Venezolanas en Chile ruegan por pasaporte para su hermano con Síndrome de Down

Dominico José, es un joven de 33 años con síndrome de Down que perdió a su mamá hace mes y medio a causa del COVID-19, en Falcón. Sus hermanas, que viven en Chile, iniciaron una campaña para que Coco, como le dicen por cariño, tenga su pasaporte para viajar y reunirse con ellas

570
Doménico Araviche DAddio (Coco) junto a sus hermanas Angélica y Anggi, quienes solicitan a las autoridades del Saime su ayuda para obtener el pasaporte que permita se reúna con ellas luego que su madre falleciera de COVID-19 hace mes y medio | Foto: cortesía familiares

Coro.- Doménico José Araviche DAddio, mejor conocido como Coco, tiene 33 años y es un chico con Síndrome de Down. Hace poco más de un mes, su mamá Nohemy DAddio de Araviche falleció debido a complicaciones ocasionadas por el COVID-19 en una clínica privada de Coro, estado Falcón. Desde ese día Coco se sumió en una fuerte depresión que lo mantiene en cama.

Es el mayor de tres hermanos. Sus hermanas Angélica y Anggie están en Chile, a donde emigraron en 2018 y 2019, respectivamente. Su padre, quien quedó al cuidado de Coco, no supera la tristeza y reconoce que no puede cuidarlo como lo hacía su esposa Nohemy. Él hasta ahora no quiere viajar a Chile.

“Jamás las cosas volverán a ser como antes, pero Coco es el alma de la familia y necesitamos que esté con nosotras para que sienta de nuevo el amor en su vida”, contó a El Pitazo Anggie, la hermana menor, a través de una entrevista vía WhatsApp.

La odisea para poder obtener los permisos de viaje datan desde hace tres años, cuando su madre ahora fallecida, acudió a las oficinas del Saime, en La Vela, para iniciar el proceso que les permitiera obtener los pasaportes Express, que nunca obtuvieron. Sin eso, es imposible iniciar el trámite para la visa que exigen a los venezolanos para entrar a Chile.

Coco y su mamá Nohemy DAddio de Araviche, quien falleció en abril a causa del coronavirus en Coro. Sus hermanas piden ayuda para que Coco pueda estar con ellas en Chile | Foto: cortesía familiar

“Hemos hecho de todo. Enviar correspondencia a la primera dama de Chile, Cecilia Morel, al director del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) en Venezuela, Gustavo Vizcaíno, consulados, embajadas, jueces, abogados y hasta ahora no hemos tenido respuestas”, detalló Anggie.

Aclaró que aún cuando ellas no pueden salir de Chile por estar en proceso de obtención de sus visas definitivas, tienen familiares que pueden acompañar a Coco en un viaje que ellas pueden costear por avión, ya sea en un vuelo humanitario o por una línea comercial.

De allí que ruegan al director general del Saime, Gustavo Adolfo Vizcaíno, y en Falcón al director regional, José Sambrano, agilicen los trámites protocolares para la obtención del pasaporte, debido a que temen por la salud de su hermano Doménico.

Apoyar a sus padres y hermano

En un audio y con voz entrecortada, Anggie Araviche recordó que en septiembre de 2018, Angélica, la hermana mayor, luego de graduarse de médico cirujano en la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (Unefm) decidió migrar a un país donde pudiera trabajar y ganar lo necesario para mantenerse y solventar las carencias de su familia en Coro.

Mientras estudiaba para presentar la prueba Eunacom, que aprobó y le permitió desarrollar su profesión, cuidaba a un abuelito en la ciudad portuaria de Coquimbo, a unas seis horas de Santiago de Chile. En abril de 2019 llegó Anggie, quien estaba embarazada, por lo que no fue hasta diciembre de ese mismo año cuando pudo comenzar a trabajar en una empresa de transporte como secretaria.

“Tenemos los medios monetarios y afectivos para tener a Coco con nosotras, por lo que todos los esfuerzos los estamos concentrando en que pueda viajar, y para ello contamos con la ayuda de amigos y familiares, pero los documentos para migrar se han hecho cuesta arriba desde hace dos años”, dijo la menor de las Araviche.

Momentos de duelo

Las hermanas Araviche lamentan que Coco esté postrado en una cama, con inmovilidad de sus miembros superiores e inferiores, debido a una depresión progresiva -diagnosticada por una psicóloga- por la cual, en ocasiones y por su inocencia, no quiere ni siquiera comer esperando a su madre.

Anggie relató que su padre, Evaristo Araviche, al morir Nohemy, su esposa por más de 30 años, se negó a recibir visitas y desde entonces es quien se encarga de Coco. Su hija refirió que su papá está encerrado con su hermano por el temor de que se puedan contagiar de COVID-19. Solo reciben las compras de alimentos y cualquier otra cosa que necesiten en la puerta de su casa, después que ellas canalizan y pagan desde Chile.

Para poder resistir fuera de su país y lejos de su familia, se han enfocado en que sólo así han podido darle calidad de vida a su madre (ahora fallecida), padre y hermano, quienes requieren cuidados médicos constantes por cuadros clínicos de diabetes, hipertensión.

“Es una situación difícil de asimilar. Estamos en Chile, pero nuestra vida está en Venezuela, somos quienes manejamos las cuentas desde aquí. Cualquier cosa que pueda decir no se compara con lo que mi hermana y yo podamos estar sintiendo en estos días”, admite Anggie, en su afán de conseguir que Coco esté con ellas.

Detrás de la noticia que acabas de leer hay otra historia. Fue posible gracias al esfuerzo de todo un equipo que, como tú, valora la independencia y está empeñado en visibilizar las injusticias y los abusos del poder. Para seguir haciéndolo necesitamos tu aporte. Súmate a nuestra causa de mostrar la realidad y mantenernos despiertos.Hazte Superaliado/aAyúdanos a sostener la mayor red de corresponsales de Venezuela.