Alimenta la Solidaridad combate la desnutrición infantil y genera espacios de convivencia

La red de comedores del centroccidente del país tendrá un encuentro el 25 de mayo, en Barquisimeto, para conocer los alcances y la influencia del programa que se ha expandido en 21 comunidades de escasos recursos en Lara, Portuguesa y Yaracuy

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Alimenta la Solidaridad tiene presencia en los nueve municipios de Lara y atiende a 1.850 niños diariamente | Foto: cortesía Alimenta la Solidaridad

Barquisimeto.- Han servido más de 250.000 platos de comida balanceados y brindan herramientas a líderes comunitarios para atender temas urgentes, como los niños dejados atrás por la migración, la violencia intrafamiliar, la deserción escolar y el trabajo infantil.

La organización no gubernamental (ONG) Alimenta la Solidaridad se consolida en Lara, es la sede anfitriona para el primer Encuentro Centroccidental de Voluntarios a realizarse el próximo sábado 25 de mayo en Barquisimeto. Esta iniciativa ya se ha expandido en 21 comunidades de escasos recursos de Lara, Portuguesa y Yaracuy.

Lara suma 19 comedores, mientras que en Yaracuy y Portuguesa hay uno por cada estado.

Grace Morales, coordinadora de Alimenta la Solidaridad en Lara, comentó que el encuentro permitirá compartir las experiencias de líderes comunitarios, mamás solidarias y aliados que forman parte del programa, así como sacerdotes, pastores y dirigentes sociales. La última actividad similar contó con 600 participantes.

Los comedores tienen una influencia positiva en los sectores menos favorecidos, resaltó.

“La red de comedores tiene dos años trabajando y creciendo poco a poco. Como organización hemos visto la solidaridad de los aliados, empresarios, colaboradores y los propios vecinos. Esta iniciativa nace con ‘Caracas mi convive’ que es un programa que busca disminuir los índices de violencia en las comunidades populares y se dieron cuenta de la incidencia de la desnutrición en los hogares, capaz de ocasionar la muerte o retrasos de crecimiento y aprendizaje”, explicó.

Alimenta la solidaridad no solo combate la desnutrición infantil, también propicia espacios para el debate y la orientación. De los 1.850 niños atendidos a diario por el programa en 19 comunidades larenses, un alto porcentaje quedó al cuidado de sus abuelos o tíos porque sus padres son parte de la migración forzada, otros asumieron responsabilidades de adultos y trabajan en fruteras o pequeños comercios.

“En El Cují tenemos uno de los comedores más recientes y cuentan con una experiencia muy importante: una vez a la semana dan charlas de reducción de la violencia, el núcleo familiar, la migración. Orientan y dan espacios seguros a los niños que tienen a sus padres fuera del país o que quedan prácticamente solos. También hacemos énfasis en la importancia de los estudios”, agregó Morales.

Grace Morales coordina el programa en Lara. Explica que además de atender a los niños en condición de desnutrición les ofrecen un espacio seguro | Foto: Liz Gascón

Testimonios que impulsan

Para más de un niño que asiste a los comedores de Alimenta la Solidaridad este puede representar el único plato del día que incluya carne.

Morales relató cómo han logrado que pequeños con requerimientos especiales o enfermedades crónicas puedan tener acceso a una dieta balanceada gracias al programa y los donativos de decenas de empresas y aliados que hacen sostenible la organización.

“En El Carmen -un barrio al oeste de Barquisimeto- hay un testimonio alentador de un niño que vive en Los Crepúsculos, una urbanización que queda a 20 minutos caminando del comedor. Su mamá habló con nosotros y nos dijo que el niño tenía una condición de desnutrición crítica y es diabético. Tiene 14 años pero por su misma condición parece de nueve. Debe comer seis veces al día, con requerimientos especiales, necesita proteínas y su mamá se iba a matorrales a cazar iguanas para que él pudiera comer sus proteínas. En dos meses y medio con nosotros subió seis kilos y medio de peso y tiene una dieta balanceada”, agregó.

Escasez de gas alcanzó los comedores

Morales también se refirió a los desafíos que enfrentan como organización para preparar los alimentos a diario. El racionamiento eléctrico carente de programación fija y la escasez de gas alcanzó los comedores y ha transformado las dinámicas.

Los voluntarios apelan a los fogones para cocinar. “Es un reto porque lo que menos queremos es que los niños tengan enfermedades respiratorias, entonces aplicamos técnicas para que el humo vaya a otra dirección y se ocasionen menos daños ambientales”, destacó.

Alimenta la Solidaridad tiene presencia en los nueve municipios del estado Lara. En mayo el comedor del barrio La Paz cumplió su primer aniversario con 30.100 platos servidos.

Están abiertos a donativos de alimentos no perecederos, proteínas y pastillas purificadoras de agua. Simultáneamente tienen una recaudación de fondos en GoFundMe. Los usuarios pueden conocer de todas sus iniciativas en la cuenta Instagram: alimentalasolidaridadlara.

Los comedores de Alimenta la Solidaridad reparten comida y afecto en tres estados | Foto: cortesía Alimenta la Solidaridad

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