Periodista Esther Boscán: “Sin Panorama, el café y el cigarrillo no sabrán igual”

Dos extrabajadores del medio zuliano contaron sus experiencias periodísticas, tras conocer que la edición impresa dejó de circular

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El medio impreso apagó su rotativa por falta de papel / Foto: Archivo-Panorama

Sur del Lago.- Esther Boscán, de 62 años, quien vive en Bogotá, Colombia, lamentó el hecho de que el diario Panorama ya no circule más en su edición impresa. “Sin duda, para los lectores de Panorama, el café y el cigarrillo, no sabrán igual”, declaró la comunicadora social, quien laboró en el Sur del Lago en Zulia como corresponsal entre 1992 y 1997.

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Boscán dijo que el medio de comunicación representa la vieja escuela del periodismo venezolano. Ella, tras egresar de la Universidad del Zulia (LUZ), tuvo la oportunidad de laborar desde Santa Bárbara de Zulia en el que consideró un icono de los medios impresos venezolanos.

Ella lamenta que las comunidades sin internet o nuevas tecnologías no podrán “ojear” los titulares noticiosos. Aún así, atesora cada esfuerzo para narrar los hechos que son historia de Venezuela gracias a Panorama.

Recordó que la cotidianidad de la zona era interrumpida por los constantes secuestros y robos de ganado, delitos recurrentes en los años 90. “En una ocasión atendí el llamado de un funcionario del Gobierno para que reseñara y fotografiara a unos cuatreros o ladrones de ganado; para mi sorpresa, eran personas conocidas de mi entorno. Tuve el valor para realizar ese trabajo porque el hecho resultó un escándalo. Ese día el periódico se agotó en la zona”.

Lo más anecdótico es haber laborado con las uñas y sin la inmediatez de nuestros días. Las notas de prensa se escribían a máquina y enviaban por fax; en otras ocasiones se pasaban los datos vía telefónica.

“Cuando se le daba continuidad al suceso, enviaba las fotos con las notas escritas por vía terrestre. Los choferes de la línea Santa Bárbara-Maracaibo llevaban el sobre hasta la edificación de Panorama en Maracaibo. Para ese entonces, el jefe de redacción era Ely Saúl Núñez, y los fines de semana había otro jefe de redacción”, contó.

La tecnología para ese entonces no ayudaba, debido a que los correos electrónicos y el WhatsApp no existían. Dependiendo de la relevancia del hecho noticioso, se preparaba el envío con un juego de fotografías y las cuartillas se enviaban en un carro expreso para asegurar el “tubazo” de la noticia.

“Eran momentos de mucho corre corre, pero gratificantes, porque Panorama titulaba en primera y última página, esas en las que todo periodista busca figurar con su trabajo”, afirma.

Desde Panamá esperan que vuelva a circular

Tubal Padilla, otro corresponsal de Panorama en la zona Sur del Lago, actualmente radicado en Panamá, describió a El Pitazo su experiencia en ese medio:

“Comencé a laborar en el año 2005 como corresponsal en el municipio Machiques de Perijá, donde di mis primeros pasos como periodista, y fue allí, en el diario Panorama, donde pude crecer como profesional, ya que para mí siempre esta casa editorial fue una escuela, donde el conocimiento es diario.

Allí arranqué con excelentes periodistas que me orientaban para que cada día fuera puliendo la pluma y adquiriendo mejores experiencias. Periodistas de la talla de Heber Colina, Anaida Larreal, Ítala Liendo, María Inés Delgado, Lolimar Suárez. Américo Torres, Oscar Zea, Celalba Yamarte y muchos más fueron mi apoyo para destacarme en el ámbito periodístico.  

Un año después, en septiembre de 2006, fui trasladado a la hermosa Santa Bárbara de Zulia, tierra que me adoptó como su hijo y a la cual quiero y extraño mucho, al igual que el resto de los municipios que cubría en el Sur del Lago. Ahí la experiencia fue extraordinaria, ya que tenía que cubrir todo evento que se presentara en la zona. Sin embargo, el fuerte para la época eran los sucesos.

Muchos de ellos los cubrí de la mano de los organismos de seguridad, pero el que más pude desglosar y dar respuesta al pueblo, que pedía ayuda en cuanto a una banda que los azotaba, fue el caso del grupo Exterminio. Dicha banda fue desmantelada, y su líder negativo, conocido y temido por la población como “El Negro Mosquera”, fue detenido y luego asesinado por reos de la cárcel del Sabaneta. Aunado a esto, los secuestros eran el pan diario de la población y para poder obtener información precisa y veraz era necesario un trabajo muy minucioso para así conseguir y presentar cada detalle de la situación.

Estando en el Sur del Lago, recibí el Premio Nacional de Periodismo año 2006 y Premio Regional de Periodismo, debido a la cobertura presentada durante la caída del avión de la desaparecida línea West Caribbean en la población de Machiques de Perijá, donde fallecieron 160 personas que se trasladaban desde Panamá hasta la isla francesa de Martinica. Este accidente fue de gran impacto, lo que generó tristeza y dolor para los reporteros que nos encontrábamos dentro del lugar de los hechos; estar rodeado de cuerpos desmembrados y ver de cerca el sufrimiento bastaba para caer en lágrimas.

Muchos fueron los reconocimientos por el arduo trabajo emprendido a lo largo de diez años en esta casa editorial, que me dio la oportunidad de desarrollar mi carrera profesional.

Hoy día, y a pesar de la distancia, aun leo vía digital todos los días, como buen zuliano, Panorama. Mi mayor tristeza y pesar fue cuando leí que cerraba sus puertas por falta de papel, pero sigo siendo optimista y al igual que el resto de mis compañeros sé que esto solo será por pocos días, porque pronto leeremos en las redes ¡Volvió Panorama!”

Los sueños rotos de un papel esfumado

Valeria Valera, estudiante de Comunicación Social de la Universidad Católica Cecilio Acosta (Unica), deseó desde muy joven ver una reseña escrita con su crédito en un periódico.

“Me gusta mucho la redacción, es una de las razones por la cual elegí esta carrera. Una de mis metas es redactar sucesos o diversas noticias para los medios impresos, pero cada día te das cuenta de que vivir esa experiencia es cada vez más difícil”, dijo la estudiante radicada en Maracaibo.

“Cuando me enteré de la salida de circulación de Panorama con su última edición en impreso, me dio cierta aflicción, ya que, al ser un periódico de renombre en la región, era una de mis expectativas poder llegar a trabajar allí. Realmente para mí era un sueño ver una de mis noticias en su periódico físico. Esta noticia causó cierto sinsabor entre mis compañeros, pues cada día nos cuestionamos dónde vamos a practicar y después trabajar”, dijo Valera.

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