Así celebran los petareños el cumpleaños 400 de su parroquia

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Por: Jimmy Pérez

En medio de la difícil situación que atraviesa el mundo por la pandemia y las diversas circunstancias sociales, económicas y políticas que inciden en la calidad de vida de nuestra convulsionada Petare, esta metrópolis de urbanizaciones, miles de sectores populares y zonas rurales cumplirá 400 años de fundada el próximo 17 de febrero, miércoles de ceniza, en el inicio de la cuaresma cuatricentenaria de Petare.

Existen diversas iniciativas oficiales promovidas por las autoridades locales para celebrar esta fecha y otras impulsadas por diversas organizaciones comunitarias, movimientos sociales y representantes de la sociedad civil que han venido preparando una agenda virtual y semipresencial para conmemorar esta importante fecha. 

La misión que tengo al escribir estas líneas es transmitir el frenesí que siento por Petare, pero también dejar asentado ese sentimiento de respeto por nuestra tierra, que nos fue transmitido en forma de descarga por nuestros abuelos, padres y madres que llegaron desde del Llano adentro, los pueblitos de los Andes y muchos otros lugares. Al mismo tiempo poder presumir con orgullo la importancia que tuvo para el viajero, cuando pisaba por primera vez nuestra ciudad, trabajar y echar raíces para contribuir al desarrollo de la comunidad que lo recibía.

La singularidad de la geografía petareña permitía ser puerta para la Barlovento tierra ardiente del tambor que nos ofrece sus hermosas playas, y las notas de arpa tuyera que alegraban los asentamiento del camino de los agricultores para poder intercambiar, con el famoso trueque, el papelón, azúcar, caña, flores y café por pan, queso y otros víveres. 

Esa Petare de misterios y leyendas no contadas todavía sigue siendo el punto de encuentro hacia el centro del país, en el eje del comercio y el tránsito que conjugaban múltiples dinámicas, contrastes, sonidos, sabores, saberes y tradiciones formado un carácter excepcional ¡y a la vez indescifrable! que diferenciaba a las demás ciudades del país. Es por ello que a través del tiempo Petare va renaciendo y reclama su sitio predilecto en la historia republicana de Venezuela. 


La misión que tengo al escribir estas líneas es transmitir el frenesí que siento por Petare, pero también dejar asentado ese sentimiento de respeto por nuestra tierra, que nos fue transmitido en forma de descarga por nuestros abuelos, padres y madres que llegaron desde del Llano adentro, los pueblitos de los Andes y muchos otros lugares

Jimmy Pérez

Esta visión que quiero compartir no es un enfoque academicista, histórico o antropológico, menos desde la perspectiva cronista, pero es necesario reconocer el trabajo que realizan estos guardianes de la historia venezolana, pues son ellos quienes representan un esfuerzo de extraordinaria dedicación, resguardando el patrimonio cultural e histórico de nuestra Petare y que en la actualidad son desvalorizados por este sistema injusto que le otorga valor a estereotipos de “jardines de plásticos y fachadas a medio pintar”. Pero en el fondo, lo anterior es reflejo de esas ciudades donde “nadie habla, nadie participa y nadie siente” como resultado de años de indolencia, falta de visión futurista en la que lo prioritario es lo urgente y no lo importante; aunado a la intolerancia a la que se nos fue sembrada desde el poder.

Es por ello que trataré de resaltar esas ideas que me trajeron hasta aquí, en esa búsqueda de mis raíces, motivado por las clases de historia de mis profesores, más el valor de la tradición oral de mis abuelos que terminó de cautivarme con sus historias de esa Petare noble, que trabaja en búsqueda de un buen camino y que no se dejaba confundir por el encanto de los discursos de falsas esperanzas, sino por el corazón que sigue latiendo en cada emprendedor, soñador y “optimista crónico” para que no muera la esperanza de una Petare distinta y crear las oportunidades necesarias trascendiendo las dificultades y así, para el bien de sus hijos, lograr vivir dignamente. Pero la pregunta ¡¿Cómo están celebrando los petareños los 400 años de Petare?! Es un reto describirlo por la coyuntura actual, ahora surgen nuevos fenómenos sociales cada vez más impredecibles y variantes que generan nuevas desigualdades y pocas oportunidades.

En esta Petare que lucha, trabaja y no pierde la alegría entre tanta pena, hoy sus habitantes tienen pocas motivaciones para celebrar este cuatricentenario, quizás por el desconocimiento de la historia de su fundación o sobre el orgullo de contar con la primera hidroeléctrica. Esa Petare que nos relata el señor de los golfeados, Fran Suárez, sobre Américo y Francisquito, de ese pueblito modesto que abastecía a su hermana Caracas de caña, azúcar, café y luz eléctrica, sobre sus anécdotas, del carácter rebelde y tremendo que florece verdor en cada esquina, calle y obra faraónica inconclusa, de sus personajes icónicos como Bárbaro Rivas, el Padre Jesús Misa, Ubaldo Lira, Luis Sojo, Armando Palacios, Luz Mely Reyes, Ismer, Conchita y muchos cultores, músicos y deportistas, pero a pesar de esa historia no presumida, coexiste un grupo importante de personas que viven inmersos en una dinámica indolente y de escasas acciones de solidaridad donde la prioridad es sobrevivir en la selva de concreto para no ser una víctima más del dólar, la violencia y la represión. Aun así, Petare es una cantera de líderes, de dirigentes vecinales y defensores de los derechos humanos, de creadores, emprendedores, soñadores, una ciudad de tercos que se levantan de forma insurgente a pesar de su deterioro evidente. Desafortunadamente sus gobernantes no la han sabido valorar. 

A pesar de esta grave realidad y el profundo desconocimiento de nuestra historia, en la actualidad la mayoría estos petareños supervivientes, herederos del desastre de las modificaciones abrasivas que replantearon el hábitat afectando nuestro arraigo e idiosincrasia, todavía sigue siendo el reflejo de ese pasado donde aflora la gente emprendedora y ávida de trabajar, estudiar y producir. Esos miles de petareños que sin saber el cumpleaños de su ciudad la celebra levantándose temprano junto al sol, como demostración de esa Petare vibrante que le hace honor a su nombre en lengua caribe “entre los ríos” o “de cara al río” donde comienzan a bajar como caudalosos ríos de trabajadores, uno por Mesuca y otros bajando por José Félix Ribas, los Barrios Unidos, Puente Baloa, La Urbina y Palo Verde con la idea de mantener sus puestos de trabajo y garantizar el pan nuestro de cada día. Es la Petare que sale altiva contra el desempleo y la desazón por no cubrir el presupuesto familiar, y es la Petare que no se detiene por los desmanes que a diario suceden en sus comunidades.


…en la actualidad la mayoría estos petareños supervivientes, herederos del desastre de las modificaciones abrasivas que replantearon el hábitat afectando nuestro arraigo e idiosincrasia, todavía sigue siendo el reflejo de ese pasado donde aflora la gente emprendedora y ávida de trabajar, estudiar y producir 

Jimmy Pérez

Un gran amigo me decía que “la mejor forma de celebrar su cumpleaños es trabajar duro y no dejar que la tristeza se apodere de nuestras vidas” y esto lo vemos a diario en plena pandemia. En la zona colonial existen diversas personalidades que en su tarea peregrina relatan con pasión las historias de los primeros creadores que llenaban de vida y fueron portadores de valor que otorgan a través de sus creaciones rasgos propios de la naturaleza diversa de la Petare pujante y próspera. Lo observamos a diario en la maestra del colegio público que saca fuerzas donde no las hay para brindarle la mejor educación a sus alumnos. Lo vemos en el Materno Infantil de Petare donde una enfermera de 83 años de edad se mantiene de pie y cumple sus guardias para brindarle salud a los niños, demostrando que su vocación es inmune a los $3 de salario y la falta de insumos. Lo vemos todos los días con los dirigentes comunitarios o vecinales que vuelcan todo su corazón, toda su vida, todas sus fuerzas, todo su ser al servicio de los habitantes de sus barrios para concienciar  a los vecinos y a las familias sobre la importancia de transformar el entorno de sus comunidades, muchas veces estas son labores silenciosas ¡pero eficientes y constantes! 

La celebración de los 400 años de la fundación de la ciudad Dulce Nombre de Jesús de Petare constituye una oportunidad para resaltar los momentos relevantes que han marcado la historia de nuestra Petare, es una ocasión para reflexionar sobre su significado y evolución; de visibilizar la historia no escrita y la diversidad de sus actores relevantes y cotidianos que han marcado el desarrollo de nuestra ciudad. La celebración de los 400 años de Petare nos obliga a repensar el papel que jugamos y enfrentar los retos que se vislumbran con la intención de poder mejorar el hábitat de una de Petare que renace ante tanta agresión e indolencia.


JIMMY PÉREZ | @ZonaD_Descarga

Coordinador General de Zona de Descarga.

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