Vecinos de Ciudad Ojeda por racionamiento eléctrico: «Estamos desesperados»

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Ciudad Ojeda.- «No más racionamiento, nojoda», decía una pancarta que tenían los habitantes de Ciudad Ojeda, en el Zulia, durante una protesta. Solo pedían luz, pero funcionarios de seguridad los dispersaron con «plomo, gas y maltratos», denunciaron. Su gente está cansada y desesperada.

La cuarta ciudad más poblada del Zulia, Ciudad Ojeda, una zona petrolera de la Costa Oriental del Lago, está en pausa por el racionamiento de hasta catorce horas diarias que mantiene Corpoelec con un plan de administración de cargas, como lo denominaron, que no se cumple.

Este jueves 1° de agosto, después de tres asambleas de vecinos para exigir el fin de los cortes de luz, la gente salió a la calle a las 4:00 de la madrugada para cerrar la avenida Intercomunal, vía que comunica a Cabimas, Tía Juana y Lagunillas. El pueblo cansado madrugó y alzó su voz.

«Si madrugo para ir a trabajar, también lo puedo hacer para exigir mis derechos. Para que la gente se entere que estamos cansados, que el Zulia no aguanta más, que necesitamos dormir», dijo María González, una ama de casa de 56 años.

La crisis no tiene comparación, el Zulia se lleva la parte más dura, concuerdan sus habitantes. No hay agua, luz, gas, señal y cada día es más cuesta arriba sobrellevar la situación.


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A las 4:00 de la madrugada ya la avenida Intercomunal estaba cerrada, los vecinos se iban sumando. Su clamor era el mismo, luz continua. Esperaban la presencia de directivos de Corpoelec y el alcalde, Leonidas González, para ofrecer soluciones.

Ninguno llegó, no escucharon sus peticiones. Ni por deferencia. Después de más de cuatro horas con la vía cerrada, comenzó la represión, cuenta Anaís Piña, vecina de Las Morochas II.

Funcionarios de la Guardia Nacional, Policía del Zulia y la Policía Municipal de Lagunillas, junto a colectivos armados, amenazaron a los manifestantes. Disparaban al aire para dispersar.

El ambiente se llenó de gas lacrimógeno, junto con gritos de clemencia, de desespero. «Dale pa’ dentro», gritaban los funcionarios apuntando a la gente que estaban en el frente de sus casas. Golpearon a los que iban caminando.

La acción dejó cinco personas detenidas, a quienes acusan por los delitos de obstrucción a las vías públicas y alteración al orden público. «Ellos son gente sana, a los ladrones no les hacen nada. Es injusto», afirmó Piña.

En Ciudad Ojeda sus calles están vacías, las santamarías abajo y después de las 2:00 de la tarde, no hay ruido. La gente se mantienen en su casa, esperando que llegue la luz. A veces tarda.

Las calles quedan desoladas por la falta de electricidad | Foto: Cortesía Luis López

La tragedia no termina

El 7 de marzo, cuando ocurrió el primer apagón nacional, estuvieron casi 120 horas a oscuras y, desde ese día, nada volvió a ser igual. La luz eléctrica que tienes cada día más intermitente y enfrentan el infierno que se convirtió vivir en uno de los estados más calurosos del país.

La temperatura no baja de 35° grados, sudan a mares, el sopor agobia y la incomunicación alarma a los citojenses. Su vida queda paralizada cuando no hay luz, porque hasta mantenerse informado es un suplicio. Cada hora es eterna.

«Seguiremos luchando por nuestros derechos. Tenemos esperanza que vamos a resurgir como el ave fénix, desde las cenizas en las que nos ha dejado», finalizó Luis Rosales, vocero de la zona.

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