Pacientes crónicos están al borde del colapso por falta de tratamientos

Pacientes renales, hipertensos, diabéticos, psiquiátricos, oncológicos y neurológicos se declararon una vez más en emergencia frente a la Dirección de Salud del estado Lara

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Pacientes crónicos
La Dirección de Salud del estado Lara fue el punto de concentración de los pacientes crónicos que exigen medicamentos, insumos y la reactivación de programas de atención. Foto: Liz Gascón

Barquisimeto.- Este martes 11 de junio, un grupo de pacientes crónicos protestó a las puertas de la Dirección de Salud del estado Lara para exigir a las autoridades la dotación de insumos y medicamentos y la reactivación de consultas, cirugías y terapias en los centros asistenciales públicos que están paralizados en 80 %, según cifras del Colegio de Médicos del estado Lara.

Pacientes renales, hipertensos, diabéticos, psiquiátricos, oncológicos y neurológicos se declararon una vez más en emergencia frente a la Dirección de Salud de la entidad. La institución cerró sus puertas durante la acción de calle por el derecho a la salud y la vida.“¡Medicinas ya!” y “basta, basta, basta de tormentos, los pacientes mueren sin medicamentos”, fueron las consignas de los pacientes que emplazaron a las autoridades regionales a cumplir con los acuerdos suscritos en siete reuniones. 


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El vocero de la organización no gubernamental (ONG) SOS Pacientes Renales, Douglas Morales, indicó que solicitan mantenimiento y reparación de ambientes y equipos en las nueve unidades de diálisis de la entidad, así como la instalación de plantas eléctricas; tratamientos completos para los pacientes crónicos; entrega constante de insulinas de acción rápida y prolongada para diabéticos; reemplazo de catéteres y fístulas a los pacientes en diálisis peritoneal y hemodiálisis; reactivación de pabellones en el Hospital Central Antonio María Pineda; realización de exámenes de laboratorio y estudios especializados y garantizar transporte y mejores salarios al personal de médico y de enfermería, que renuncia por la ausencia de incentivos.

Sin remedios ni servicios básicos

Los programas de atención para pacientes crónicos están cerrados o funcionan sin personal calificado.“Estamos al borde de la muerte y desamparados. Las unidades de diálisis no tienen nefrólogos ni especialistas para los trasplantados. No hay internistas ni endocrinólogos para los diabéticos y contratan a médicos cubanos o integrales para atendernos, pero no están en capacidad”, reclamó Susana Mújica.

La joven es insulinodependiente y está en diálisis peritoneal. Después del primer apagón general contrajo una infección y tuvo complicaciones que la llevaron a quirófano.“Hasta por la ausencia de servicios básicos padecemos. Se va la electricidad, el agua, no hay transporte. Aparte, nuestra alimentación es patética porque ni se consigue el gas para cocinar. En mi caso tengo que esterilizar bien el agua para hacerme diálisis peritoneal y he agarrado bastantes bacterias y gastado en ampollas. No sé qué va a hacer el Gobierno con nosotros. ¿Nos va a dejar morir? Yo no lo acepto. Queremos medicamentos y respuestas”, agregó.

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Omar Monroy vive en una zona vulnerable, con vecinos desnutridos, adolescentes embarazadas y niños enfermos que requieren atención médica. | Foto: Liz Gascón

Andreina Suárez tampoco tiene insulina Lantus para controlarse desde hace tres meses. Denunció que, en marzo de 2019, la Dirección de Salud le notificó que se habían agotado los inventarios. “He preguntado, pero cuesta 300 dólares un mes de tratamiento”, contó. Omar Monroy es un adulto mayor que se encadena todas las semanas a las puertas de organismos públicos para reclamar el abandono de su comunidad, Valles de Uribana. También protestó porque no tiene medicinas para evitar complicaciones cardíacas y la pensión no cubre el valor de una Coraspirina.

Entre sus vecinos, lamentó, hay casos de escabiosis y embarazo precoz sin ser atendidos. También hay niños y adultos mayores con desnutrición.“Vivo en una zona vulnerable. Hablé con la gobernadora Carmen Meléndez el 17 de diciembre para que los asistieran por todos los problemas médicos. Pero no nos ha llegado ni una pastilla”, añadió Monroy. Otros pacientes comentaron que las instituciones públicas “los rebotan” a la hora de entregar medicamentos que nunca encuentran.

Vidas en riesgo

Douglas Morales advirtió que muchos pacientes renales están complicados porque no reciben diálisis efectivas, y la entrega de hierro, eritropoyetina, ácido fólico y otros suplementos es irregular. Los pacientes trasplantados también están en riesgo porque el Estado no suministra los inmunosupresores.

Soribel Yústiz tuvo un rechazo agudo de órgano porque en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (Ivss) le modificaron el tratamiento y presentó efectos adversos. “Los medicamentos que tomábamos nunca más llegaron. A mí me entregaron el genérico del Micofelonato mofetilo importado de la India y me ocasionó problemas estomacales, igual que a otros pacientes. Pude perder el trasplante”, señaló.

Cuando los pacientes renales sufren complicaciones no tienen camas garantizadas en los centros, y el déficit de insumos y medicamentos solo genera más gastos. “Una bolsa de sangre cuesta 400.000 bolívares”, detalló Morales.

Desenlace trágico

Los pacientes crónicos y agudos ahora se debaten entre comprar comida o medicinas, advirtió la directora de Médicos Unidos capítulo Lara, Luzmila Leal. “En Venezuela no hay tratamiento adecuado ni continuo por varios factores, incluyendo el desabastecimiento de medicamentos e insumos para enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, leucemia, hemofilia, del sistema digestivo, neurológicas o las enfermedades agudas y de emergencias como las infecciones. Hemos visto la evolución trágica de cualquier enfermedad. El paciente llega a las máximas complicaciones con grave deterioro en la salud”.

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La dotación de insulina es nula en la Dirección de Salud, denuncian los pacientes con diabetes. | Foto: Liz Gascón

Indicó que los pacientes diabéticos padecen de insuficiencia renal, infartos y deterioro del sistema neurológico o amputación de miembros por falta de medicamentos, y hay más casos de hipertensos con daños renales y neurológicos porque es insostenible el gasto. “Solo en medicamentos para la hipertensión se necesitan 300.000 bolívares mensuales. Si se asocian dos o más patologías el gasto aumenta”, reiteró.

Claman por ayuda humanitaria

La Red de Derechos Humanos del estado Lara, conformada por 17 ONG, acompañó a los pacientes crónicos en la toma de la Dirección de Salud este martes en instó a permitir el ingreso de la ayuda humanitaria. “Las condiciones de vida y de salud de la población del estado Lara y del país se agravan aceleradamente a partir del mega apagón del mes de marzo pasado.

A las enormes carencias, déficits y deterioros de los centros de salud y la inexistencia de medicamentos para diversas patologías, ahora se agrega una crónica ausencia de los servicios de agua potable y luz eléctrica que prácticamente coloca a las unidades de atención y tratamiento en situación de mínima operatividad”, reseñaron en un comunicado.

El sociólogo Nelson Freitez, integrante de esta coalición de organizaciones, recordó que a la escasez de insumos y medicamentos de alto costo para pacientes crónicos se suma la inoperatividad de servicios clave. Se refirió al departamento de oncología del Hospital Central Antonio María Pineda, paralizado desde marzo de 2018 y con más de 300 pacientes que se quedaron sin acceso a radioterapias o braquiterapias.

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