padres les generan tranquilidad y confianza, ellos podrán sentirse más relajados y seguros frente a la situación.
  • Mantenga una buena comunicación con los profesores de sus hijos y hágale llegar sus dudas e inquietudes previo al encuentro de la clase.

KARINA MONSALVE | @karinakarinammq

Psicóloga clínica en el Centro Médico Docente La Trinidad.

El Pitazo no se hace responsable ni suscribe las opiniones expresadas en este artículo.

5/5 (1)

¿Qué tan útil fue esta publicación?