24.3 C
Caracas
miércoles, 25 mayo, 2022

Lara | Joven con síndrome de down murió tras ocho horas de desatención hospitalaria

Ricardo Arturo Amaro, de 19 años, fue diagnosticado con sepsis al ingresar la emergencia del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto, pero no le prescribieron antibióticos inmediatamente, aunque sus familiares preguntaron al personal qué insumos y medicamentos requería

-

Barquisimeto.- Ricardo Arturo Amaro, un joven de 19 años de edad con síndrome de down, murió de una sepsis en el Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto, estado Lara, el 2 de junio, después de pasar casi ocho horas sin recibir tratamiento para contener la infección, relataron familiares a El Pitazo.

“Nos lo dejaron morir”, lamentó su hermana, Estefanía de la Cruz, quien contó que el joven fue diagnosticado con sepsis en la emergencia del centro asistencial, pero no le prescribieron antibióticos inmediatamente, aunque los familiares le preguntaron al personal médico en varias oportunidades qué insumos y medicamentos requería para buscarlos.

“Ricky”, como era conocido entre sus seres queridos, presentó un cuadro de amibiasis en mayo y recibió tratamiento. Después de superar esta enfermedad, se bajó su hemoglobina y le mandaron nuevos medicamentos.

El 2 de junio, Amaro fue llevado al Ambulatorio de Cabudare por un dolor abdominal. Le inyectaron un antiespasmódico llamado Plidam y su rostro empezó a llenarse de hematomas cuando ya estaba en casa. Luego de esta reacción, lo trasladaron a la emergencia al Hospital Central Antonio María Pineda. Entre las 2:00 am y 9:30 am, Amaro solo recibió hidratación endovenosa, nebulizaciones y respuestas hostiles de parte del personal, denunció su hermana. Fue examinado casi media hora después de llegar por la insistencia de la familia.

LEE TAMBIÉN

NIÑA DE DOS AÑOS MURIÓ DE UNA AFECCIÓN RESPIRATORIA EN HOSPITAL DE BARQUISIMETO

Ricardo Amaro no sufría de ninguna enfermedad. En mayo bajaron sus defensas después de un cuadro de amibiasis. Foto: cortesía Estefanía de la Cruz

“Pidieron una referencia médica. No la teníamos y nos exigían que la buscáramos, pero era de madrugada y no teníamos gasolina ni cómo llegar hasta el ambulatorio. Mi hermana rogaba para que no lo dejaran morir”, sostuvo de la Cruz.

También comentó que el joven recibió malos tratos de parte de la jefa del servicio de emergencia. “Apenas vio que mi hermanito tenía síndrome de down, preguntó: “¿Este muchachito entiende, habla?” y lo examinó bruscamente. La vocación de servicio no debería permitirle actuar de esa manera”, agregó.

Posteriormente, la funcionaria hizo un llamado de atención a de la Cruz. “Como en esa área no hay señal telefónica, me alejé dos metros para llamar a mi hermana, entregarle las órdenes de los exámenes y pedirle agua porque el niño tenía demasiada resequedad en la boca y la misma doctora me gritó que estuviera pendiente del “muchachito” porque si se caía de la camilla iba a ser otro problema”.

Igualmente, relató que ningún trabajador de salud les brindó orientación cuando a su hermano le pidieron exámenes de sangre y estudios de imágenes. “Fuimos a buscar los tubos (para llevar la muestra de sangre al laboratorio) y nadie los recibió. Le mandaron un eco abdominal y un RX de tórax, salimos a buscar una ambulancia y después es que supimos que esos estudios los hacían dentro del hospital”, detalló.

La transfusión de sangre que requería el joven con urgencia tampoco se logró porque el servicio de emergencia no enviaron la orden al banco de sangre ni le explicaron a los familiares cómo era el procedimiento para retirar los concentrados.

LEE TAMBIÉN

MÉDICO DEL HOSPITAL CENTRAL DE BARQUISIMETO DENUNCIA PERSECUSIÓN POR EL SEBIN

Asistido demasiado tarde

Entre las dos de la madrugada y las nueve y media de la mañana del 2 de junio, Ricardo Amaro se complicó en el hospital central de Barquisimeto. Foto: cortesía Estefanía de la Cruz

“Él era un niño sano, sin cardiopatías ni operaciones (…) Tal vez no se salvaría y eso nunca lo vamos a saber, pero pasó más de ocho horas quejándose del dolor en el hospital, desatendido, diciéndonos que se iba a morir, cuando jamás había usado ese término”, declaró su hermana.

Amaro se complicó tendido en una camilla del hospital y fue asistido tras el cambio de guardia del personal. Dos médicos residentes se percataron del estado crítico del joven, lo pasaron a una cama, lo intubaron y conectaron a un monitor para estabilizarlo.

“A las diez de la mañana nos pidieron cuatro frascos de bicarbonato de sodio (para controlar la sepsis), pero ya estaba demasiado grave”, narró su hermana. Amaro falleció a las 11:45 am después de sufrir tres paros. Las hermanas de “Ricky” fueron sacadas de la emergencia del hospital por órdenes de la jefa del servicio luego de que le reclamaran los malos tratos hacia el joven con síndrome de down.

LEE TAMBIÉN

BOLÍVAR | FAMILIARES DE PACIENTE RENAL SOSPECHOSA DE COVID-19 DENUNCIAN QUE NO RECIBE DIÁLISIS

“La causa de muerte fue una sepsis, lo mismo que decía la orden del RX de tórax que nos entregaron a las siete de la mañana. Es decir que ya había un diagnóstico desde temprano sin suministrarle un tratamiento o algo para aliviar su dolor y sin informar a la familia cuál era la condición”, manifestó su hermana.

La familia dejó un acta en la dirección del Hospital Central Antonio María Pineda con las quejas por malos tratos en el principal centro de salud del estado Lara. “Fue demasiado difícil y triste esa situación. Devastó a nuestra familia y sigue pasando todos los días”, añadió la hermana de “Ricky”.

La familia de Amaro decidió hacer pública la denuncia para llamar a la reflexión a las autoridades y al personal de salud pública.

“No ponemos en duda el diagnóstico o la causa de muerte, pero queremos dejar en evidencia la insensibilidad que tuvieron con nuestro angelito. Él era un niño feliz, noble y muy amado”, reiteró de la Cruz.

Miles de venezolanos en las zonas más desconectadas de nuestro país visitan diariamente El Pitazo para conseguir información indispensable en su día a día. Para muchos de ellos somos la única fuente de noticias verificadas y libres de parcialidades políticas.

Sostener la operación de este medio de comunicación independiente es cada vez más caro y difícil. Por eso creamos un programa de membresías: No cobramos por informar, pero apostamos porque los lectores vean el valor de nuestro trabajo y contribuyan con un aporte económico que es cada vez más necesario.

Forma parte de la comunidad de Superaliados o da un aporte único.

Asegura la existencia de El Pitazo con una contribución monetaria que se ajuste a tus posibilidades.

HAZTE SUPERALIADO/A

Es completamente seguro y solo toma 1 minuto.

Ayúdanos a cubrir todo el país
Hazte Superaliado/a