De médico a médica o de bombón a bombona

482

Por: Marcos Hernández López


Para los especialistas en el tema de la espectacularización de la política “La utilización de nuevas tecnologías digitales en la vida cotidiana ha trastocado los escenarios de la comunicación política. Algunos autores van más lejos aún, afirmando que asistimos impávidos a un cambio de régimen mediático caracterizado por la intensificación del politainment (info – entretenimiento) y del simulacro político. La lógica del entretenimiento ha reconvertido el campo político en un espacio escenificado que cuenta con actores, roles, mitos, recursos expresivos, hechos principales y secundarios. En lugar de informar, nos seducen y entretienen”.

Las campañas políticas de los nuevos tiempos son más costosas, se requiere de mucho conocimiento y tecnicismo para lograr el objetivo: triunfar. Pero también se tienen que utilizar prácticas o paradigmas clásicos, modernos y post modernos para comprender algunos resultados que, a simple vista, no se hacen fácil de visualizar: ejemplo, el efecto devastador que pueda causar el voto “oculto” en cualquier aspiración política.

La previa a la campaña electoral cada día es más larga, más extensa, se requiere de más imaginario, incluso, en contra de la voluntad de los propios partidos y, casi seguro, en contra de la voluntad de los mismos ciudadanos, que están cansados no de la política, sino de la cotidiana politiquería.

La elección presidencial en los Estados Unidos fue toda una escuela de pensamientos y de acciones para mantener o capturar el poder. Lamentablemente, no fue ejemplo de lo cristalino y respeto al voto, sin embargo, se reveló que las nuevas técnicas mediáticas utilizadas cada día son más sofisticadas para el bien o para el mal.

Los recursos que se destinan cada día son más y mejores, es decir que los talentos o capital humano, como los económicos e, incluso, los tecnológicos, son cada día superiores e inteligentes, y requieren de mayor preparación y profesionalización para blindar los triunfos electorales.

Quedó revelado en esta campaña norteamericana, cada día en mayor medida, que se llevan a los medios de comunicación. Del dominio de éstos, en el buen sentido de la palabra “dominio”, dependerá el papel de los asesores y consultores en toda la elección y posteriores resultados.

Es significativo recordar una frase que se articula a la situación real, aquí la frase de Alvin Toffler: “Si intentamos controlar los Mass Media, atentaremos contra la democracia; pero si no lo hacemos, serán éstos los que lo harán”. Una frase para reflexionar por la profundidad de su esencia mirando la trascendencia.

En el sentido etimológico, la espectacularización de la política es algo realizado por actores en la esfera de la visibilidad pública que es contemplado o admirado por espectadores o votantes en este caso. No obstante, existen otros sentidos de la aproximación contemporánea entre la política y el espectáculo.

El presidente Donald Trump, en sus posturas para avanzar, acorralar y someter a su adversario político utilizó su arrogancia en positivo: la filosofía y la espectacularización de la política americana está orientada al “marketing político”. No obstante, e independientemente del enfoque teórico, la espectacularización de la política se refiere a los aspectos de la actividad política que han sido redimensionados en función de los medios, recursos y lenguajes de la comunicación y de la cultura de masas.

En síntesis, “la espectacularización de la política, se asocia y refuerza junto a otros fenómenos como la campaña permanente y la simplificación de la democracia: la sustitución del contenido por la forma, el desplazamiento de lo real a lo simbólico y el pasaje de lo racional a lo puramente emocional”.

“Se ha extendido una manía entre parlantes ladinos de acuñarle el femenino a quien nunca lo tendría, si no tiene «dío» el día, y trigo no tiene «triga», ni existen las «gobernantas», tampoco las «estudiantas», ni «hormigo» entre las hormigas.

Roberto Santamaría-Betancourt. Grupo de la Ortografía Española.

Hace días un sobrino me contaba que su novia, recién graduada y con honores de médico en una prestigiosa universidad colombiana, dichosa de emoción por ver culminado este primer gran paso en su carrera, de pronto sintió una enorme desilusión cuando al leer con detenimiento, días después de su acto de graduación, su diploma, la titulaban MÉDICA en vez de MÉDICO. Su desazón sobrevino al ver cómo algo tan serio y tan anhelado como su título de médico, era ahora también objeto del carnaval del feminismo de género.

Si no dispusiéramos de referencias históricas concretas sobre el origen de esta manipulación ideológica, en forma de simulación de reconocimiento de los derechos de la mujer, podríamos pensar que solo es cuestión de malos chistecitos de algunos tiranos bananeros para distraer a sus vasallos de las violaciones que a sus DDHH perpetran sin contemplación; o que se trata de comunistas trasnochados (hay casos en donde se funden en una sola todas estas condiciones) que, en medio de una cena deliciosa, en algún maravilloso bistró cercano al río Sena, libando su impelable Chateau Lafite Rothchild, recibe el soplo de una musa que le inspira temáticas para sus Foros de Sao Paulo o de Puebla. Su musa lo ilumina sobre las maneras de conquistar incautos con iniciativas disruptivas que lo haga parecer como el paladín que se «desmolleja» por defender al oprimido… y a la oprimida.

Y sigue Santamaría-Betancourt:

Aunque lo intenten comprar con millones y «millonas», un trono no tiene «trona» ni «jaguara» has de llamar a la hembra del jaguar y aunque el loro tenga lora, y tenga una flor la flora, mi lógica no se aplaca: no tienen «vacos» las vacas ni los toros tienen «toras».

A más de una mujer le he escuchado decir que la lengua que no cambia está condenada a morir, opinión esta que suscribo. El asunto es que primero moriría la lengua por desconocimiento de sus hablantes, que por falta de evolución. Quienes usan el argumento de la muerte del español si no lo actualizamos día a día, primero tienen que entenderlo y detener esa tóxica manía de empujar «a lo macho» términos que deforman la inteligentísima esencia de nuestro espectacular idioma. Empecemos por entender qué es un ‘epiceno’:

Según la RAE

Epiceno: Del lat. epicoenus, y este del gr. ἐπίκοινος epíkoinos; literalmente ‘común’.

1.adj. Gram. Dicho de un nombre animado: Que, con un solo género gramatical, puede designar seres de uno y otro sexo; p. j., bebé, lince, pantera, víctima. U. t. c. s. m.

No entender que nuestro idioma es inclusivo, previsivo y capaz de incorporar la diversidad, es ir debilitando progresivamente nuestra lengua, al sacrificar el enorme poder expresivo de la economía lingüística, que se define como el «principio de la lengua que permite obtener el mayor efecto comunicativo con el mínimo de esfuerzo lingüístico» (Diccionario Básico de Lingüística). La economía lingüística es un atributo que le confiere eficiencia al idioma y lo consolida como herramienta efectiva de comunicación.

Ustedes me dirán si se trata de ignorancia o ingenuidad, pero mientras más «compremos» el lenguaje inclusivo, mayores son los éxitos que se anotan aquellos ideólogos «ultrosos», amantes de los más caros bebedizos, que le pautan los guiones- y no son gratuitos-  a los (y a las) obedientes líderes de los países, en los que, justamente, se requiere más pensamiento estratégico y más educación de calidad y menos aguaje pseudoideológico para ganar más control social.

Termino estas líneas citando los últimos versos de Santamaría-Betancourt de «Por un idioma sin “idiomo”»:

Aunque las libras existan, con los libros no emparejan, y tampoco se cotejan suelos, que de suelas distan, y por mucho o «mucha» que insistan mi mano no tiene «mana», no tiene «rano» la rana y foco no va con foca, ni utilizando por boca el masculino de Ana.


MARÍA EUGENIA FUENMAYOR
| @mefcal

Experta en mercadeo, comunicaciones y reputación. Directora ejecutiva de Interalianza Consultores.

Miles de venezolanos en las zonas más desconectadas de nuestro país visitan diariamente El Pitazo para conseguir información indispensable en su día a día. Para muchos de ellos somos la única fuente de noticias verificadas y libres de parcialidades políticas.

Sostener la operación de este medio de comunicación independiente es cada vez más caro y difícil. Por eso creamos un programa de membresías: No cobramos por informar, pero apostamos porque los lectores vean el valor de nuestro trabajo y contribuyan con un aporte económico que es cada vez más necesario.

Forma parte de la comunidad de Superaliados o da un aporte único.

Asegura la existencia de El Pitazo con una contribución monetaria que se ajuste a tus posibilidades.

HAZTE SUPERALIADO/A

Es completamente seguro y solo toma 1 minuto.