Voluntarios preparan 150 platos de comida para personas de bajos recursos en Barquisimeto

En la casa parroquial de la urbanización Rafael Caldera, al oeste de Barquisimeto, entregan alimentos a personas de bajos recursos

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Con amor y dedicación, cada semana se acercan los voluntarios a la casa parroquial para ayudar a los más necesitados. Foto: Keren Torres

Barquisimeto.- Voluntarios de la urbanización Rafael Caldera, en Barquisimeto, ofrecen su tiempo, recursos y oraciones tres veces a la semana en la casa parroquial, cuando preparan en promedio 150 almuerzos para personas de bajos recursos, no solo de la comunidad sino de zonas aledañas que se acercan a recibir su plato de comida.

Aunque en ocasiones han tenido que cocinar a leña, porque se les ha hecho difícil tener la bombona de gas llena, Gustavo Zambrano, coordinador de la Pastoral Social, agradece a la providencia divina que nunca han dejado de hacer la labor de caridad, con la ayuda de muchas manos caritativas.

De hecho, en la comunidad han realizado protestas por las fallas en la distribución de gas, que han sido disueltas por los cuerpos de seguridad. En la más reciente, recibieron amenazas de los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), para que se retiraran de la vía donde manifestaban.


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Algunos han tenido que comprar a sobreprecio las bombonas y por eso han sido excluidos de la lista de los manzaneros, nombre que reciben los vecinos encargados de hacer listas y entregar los beneficios de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap).

Colaboraciones altruistas

En cuanto a los alimentos que preparan para la olla comunitaria, se elaboran gracias a las colaboraciones que reciben. Explicaron que cuando preparan granos, por ejemplo, cocinan entre seis a nueve kilos, más las verduras, aliños, sal, aceites, arroz o pasta y arepas.

La Asociación Civil 251 en Acción colaboró con la olla comunitaria de La Caldera. Foto: Keren Torres

La mayoría de quienes se acercan son personas mayores, quienes dijeron que su pensión no les alcanza, mientras otros ni siquiera tienen esta entrada mensual de dinero.

Durante la entrega de los almuerzos llegó una niña con su tazón para que le sirvieran almuerzo, dijo que en su casa no había gas y por eso su abuela no había podido cocinar. Las personas llevan sus potes y cubiertos para que les sirvan los alimentos, además, hay voluntarias que llevan el almuerzo a personas de la urbanización Rafael Caldera que están en cama y no pueden acercarse a la casa parroquial.

Niños y adultos acuden a la casa parroquial de la urbanización Rafael Caldera para almorzar tres veces a la semana. Foto: Keren Torres

La Asociación Civil 251 en Acción colaboró con insumos y con su servicio en una de estas ollas comunitarias. Aunque la intención era proyectar vídeos sobre historias de venezolanos que han salido adelante, en medio de la crisis, no fue posible porque el racionamiento del día había comenzado poco antes de las 6:00 de la mañana y al mediodía aún no se había restablecido la electricidad.

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