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viernes, 23 octubre, 2020

La agonía de Hilda Lameda, enfermera mordida por una serpiente durante un apagón

La familia de la enfermera Hilda Lameda fue ignorada en la estación de servicio de Quebrada Arriba cuando pedían gasolina para surtir el carro que podía llevarla hasta el Hospital Pastor Oropeza Riera de Carora, ubicado a 78 kilómetros de distancia, donde habían ofrecido la dosis de suero antiofídico que la salvaría de la muerte

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Barquisimeto.- La enfermera Hilda Lameda, de 61 años de edad, murió el 3 de octubre en la emergencia del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto, capital de Lara, después de 12 horas de agonía en tres centros de salud diferentes que no contaban con suero antiofídico ni ambulancias para salvarla.

Lameda fue mordida por una serpiente durante un corte eléctrico en el caserío Pico ‘e Gallo del municipio Torres. Su familia fue ignorada en la estación de servicio de Quebrada Arriba cuando pedían gasolina para surtir el carro que podía llevarla hasta el Hospital Pastor Oropeza Riera de Carora, ubicado a 78 kilómetros de distancia, donde le habrían reservado una dosis suero antiofídico. Cuando resolvieron el traslado a Carora, no encontraron el tratamiento ofrecido por el departamento local de Epidemiología unas horas antes y la falta de gasolina retrasó la salida hasta Barquisimeto.

Intentaba cuidar su nevera

El viernes 3 de octubre, a las 8:00 pm, Lameda fue mordida por una serpiente de camino a su casa. Aquella noche estaba visitando a su hermano, pero se fue antes de lo previsto porque había llegado la hora del corte eléctrico y temía que se le dañara su nevera si no la desconectaba a tiempo, relató a El Pitazo su primo, José Gil. 

“Ella salió a su casa a desenchufar la nevera. En lo que ella venía llegando, siente la molestia en el pie y ahí es donde estaba la culebra. Ella siguió a su casa y los de al lado la auxiliaron, mientras recogía ropa para irse al ambulatorio de Quebrada Arriba. Como pudieron mi hermano y un sobrino la subieron en la moto a toda lluvia”, contó a El Pitazo su hermana, Zuleima Lameda.

El personal de guardia en el ambulatorio rural le administró dos medicamentos para el dolor, mientras la familia de la enferma coordinaba el traslado en un carro particular que cobraba 40 dólares y suficiente gasolina para el viaje. 

El hermano de la paciente y el médico tratante fueron hasta el comando de la Guardia Nacional y a la estación de servicio del pueblo a solicitar combustible sin obtener respuestas. 

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“En la bomba tenían un televisor prendido y un ventilador y lo que hacían era tocar y tocar y nada. Había ruido y en ese momento apagaron la luz, entonces sí había gente lo que no quisieron fue ayudar”, denunció la hermana de la fallecida.

Durante 30 años la enfermera Hilda Lameda trabajó en el ambulatorio rural de Pico ‘e Gallo, cerrado cuando fue jubilada. Foto: cortesía Twitter Yelitza Figueroa

Traslado accidentado

Lameda permaneció en el ambulatorio de Quebrada Arriba entre las 9:30 pm del viernes y la 1:30 am del sábado. Su hermano y un sobrino debieron llevarla a Carora en moto porque su condición empeoraba: la inflamación ocasionada por la mordedura de serpiente se había extendido del pie a la rodilla, contó la enfermera del ambulatorio Noraima Álvarez a través de un audio.

“En la carretera Lara-Zulia, llegando a un sector llamado Papelón, cayeron en un hueco y explotaron los dos cauchos de la moto. Hilda duró horas ahí también tirada en el asfalto. Yo llamé a mi hijo y le pidé que buscara a Hilda que venía mordida de culebra; él tenía un poquito de gasolina en la moto y lo hizo (…) En lo que llegamos al hospital de Carora, me dice un doctor que no tienen nada, que no tienen suero antiofídico, cuando la doctora Fanny Ortíz (jefa de epidemiología del municipio Torres) había dicho que tenían un kit de suero antiofídico. Yo les pido que le inyecten aunque sea esa dosis para yo llevármela a Barquisimeto y buscar el otro suero antiofídico porque ella ya venía muy mal, ya no me hablaba (…) Cuando le mandan a hacer unos exámenes en una clínica, ella se me viene en vómito de sangre”, agregó la hermana de Lameda.

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La enfermera siguió en el hospital de Carora durante dos horas más, mientras sus hermanos conseguían gasolina para rodar 100 kilómetros más hasta Barquisimeto.

Los familiares indicaron que Lameda fue sacada de emergencia del hospital de Carora hasta Barquisimeto a las 4:00 am. En Barquisimeto, pasó por otros dos centros asistenciales.

“Llegamos al Seguro Social (de Barquisimeto) y tampoco tenían suero antiofídico, le pusieron solo un calmante y la sacamos al hospital central. Ya ella no respiraba, estaba muy malita. En el hospital central sí había el kit, pero era demasiado tarde. Le pusieron dos dosis de suero antiofídico de una vez y le dio como un paro, había fallecido”, declaró entre lágrimas la hermana de la enfermera.

En el Hospital Pastor Oropeza Riera de Carora le negaron suero antiofídico a la enfermera después de que las autoridades se lo habían ofrecido por una llamada telefónica. Foto: cortesía Ministerio de Salud

“¿Por qué a ella?”

Lameda entregó la mitad de su vida al cuidado de pacientes en el ambulatorio de Pico ‘e Gallo, el pueblo donde echó raíces y era conocida por ayudar a todo el que requería una inyección, una cura o tenía una emergencia de salud.

Tras su jubilación, el ambulatorio del pueblo cerró porque no había quien lo atendiera. “Ella no tuvo hijos, se dedicó 30 años a su trabajo y su casa en el campo, acompañaba a todos los hermanos. Le colaboró a todo el mundo en Pico ‘e Gallo y todos esos caseríos. Fue una mujer ejemplar que se dedicó a su trabajo, a su hogar y tanto que le sirvió a tanta gente ¿por qué a ella no me le tendieron la mano cuando de verdad lo necesitaba? De verdad ese es un dolor muy grande, triste, lamentable todo lo que mi hermana pasó”, lamentó Zuleima Lameda.

Asimismo, comentó que en el acta de defunción de la enfermera omitieron el emponzoñamiento ofídico como una de las causas de muerte y solo incluyeron que se trató de un edema cerebral.

El traslado del cuerpo de Lameda de Barquisimeto a Carora también tuvo inconvenientes. El servicio funerario que la enfermera pagó durante años no tenía gasolina para movilizar el carro fúnebre. Sus seres queridos debieron reunir 200 dólares para el traslado. 

Abren investigación en la AN

La Asamblea Nacional (AN) abrió una investigación el 6 de octubre sobre la muerte de esta enfermera que engrosa las estadísticas fatales de la emergencia humanitaria compleja en Venezuela, aseguró el diputado por el estado Lara, Guillermo Palacios. “No le pudieron prestar la atención debida por falta de suero antiofídico, no la pudieron trasladar a Carora porque la ambulancia no funciona”, condenó.

La familia Lameda también interpuso una denuncia en la Fiscalía de Carora, el 4 de octubre.

“Queremos que se haga justicia por ello y que no vuelva pasar con otra gente más. Tengan ese suero antiofídico en Quebrada Arriba, aquí en Carora, en el mismo Pico ‘e Gallo. Es muy triste una muerte así. Ella no se lo merecía”, expresaron sus allegados que esperan acciones del Ministerio Público.

Igualmente, exhortaron a las autoridades a garantizar combustible a los habitantes de Pico ‘e Gallo y Quebrada Arriba en la estación de servicio del caserío cuando se presentan emergencias porque les han negado gasolina en oportunidades anteriores. “Mañana puede ser un niño u otra persona”, precisaron.

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