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sábado, 16 enero, 2021

Padre e hijo viajan 1.087 kilómetros desde Cabimas a Bogotá en bicicleta

Ocho días duró la travesía de Manuel Martínez y su hijo Mariano Martínez, quienes salieron el 7 de diciembre desde su casa en el barrio Barlovento de Cabimas para reencontrarse con su familia en Bogotá, Colombia

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Cabimas.- Manuel Martínez (56 años) y su hijo Mariano Martínez (16 años) salieron el 7 de diciembre de su casa en Cabimas, estado Zulia, con destino a Bogotá, capital de Colombia. En sus bicicletas recorrieron al menos 1.087 kilómetros entre ambos países para reencontrarse con su familia este lunes, 14 de diciembre.

La travesía fue dura, pero la solidaridad de la gente los acompañó en su camino. El equipaje era poco, se redujo a menos de cinco kilos. En un bolso pequeño metieron lo que, según sus búsquedas, podían necesitar en el camino: una sábana, un impermeable, una chaqueta y la esperanza de encontrar «ángeles en el camino».  

Esos «ángeles», como ambos los llaman, les dieron comida y acogieron durante las noches para no dormir en la calle. También les ayudaron a revisar sus bicicletas y mantenerlas durante el recorrido.  

“Conseguimos muchas buenas personas en todo el camino, familiares, amigos y desconocidos que nos dieron alimento y cobijo. Todos fueron amables y fueron parte de nuestro camino, no tuvimos problemas con las autoridades de ninguno de los dos países”, dijo.

Manuel Martínez es profesor de educación física y dijo a El Pitazo que desde el año 1.980 practica ciclismo y fue parte de la selección juvenil en el estado Zulia. “Después seguí practicando ciclismo como amateur y se convirtió en mi pasatiempo”, subrayó. Manuel y Mariano no emprendieron su viaje tanteando sus condiciones físicas, sino que hubo preparación.  Desde junio comenzaron entrenamiento con recorridos largos en la Costa Oriental del Lago y Mariano participó en competiciones cortas para mejorar su aguante sobre la bicicleta.

“En el 2015 se vino a Colombia mi hijo Marcelo, después sus hermanas. Aunque mi esposa los había visitado, yo no había tenido oportunidad y desde el 2019 tenía planeado hacer este recorrido. La crisis que estamos viviendo en Venezuela y por el COVID-19 no fue posible venir antes”, indicó

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Manuel decidió que quería contar su historia y creó un perfil en la red social Instagram, @padreehijoenbici , en el que además de narrar sus recorridos, también pedía ayuda a los colombianos que los encontraran en el camino.

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El 31 de julio falleció su esposa por neumonía asociada al COVID-19, aunque su diagnóstico no fue confirmado. “Ya teníamos todo planeado y seguimos con más fuerza para pasar las navidades en familia. Ese fue nuestro empuje”, contó. Aunque la frontera está cerrada debido al COVID-19, lograron cruzar a Colombia sin contratiempos. 

Aunque no iban caminando, sino en sus bicicletas, tomaron una frase de la canción Caminando del cantautor Rubén Blades y la hicieron parte de su historia: «Caminando, se aprende en la vida, caminando, se sabe lo que es. Caminando, se cura la herida, caminando, que deja el ayer».

De los 1.087 kilómetros que recorrieron pedaleando, para Martínez, el tramo más fuerte fue el domingo 13 de diciembre, cuando salieron de El Socorro, en Santander, hasta Chiquinquirá, en Boyacá, 150 kilómetros para estar más cerca de Bogotá el lunes 14 de diciembre.

“Ese día tuvimos fallas mecánicas, había sol y unas subidas continuas. Fue un día duro, localidades muy retiradas, íbamos pedaleando largas distancias sin agua y al final del recorrido era de noche. Aunque no paramos”, afirmó.

Con los globos de los colores de la bandera de ambos países: amarillo, azul y rojo; aplausos y música, sus familias y colombianos que siguieron su recorrido hasta Bogotá, los recibieron el 14 de diciembre. Cerca de las 4:30 pm una cinta en el frente de la casa de su hija, en el barrio Verbenal, en la población de Usaquén de Bogotá, los esperaba para que fuera cruzada.

Manuel logró su meta y se reencontró con sus cuatro hijos: Marcelo, Mariángel, María José y Michell, además de sus hermanas Marison, Morelis y Maite y también sus siete nietos.

Aunque la frontera está cerrada debido al COVID-19, lograron cruzar a Colombia sin contratiempos | Foto: cortesía

En El Pitazo te contamos cuál fue su recorrido desde que salieron de Cabimas hasta llegar a Bogotá, según la ruta que contaron durante la entrevista:

Día 1 (7 de diciembre). Salida a las 7:00am desde Punta Gorda, parroquia de Cabimas, hasta Caja Seca, capital del municipio Sucre. Sus compañeros de ciclismo los acompañaron por la avenida Intercomunal hasta el municipio Simón Bolívar. 

Día 2. (8 de diciembre). Desde Caja Seca, en el Sur del Lago de Maracaibo, salieron con destino a San Juan de Colón, en Táchira.

Día 3. (9 de diciembre). Desde San Juan de Colón, en el estado Táchira, donde pasaron la noche, salieron a las 5:00 am con destino a Cúcuta, municipio del departamento de Santander, al norte de Colombia.

Día 4. (10 de diciembre). A las 8:30 am aproximadamente salieron de Cúcuta, en el departamento de Santander, hasta Pamplona. 80 kilómetros de distancia.

Día 5. (11 de diciembre). Desde Pamplona, municipio de Santander, salieron hasta Bucaramanga. 120 kilómetros de distancia.

Día 6. (12 de diciembre). A las 7:30 am partieron desde Bucaramanga, departamento de Santander hasta el municipio Socorro. Al menos 190 kilómetros de distancia.

Día 7. (13 de diciembre). A las 8:30 am partieron desde Socorro, en Santander, hasta Chiquinquirá, en Boyacá. 

Día 8. (14 de diciembre). El día llegó. A las 7:00 salieron de Chiquinquirá y cerca de las 4:30 pm, hora de Colombia, llegaron al barrio Verbenal, al norte de Bogotá. Su familia esperaba ansiosa su llegada.

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