GN reprime a invasores durante apagón en el Sur del Lago

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Sur del Lago.- Efectivos de la Guardia Nacional reprimieron con tiros de perdigón a familias que permanecían de manera ilegal en un terreno de 4 hectáreas en Santa Bárbara de Zulia, durante el racionamiento eléctrico que devino en apagón nacional entre la noche del martes 9 y el miércoles 10 de abril.

Los efectivos militares y los dueños de la tierra incendiaron los ranchos improvisados de quienes allí permanecían. La acción generó un intercambio de piedras y los efectivos castrenses accionaron sus armas para dispersar a los invasores.

Se estima que 395 familias pernoctaban desde hace un mes en “cambuches” improvisados como medida de resguardo y para hacer presión al Alcalde de Colón, Blagdimir Labrador, a fin de que interceda en el conflicto atinente a presuntas tierras ociosas dentro del perímetro de la poligonal urbana.

Nos dispararon, acá había niños, personas de la tercera edad. Nos destrozaron las cocinas, las mesas y colchones”, indicó María Molina, de 28 años y madre de dos hijos ,quien recibió disparos en el brazo y el seno derecho.

Los uniformados accionaron sus armas. Los ocupantes mostraron las conchas percutidas. Foto Edwin Urdaneta

Molina ameritó atención, junto con otros dos heridos, en la emergencia del Hospital General Santa Bárbara. Ella vive en una pieza alquilada en Carlos Andrés Pérez y su madre le da cobijo en la comunidad Domingo Roa Pérez.

La dama manifestó que la disputa por el lote de tierra, perteneciente a la familia Calphagianis Kefala, inició hace tres años. Sin embargo, en virtud de que no se finiquitaba la venta de los lotes ni se agilizaba el proceso de adjudicación, decidieron invadir el espacio en febrero.

Los Calphagianis Kefala, dueños de predio, contaron que los invasores atacaron propiedades y destrozaron paredes. Foto Edwin Urdaneta

Queremos que nos den la oportunidad de comprar para poder vivir allí”, expresó Marina Rojas, otra afectada que alegó vivir arrimada al igual que su hija.

Yuleinis Camarillo tiene tres hijos y también argumentó que no tolera vivir más en casa de sus padres. Espera encarecidamente que la Oficina Técnica de Tierras Urbanas (Ofitectu), dependiente de la Alcaldía de Colón, agilice las gestiones para que los dueños cedan el espacio donde anhelan cimentar sus viviendas. Decenas de presentes recibieron perdigones, aunque con heridas menores.

“Estamos dispuestos a vender”

Cristo Calphagianis, propietario del predio finca La Chinita, refirió que el altercado se propició ante la negativa de los ocupantes a salir del lugar. “Esta es una propiedad familiar que hemos trabajado desde toda nuestra vida. Acá estamos alertas porque cada día que pasa estas personas ceden hasta más lotes y poco a poco nos quitan más de las hectáreas que mi papá, José Calphagianis, donó en un acto público cuando fue reconocido”.

El propietario refirió que en el lugar existen 8oo árboles de caoba y unos 2o animales en pie, entre ganadería bovina y porcina. “Este es un área recreacional con bosques que estamos defendiendo y esperamos que las autoridades se mantengan vigilantes porque en este municipio debe respetarse la propiedad privada”, dijo.

Con la disposición de vender, Calphagianis, de ascendencia griega, dijo a El Pitazo que ambas partes deben sentarse en una mesa de diálogo y no ocupar los espacios privados.

Nuestra disposición está en escuchar y comenzar a repartir la tierra, aunque de forma organizada, siempre que haya lapsos, compromisos y que no vulneren nuestra producción, los linderos y no arremetan contra las paredes y otros espacios que acá permanecían intactos”.

El propietario también indicó que están tratando de confirmar si la acción obedece a una comercialización de la tierra. “Hubo personas que tenían hasta 20 terrenos marcados y al parecer los querían vender”, indicó. Su declaración no fue refutada por los ocupantes ni confirmada de manera independiente.

Sin embargo los invasores aseveraron que el lugar era un predio enmontado y que ellos limpiaron. “Acá violaron a una chica, han matado personas, de hecho había restos de motocicletas que deshuesaban los delincuentes que lo usaban como guarida”, dijo una vecina.

“Estamos seguros de que viviendo acá protegeremos a los vecinos de las cercanías del Hogar San José y haremos presencia activa para reducir los crímenes”, acotó Sandra Méndez, otra de las afectadas.

El caso no pasó a instancias judiciales, confirmó el equipo reporteril de El Pitazo. La última mediación se definirá en el Destacamento 115 de la Guardia Nacional en Santa Bárbara del Zulia.

Con información de Edwin Urdaneta y María Corona.

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