¿El Joker es inofensivo en Venezuela?

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| Foto Hobbyconsolascom

El Joker ganó el León de Venecia hace unas semanas atrás e inmediatamente la expectativa por el estreno de la película creció. Llegó el estreno comercial y la película respondió, el público mundialmente respondió. La película ha roto récords de venta y notamos que la audiencia se ha enfocado en analizar y hablar del trabajo actoral de Joaquin Phoenix. Pero debo decir que no me agrada hablar de esta película.

Es muy difícil hablar de ella porque tengo algunos conflictos. Uno de los que entra en juego es que en Venezuela la distribuye Cinematográfica Blancica, empresa para la que trabajé y que además es igualmente distribuidora de mi próxima película “Infieles” a estrenarse el 18 de este mes. Y aquí entra otro conflicto: me es imposible desearle mal a una película aunque sepa que esta causa más interés que la mía. No hay competencia posible, nuestro cine está muy atrás en el corazón y los bolsillos del público venezolano. Para el cineasta venezolano es suficiente con la programación de su tráiler antes de alguna función de Joker, It o El Rey León. O con que el DCP sea distribuido en el mismo disco duro siendo descargada en los mismos cines que un blockbuster.

Pero bueno, entremos en materia… Joker es una película poderosa, lograda, la mejor película de Todd Phillips, su director y guionista, recordado antes de Joker por la trilogía de comedia “Qué pasó ayer”. Es válido pensar que este director se ha preparado para hacer una película sobre la locura desde el humor puesto que sus personajes son bastantes alocados. Pero ese acercamiento al tema y esa conclusión es bastante arriesgada puesto que Todd Phillips no es un científico loco tratando de validar tesis sobre un tema en su cine. Es más bien un tipo normal. Alguien que aprovecha su tiempo creando y no tiene miedo a fallar.

Efectivo. Un realizador efectivo. Un hombre de cerca de 50 años que en sus últimos 20 años de vida ha realizado 10 largometrajes. Nueve de ellos exitosos, 4 de esos 9 de fama mundial. Un promedio de una película cada 2 años. Un tipo que conoce la industria, que parecía encasillado en las comedias negras y hasta un poco adolescentes que facturaban mucho dinero.

Al terminar la tercera entrega de “Qué pasó ayer”, algo pasó en Él. Ya no tenía nada qué demostrar en cuanto a que sabe escribir un guión, sabe narrar audiovisualmente y conecta con el público. Y hace su película más personal hasta ese momento. War dogs (2016) donde actuaban Jonah Hill, Miles Teller y Bradley Cooper. Este último estrena Nace una estrella en 2018 donde Phillips es socio. Película exitosa y con un Oscar a la mejor canción y un excelente debut como director para el afamado actor Bradley Cooper.

Esto último pasa en medio del rodaje y finalización de Joker. Joaquin Phoenix hace olvidar el fracaso que significó encarnar al Joker para el «oscarizado» Jared Leto (Dallas Buyers Club). Es el momento de un Oscar para Joaquin. Con una trayectoria larga, consistente y coherente. Con tres nominaciones al Oscar por Gladiador, Johnny Cash y The Master, parece que es ahora su momento para alcanzar la estatuilla. El trabajo de Joaquin es el que ya nos tiene acostumbrados desde hace algún tiempo. Quizá desde su trabajo en Master, Vice, Irrational man o No te preocupes, no irá lejos.

Phoenix, como actor, ha hecho trabajos que lo llevan a calzar los zapatos del Joker de forma ideal. Joaquin no esperó a que le llegara Joker, sino que siguió creciendo como actor hasta que llegó el momento. Todos hablan de él y yo no veo nada distinto a lo que ha hecho. Es el mismo actor que trabajó para ello en una película más efectiva y lograda que las anteriores donde fue dirigido por PT Anderson, Woody Allen y Gus van Sant. Tres directores consagrados y más respetados que Todd Phillips.

El irresponsable Todd, en quien recae la culpa de este excelente film, nos presenta una película que nos habla de la locura desde un país donde cualquiera tiene un arma y entra a un bar, escuelas y cines y asesina a otros. El cine es inofensivo para un sector y un arma peligrosa para otro. En Venezuela es inofensivo según la mayoría de los analistas, puesto que el venezolano está acostumbrado a la violencia por la inseguridad y la desigualdad social, en mi sala la gente se reía en los momentos más sangrientos de la película.

En Venezuela es inviable una guerra civil y el Joker lo demuestra. Pues la guerra civil en Venezuela es por determinar quién tiene el poder y quién la razón. Es una guerra más que suficiente, fastidiosa y civil. Una guerra que se da en redes sociales, en paradas del bus, en metro, en los vecindarios. Todo lo demás es papelillo. Más de 60 mil venezolanos vieron el Joker en sus primeros 5 días en la taquilla venezolana.

El Joker tiene en su guión detalles de esos que te hacen caer en la verosimilitud, subraya información, lo que molesta a algunos. Un exitoso cantante de Rock&pop dijo que era mediocre y a pesar de eso se merece una nominación al mejor Guión Original. No le hace homenaje a Taxi Driver, quiere matar a Taxi Driver y eso quizá es lo más sagrado y a la vez obsceno de la película.

La película tiene dos secuencias memorables, una de ellas híper violenta donde creo que no solo en Venezuela, la gente suelta una carcajada. El Joker causa risa, espanto, conmoción y aun así provoca ver el resto de la sección oficial de Venecia para entender porque se llevó ese premio. No creo que entre en las películas de mi vida, pero eso no le importa a Todd Phillips y así debe ser un realizador efectivo.

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