Zulianos gastan la mitad del salario mínimo mensual para estar comunicados

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La empresa de telefonía nacional, Cantv, no funciona. Las operadoras privadas también tienen fallas. Los cortes eléctricos agudizan la situación al límite

Por el equipo de Corresponsales Zulia: Sheyla Urdaneta, Mayreth Casanova, Eira González, Johandry Montiel

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Comunicarse vía telefónica, con datos por Whatsapp o a través del servicio de wifi no es cosa fácil en Zulia. Las fallas en las comunicaciones se unen a la lista de calamidades que padecen quienes viven en este estado, que muestra el peor rostro de la crisis en Venezuela.

En la mayoría de los sectores parece que se cae en un hoyo negro, porque no hay comunicación. No entran ni salen las llamadas, no es posible tener señal para comunicarse por Whatsapp, ni mucho menos tener la opción de conectarse a una red de servicio de wifi.

Los ciudadanos tienen solo como opción el uso de las telefonías privadas: Movistar o Digitel. Cantv quedó en el imaginario. Lo ven como un punto vintage. Como una empresa que antes, hace años, funcionaba y ya no.

Es fácil esta medición. En Maracaibo, conseguir un teléfono fijo es como admirar una antigüedad. No existen, no hay, ni siquiera de adorno.


Desde que hubo el apagón de marzo en mi casa ya no pudimos tener más servicio de Internet. Cuando tengo luz, no hay señal, así que mi papá lo paga. Mi papá dice que esta situación es la ruina

Andrea Gómez, estudiante universitaria

Pero todo esto lo que hace es que los zulianos, en general, destinen hasta la mitad de un salario mínimo al pago de sus servicios de telefonía. Esto, por decir lo mínimo. Otros gastan hasta 50.000 bolívares mensuales para poder estar comunicados.

De hecho, la compañía dejó incomunicados a los zulianos desde que el robo de cableado comenzó a ser lugar común.

Andrea Gómez tiene 20 años y estudia en una universidad privada en Maracaibo. Su renta es de apenas 399 bolívares, pero su papá le paga cada semana hasta 20.000 bolívares en datos para que pueda navegar e investigar desde su teléfono y cumpla con las exigencias de sus materias.

“Desde que hubo el apagón de marzo en mi casa ya no pudimos tener más servicio de Internet. Cuando tengo luz, no hay señal, así que mi papá lo paga, pero no hemos podido disfrutar más del servicio. Mi papá dice que esta situación es la ruina”.

Pero a Pedro Martínez, que trabaja en una panadería, le pasa lo mismo. No se puede comunicar con nadie. A diferencia de Andrea, Pedro no tiene un teléfono inteligente, pero ya “su pote”, como llama a su telefonito, no le da ni para hablar con su hermana que vive en Maracay.

“Antes, ella me llamaba los viernes o los sábados y pasábamos rato conversando, pero aquí ya no se puede. En Zulia estamos perdidos: no hay luz, no hay señal. Nos desconectaron hasta la esperanza, porque yo sé que poner los cables donde se los han robado y recuperar todo lo que han dañado no se logra de un día para otro”.

Pedro dice que contrató una renta mínima de 200 bolívares, pero su hijo, que vive en Colombia, le paga hasta 20.000 bolívares para que esté comunicado con sus otros hijos, “o para que yo tenga cómo llamar, porque un buen día a Movistar le dio por cambiarme el plan sin consultar”.


En Zulia estamos perdidos: no hay luz, no hay señal. Nos desconectaron hasta la esperanza, porque yo sé que poner los cables donde se los han robado y recuperar todo lo que han dañado no se logra de un día para otro

Pedro Martínez, trabajador de una panadería

Esto pasa, de acuerdo con Amarilis Méndez, desde que Cantv se “escudó en el robo de cables para justificar el mal servicio que ya venía prestando. Uno dejó de escuchar al otro al lado del teléfono, uno dejó de tener tono y nos quedamos un buen día sin lo que llamaban el ABA de Cantv”.

José Manuel Sánchez tiene una situación similar. Era un usuario de Movilnet, pero las fallas en la comunicación lo hicieron migrar de operadora. “Me enviaban un mensaje y me llegaba a los tres días, eso me pasaba con Movilnet y por eso me cambié a Digitel, pero estoy indignado, volví a caer en lo mismo. Cada semana o cada mes debo recargar dinero para disponer de un plan de datos. No levanta la señal casi nunca. Mientras no tengo luz, aquí nada funciona”.

En las oficinas de Cantv en Maracaibo, el servicio está limitado. En la que está ubicada en la avenida Doctor Portillo, los empleados tuvieron que ser reubicados. Los pocos que quedan dicen a quienes van a pedir información: “Ni nosotros tenemos línea”.

En otra oficina, en la paralela a la avenida Universidad, son más explícitos. Indicaron que no venden líneas, ni chips, ni atienden ningún reclamo. “Aquí no hay línea ni buen servicio desde el apagón de marzo. Desde esa fecha nada funciona, por eso no podemos atender ni ofrecer nada”.

En la Costa Oriental del Lago “cazan la señal”

Comunicarse en alguno de los siete municipios de la Costa Oriental del Lago se convirtió en un suplicio para su gente. El servicio de Cantv funciona a medias y cada vez es más intermitente.

En el municipio Simón Bolívar, uno de los más afectados, no hay servicio de Cantv desde hace 26 meses. Sus habitantes deben utilizar las operadoras de telefonía privadas para comunicarse; en otros casos, movilizarse a Cabimas, Maracaibo o Ciudad Ojeda para realizar alguna transacción. Viven en una cacería de señal.

José Molero, representante de los comerciantes del municipio Santa Rita, donde hay sectores que acumulan hasta 15 meses sin Cantv, explicó que adquirieron puntos de venta inalámbricos y satelitales para mantener sus negocios operativos, pero es una inversión en divisas que no pueden afrontar los comerciantes de locales pequeños.

“Solo hay Cantv en el sector La Plaza y después que se va la luz, quedamos sin servicio. Los comerciantes que están en otras zonas como El Mene, Puerto Escondido, Los Andes, Camino Nuevo, Palmarejo, Barrancas y Punta Iguana, es decir, cerca de 70 % del municipio, está incomunicado”.

Hay reportes por el robo de cableado de fibra óptica desde tres parroquias, pero Cantv dejó de atender sus requerimientos. Aunque los vecinos siguen pagando el servicio con la esperanza de que repongan el cableado.

En Cabimas y Ciudad Ojeda, los municipios con mayor población de la Costa Oriental, hay zonas que solo tienen Internet durante seis horas diarias, dependiendo de su horario de racionamiento eléctrico. Las antenas de Cantv no tienen batería y quedan sin luz.


Solo hay Cantv en el sector La Plaza y después que se va la luz, quedamos sin servicio. Los comerciantes que están en otras zonas como El Mene, Puerto Escondido, Los Andes, Camino Nuevo, Palmarejo, Barrancas y Punta Iguana, es decir, cerca de 70 % del municipio, está incomunicado

José Molero, representante de los comerciantes del municipio Santa Rita

Las entidades bancarias públicas y privadas, así como los comercios del Casco Central de ambos municipios, trabajan hasta las 2:00 de la tarde. Después de esa hora quedan sin línea. Debido a la situación que limita al sector productivo han surgido empresas privadas que ofrecen servicio de Internet satelital para empresas y hogares.

“Un mes de servicio, dependiendo de la zona en la que viva el suscriptor y sus necesidades, cuesta como mínimo 20 dólares mensuales. Además de la instalación y el equipo. No es barato, pero la gente está desesperada. El Internet no es lujo, sino una necesidad”, dice Luis Miguel Ramírez, técnico de una empresa independiente.

El racionamiento que mantiene Corpoelec no solo altera la calidad de vida de los zulianos, sino su forma de comunicarse. Hay zonas donde llega la luz y se va la señal de Cantv y las operadoras privadas o viceversa, mientras que, en otras zonas, especialmente las rurales, dejaron de tener esos servicios luego del primer apagón nacional del 7 de marzo.

En el caso de los campos petroleros de Lagunillas, la conexión es nula. Sus habitantes se movilizan hasta el muro de contención, un dique costanero que separa a la zona ubicada casi a nueve metros debajo del nivel del mar de las aguas del Lago de Maracaibo, para obtener señal en sus móviles. Es fugaz.

En los Puertos de Altagracia, Mene Grande y Bachaquero, sus habitantes denuncian que el robo de cableado, desde 2017, ha dejado incomunicadas a varias comunidades y sus vecinos, por la necesidad de estar conectados, han recurrido a ofrecer dinero a trabajadores de la Cantv para que repongan el cableado. El problema se acentúa.

Mariagelys González, representante comunal de Niquitao en Baralt, explicó que desde hace más de 10 meses solo hay una entidad bancaria en funcionamiento, de las cuatro existentes, por la falta de conexión a Cantv. En Miranda, también se ha registrado una situación similar y su gente debe movilizarse hasta Maracaibo, en la mayoría de las ocasiones.

Un usuario promedio, dependiendo del uso que haga de su telefonía, en la Costa Oriental del Lago puede gastar más de 150.000 bolívares mensuales recargando saldo en sus operadoras privadas para tener datos en sus teléfonos.


Un mes de servicio, dependiendo de la zona en la que viva el suscriptor y sus necesidades, cuesta como mínimo 20 dólares mensuales. Además de la instalación y el equipo. No es barato, pero la gente está desesperada. El Internet no es lujo, sino una necesidad

Luis Miguel Ramírez, técnico de una empresa independiente

Dos años sin Cantv en la Guajira

Usuarios de la Guajira venezolana denuncian que Cantv desde hace, al menos, dos años dejó de prestar servicio en la región y las líneas telefónicas de Movilnet, Digitel y Movistar funcionan a media máquina.

El tema de las telecomunicaciones en el municipio Guajira, del estado Zulia, es muy complejo, debido a las fallas que presentan las líneas telefónicas en esta región fronteriza. La Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela dejó de funcionar a finales de 2016 y miles de usuarios desorientados aún esperan una respuesta de la empresa del Estado.

En la parroquia Guajira funcionan a medias las líneas telefónicas de Movilnet y Digitel, que solo sirven para hacer llamadas. Ante esta situación, muchos comercios de la localidad optaron por comprar antenas satelitales de Colombia para tener Internet, pero esto les pega duro en el bolsillo de los usuarios que pagan 4.000 pesos, que equivalen a 18.000 bolívares la hora, para poder comunicarse con sus familiares que se encuentran en otros países.


Nosotros estamos pagando Internet colombiano para comunicarnos con mi hijo que está en Chile. La señal de las líneas telefónicas está malísima y lo triste es que tenemos que pagar en peso la hora

Agustina González, habitante de la población de Paraguaipoa

“Nosotros estamos pagando Internet colombiano para comunicarnos con mi hijo que está en Chile. La señal de las líneas telefónicas está malísima y lo triste es que tenemos que pagar en peso la hora”, contó Agustina González, habitante de la población de Paraguaipoa.

En las parroquias Sinamaica y Elías Sánchez Rubio, los usuarios reportan que pasan días incomunicados por las constantes fallas que se presentan en las operadoras telefónicas. Manifestaron estar cansados de los cobros injustificados.

José Fernández, usuario de Cantv, señaló que lleva dos años esperando una respuesta de la compañía telefónica. “Recuerdo que la última vez que utilicé el Cantv de la casa fue el 15 de septiembre de 2016. Aquí las comunicaciones son pésimas y lo triste es que estamos pagando por un servicio que no sirve”.

Machiques: Un año sin tono

En el municipio Machiques de Perijá, no hay línea telefónica de la empresa Cantv desde hace un año.

Vecinos del municipio denuncian que no solo quedaron sin línea, sino también sin Internet. Los afectados manifestaron que el servicio no era eficiente antes de que dejara de funcionar por completo.

Los usuarios afectados manifestaron que “desde hace rato” Cantv no funciona en Machiques. «Desde que dejó de funcionar, no ha habido respuesta alguna. Cada usuario cancela el servicio sin tenerlo, con la esperanza de que algún día se restablezca”, comentó Yocela Romero.

Enni Escalona dijo que desde hace más de un año su teléfono Cantv “no hace nada. «Hace días corrió el rumor de que ya funcionaban las líneas, pero fue una ilusión. Aunque regresó el tono, no hace absolutamente nada».

La historia es otra en las parroquias foráneas, como por ejemplo en Bartolomé de las Casas, una de las cuatro parroquias de Machiques.

Los habitantes de esta comunidad informaron que este servicio dejó de funcionar hace dos años aproximadamente.


Hace días corrió el rumor de que ya funcionaban las líneas, pero fue una ilusión. Aunque regresó el tono, no hace absolutamente nada

Enni Escalona

«Algunos amigos de Machiques me dicen que les regresó el tono, otros que ya les funciona la línea, pero aquí nada ha cambiado con Cantv. Los teléfonos tienen tono, pero ni llamadas puedo realizar; simplemente el teléfono está de lujo”, denunció Mayreth Chávez.

Las empresas privadas de telefonía no se quedan por fuera. El servicio de Movistar y Digitel es deficiente en algunas zonas del municipio.

“A veces aquí en mi casa ni siquiera puedo hacer llamadas o mandar mensajes de texto, aunque los teléfonos muestren que hay cobertura”, mencionó Paola Jiménez.

Mary Carmen Rodríguez dijo que el promedio de gasto mensual con su línea Movistar es de 20.000 bolívares, aunque su renta básica no pase los 1.000 bolívares. “¿Qué hace uno si la recarga base que permite la operadora para el servicio de extradatos es 8.000 bolívares?».

Otros usuarios de Movistar y Digitel en la zona denunciaron que “a cada rato se cae el servicio” y los deja fuera de línea la mayoría del tiempo.

Jesús Romero comentó que no hay opción para cambiarse de empresa. «Movistar y Digitel están igual que Cantv; el servicio es cada día más malo, pésimo, se cae a cada rato y, por lo general, es lento».


Movistar y Digitel están igual que Cantv; el servicio es cada día más malo, pésimo, se cae a cada rato y, por lo general, es lento

Jesús Romero

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