Siete pacientes renales mueren en una semana en Maracaibo

La salud de los pacientes renales se deteriora debido a que no reciben las horas completas de diálisis por el déficit de máquinas en el Centro de Diálisis de Occidente en Maracaibo. De 35 unidades que tiene el CDO, solo hay 10 operativas para atender a 120 usuarios

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Foto cortesía: pacientes del CDO

Maracaibo.- El tratamiento de diálisis que reciben no es el adecuado. Los pacientes del Centro de Diálisis de Occidente de Maracaibo solo son conectados a las máquinas por una hora y 30 minutos, cuando lo recomendado son cuatro horas. Las consecuencias ya se registran. Siete pacientes han muerto en una semana, en los primeros ocho días de noviembre.

Carlos Negrete, paciente renal, es uno de los que alzaron su voz de protesta en la avenida Delicias el jueves 8 de noviembre para exigir a las autoridades mejorar el servicio del CDO, donde solo están operativas 10 de las 35 máquinas.

«Nos estamos muriendo poco a poco. Esta semana se dañaron cuatro máquinas más. Solo hay 10 máquinas para 120 pacientes. No es suficiente. Una hora y media no es suficiente para sacar las toxinas del cuerpo; nos estamos deteriorando y nos estamos muriendo», comentó Negrete.

Indicó que no hay respuestas de las autoridades del Seguro Social encargadas del Centro de Diálisis. «No queremos seguir deteriorándonos; no queremos que esto llegue al caos si se siguen dañando las máquinas», dijo.

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Humberto Abreu, paciente, comentó que las máquinas se dañaron por los apagones que afectaron las tarjetas madre y por la falta de mantenimiento adecuado. «Hay unas que están paradas por falta repuestos y otras que se dañaron porque les hacen lavados forzosos y se terminan dañando. En el últimos mes se dañaron seis máquinas», manifestó Abreu.

Abreu tiene el mismo temor que Negrete y el resto de los pacientes que madrugan para tener un cupo de diálisis en el CDO. «Nuestro temor es morirnos. Queremos seguir viviendo», expresó.

Los afectados comentaron que en el centro no hay problemas con la electricidad y el servicio de agua potable, pero sí con el déficit de máquinas y los insumos, que deben costearlos. Incluso, aseguró Negrete, las enfermeras que los asisten quieren renunciar por los bajos salarios y los pacientes decidieron hacer un colecta de efectivo para ayudarlas con los pasajes y evitar las renuncias.

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