Zulia | Maestra sobrevive vendiendo café y empanadas en municipio Guajira

Nelitza González es docente jubilada, su sueldo no le alcanza para comprar un kilo de pollo. En el municipio Guajira, los maestros han dejado de sostener los libros, los cuadernos y los bolígrafos para buscar otros trabajos y así sobrevivir en medio de la crisis económica

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La crisis económica llevó a los maestros del municipio Guajira a hacer otros trabajos, como vender café, empanadas, chucherías, gasolina, chatarra y hasta víveres para seguir resistiendo. Foto: Eira González

Las fallas en el suministro de los servicios básicos como el agua potable, el gas doméstico, el combustible, la electricidad, sumado al alto costo de la vida, han obligado a los maestros del municipio Guajira, en el estado Zulia, a dejar de sostener los libros y los cuadernos para dedicarse a otro tipo de trabajo y así sobrevivir a la crisis económica que atraviesa el país.

Esta vez contaremos la historia de Nelitza González, docente jubilada, quien se dedica a la venta de café, empanadas y hace recargas telefónicas para llevar el sustento de su hogar, ya que el sueldo que recibe del Ministerio de Educación no le alcanza para comprar ni siquiera un kilo de pollo.

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González relata que desde hace un año se dedica a este trabajo informal para poder costear los gastos de su hogar, porque sostiene a una hermana y a sus sobrinos debido a que por la pandemia del COVID-19 se quedaron sin empleo.

Esta mujer, de 53 años, se levanta a las 4:00 am para preparar el café y las empanadas de queso, carne y pollo, y sale  a las 6:00 am de su casa, ubicada a un kilómetro de la población de Paraguaipoa.

González cuenta que la situación económica de su familia es bastante preocupante pero agradece a Dios por permitir llevarle a su hogar un paquete de arroz y medio kilo de pollo. Con tristeza en los ojos relata que hace 20 años, con el sueldo que recibía, compraba ropas, electrodomésticos y hasta un carro, pero en pleno socialismo solo le alcanza para apenas comer.

«Cuando logro vender todo el termo, hago 9.000 pesos. Con eso compro mantequilla, un cuarto de queso y una harina para medio solucionar la comida en mi casa. Trabajé mucho pero solo me quedan lindos recuerdos de la educación», manifiesta González.

Esta docente, que impartió clases durante 25 años en las instituciones educativas del municipio Guajira, hoy se encuentra en la avenida principal de Paraguaipoa vendiendo café.

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