Apagones dejan en el aire a emisoras de Lara

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Barquisimeto.- La luz se apaga. Con ella el televisor y los demás equipos electrónicos. Incluso las rotativas que aún imprimen periódicos en Venezuela se paran. Si la batería del teléfono inteligente lo permite, enterarse de las noticias solo es posible a través de los portales informativos por internet, otro servicio que falla cuando no hay electricidad.

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Pero queda la radio. Desde un aparato pequeño con batería o teléfono móvil básico, se puede escuchar la voz de los narradores hasta en los sitios más remotos. Esa fue la manera que encontraron los larenses para intentar saber qué había pasado, por qué no había luz y la pregunta más repetida de todas: ¿cuándo volverá la luz?

Sin embargo, en el primer gran apagón nacional, un 50 % de las emisoras radiales también quedaron, más que al aire, en el aire. Equipos dañados, reducción de horas de programación, pérdida de clientes y cierre de programas, fueron otras consecuencias, incluso para las radios que cuentan con planta eléctrica.

La emisora de noticias Radio Minuto estuvo cinco días fuera del aire durante el primer apagón, que ocurrió el 7 de marzo. Freddy Andrade, su director, explica que las fallas en el servicio eléctrico hicieron que limitaran los horarios de salida al aire a tres bloques: de 6:00 a 9:00 am, de 12:00 a 3:00 pm y de 5:00 a 7:00 pm.

“En ocasiones, cuando hay electricidad en la planta transmisora, no hay en los estudios o viceversa. Y a pesar de que contamos con dos plantas eléctricas para generación propia, tenemos dificultad para conseguir las bombonas de gas que se requieren para que funcionen. Tenemos que comprarlas a revendedores y al precio que ellos quieren imponer”, detalla Andrade.

Trabajan con incertidumbre día a día; sin embargo, Freddy Andrade asegura que no tiene planteado cerrar.

“Muchos clientes se han retirado porque no tenemos la programación completa, sino que la bajamos a ocho horas diarias. Otros se han quedado con nosotros por solidaridad, como también algunos se han marchado porque sus empresas no están produciendo… Pensábamos que esto podría ser algo pasajero, pero ya vemos que no será así”, opina Andrade.

Equipos dañados

En la radio Fe y Alegría, los equipos se encienden solos cuando regresa el fluido eléctrico después de cada apagón. Esto ocasionó que durante estas subidas y bajones de luz, uno de los equipos se dañara por sobrecarga eléctrica, además de producirse un cortocircuito en la brequera.

Las emisoras en Lara tuvieron que cambiar horarios de programación para poder mantenerse al aire durante la crisis eléctrica | Foto: cortesía Rosender Evíes

“El procesador de audio no prendió después de eso. En un primer momento no salimos al aire; después pudimos retomar sin ese equipo, pero la calidad del audio es mala. Tenemos que esperar que nos digan en cuánto sale la reparación y si podemos hacerla, porque los componentes dañados son importados ”, dijo Rosender Evíes, coordinador de la radio.

De ocho clientes fijos, solo quedó uno. De los programas hechos por productores independientes, que eran 10, se han retirado dos.

El programa En Este País, que sale en vivo en toda la red nacional, con Piero Trepiccione y Andrés Cañizalez, han tenido que preparar un estudio móvil y tener prevenidos a amigos que cuentan con electricidad en otros sectores de la ciudad, como plan de contingencia por si ocurre un apagón en el estudio durante la transmisión.

“La última opción es salir al aire a través de una llamada telefónica, pero no dejar de transmitir. Es lo que tratamos”, declaró Rosender Evíes.

Héctor Escandel, subdirector nacional de comunicación de la red nacional de radios Fe y Alegría, informó durante los primeros días de racionamiento improvisado que de las 20 emisoras que tienen en Venezuela, solo el 50 % estaban al aire.

Audiencia silenciada

Evíes, coordinador de la radio Fe y Alegría de Barquisimeto, emisora que también permaneció silenciada cinco días, dijo que han ideado diferentes planes para salir adelante en medio de la incertidumbre.

“Cuando volvimos a salir al aire, recibimos muchas llamadas de sectores populares que protestaban por las fallas en los servicios básicos, gente que cuenta sus calamidades, cómo pasaron la noche, los zancudos, cómo hicieron las lámparas de gasoil, la comida que perdieron o que no pueden trabajar ni estudiar”, recapitula.

Uno de los programas con más audiencia se transmite a las 6:00 am y en él narran las noticias más destacadas del momento y reciben en vivo las denuncias e informaciones que se generan desde las comunidades. Sin embargo, en ocasiones no ha salido al aire porque “no hay luz”.

Como ha explicado el experto en comunicación Antonio Pasquali, en Venezuela quien más sufre es el receptor, porque cada día se cierran ventanas para estar informado y a la vez se desvanece otro medio para que las personas con más necesidades puedan ser escuchadas.

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