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jueves, 26 mayo, 2022

Mérida | Sacerdote zuliano fue aislado pese a dar negativo a prueba de COVID-19

El sacerdote de la parroquia San Carlos Borromeo de Zulia, Marcos Molina, presenta una complicación respiratoria, pero no ha dado positivo para el COVID-19, asegura el obispo de la Diócesis El Vigía-San Carlos de Zulia, Juan de Dios Peña

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San Carlos de Zulia.- Marcos Molina Manrique, de 49 años, sacerdote de la parroquia San Carlos Borromeo, en el municipio Colón del estado Zulia, fue aislado de manera preventiva en el área de emergencia del Instituto Autónomo Hospital Universitario Los Andes (Iauhla), a raíz de una complicación respiratoria.

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Este martes 14 de julio, Juan de Dios Peña, obispo titular de la Diócesis El Vigía-San Carlos de Zulia, confirmó a El Pitazo que el sacerdote, próximo a cumplir seis años al frente de la parroquia San Carlos, se complicó con una neumonía, debido a que padece diabetes.

“Tomamos la decisión, junto a sus familiares, de trasladarlo al Hospital Universitario de Mérida, porque allí hay más equipos, médicos especialistas y se le pueden efectuar más análisis y, por ende, monitorear su situación de salud en caso de una emergencia”, dijo Peña, quien descartó que, hasta la fecha, Molina haya dado positivo para el coronavirus.

Informó que en ausencia del padre Marcos están al frente de la parroquia zuliana el sacerdote Jorge Urbina y el seminarista Carlos Vivas, notificó el jerarca católico.

Peña recordó que desde la última semana de junio, a raíz de las fuertes lluvias registradas en el país, Marcos Molina contrajo una gripe y luego neumonía. “Lo llevaron a una clínica en la zona donde lo atendieron y se costearon los tratamientos y pagos de ese centro de salud, con apoyo de los feligreses y la colectividad en general”, señaló el prelado Juan Peña.

Desde el miércoles 8 de julio, el sacerdote zuliano, a quien el tratamiento administrado no le surtía efectos, debió ser referido al principal centro de salud de la región andina y el occidente venezolano.

Desde el hospital, y vía telefónica, Mayra Briceño, sobrina del sacerdote, confirmó que a Molina lo tienen recluido en el área donde aíslan de manera preventiva a los pacientes que están a la espera de la Prueba de Reacción a la Polimerasa (PCR), que descarta o confirma el contagio por COVID-19.

La familiar del religioso dijo que a su tío le suministran oxígeno y se lo retiran de manera progresiva. Para él solicitan ayuda de la población.

“Le han hecho tres pruebas rápidas que dieron negativo y dos PCR de las que no han llegado resultados. Una se la tomaron en Santa Bárbara de Zulia y la otra cuando ingresó acá al Universitario de Mérida. Queremos decirle a la población que sigue necesitando cualquier tipo de ayuda económica o en medicamentos para cumplir el tratamiento indicado por los médicos”, dijo Briceño.

En Mérida, además de la sobrina del sacerdote, lo acompañan sus hermanos Milse e Iván Molina. Desde el 8 de julio no han podido ver físicamente a Marcos. Tampoco tiene teléfono celular. Comentan que el cura inhala oxígeno con el dispositivo tipo bigote. Solo les ha podido escribir tres notas.

En uno de los textos, que pudo entregarles debajo de la bandeja de la comida, describe lo difícil que es estar en un área con pacientes en estado de gravedad. Se refiere al área de emergencia que la directiva del Iahula habilitó para los casos de coronavirus, justo en el ala donde aún no hay confirmaciones de la existencia del virus.

Incluso –menciona Mayra- que el clérigo vivió el amargo episodio de la pérdida física de uno de sus compañeros de área. “Eso ha sido el episodio de mucho sufrimiento para él”.

Mayra, sin embargo, indicó que el clérigo ha venido evolucionando. La evaluación de la tarde de este lunes 13 de julio era favorable. “Los médicos explican que responde al tratamiento. Sus pulmones están infectados, pero el antibiótico comienza a surtir efectos esperados. Nos dieron mucha esperanza porque aseguran que habrá Padre para rato”, narró emocionada la joven de 21 años, quien considera a Marcos como su padre.

Molina cumplirá, el próximo 25 de noviembre, 25 años de ordenación sacerdotal. Se le ha visto en las luchas sociales de los pueblos del Sur del Lago y, ataviado con sotana, se ha sumado a las marchas en contra del gobierno de Nicolás Maduro, por la defensa de la democracia.

Mayra dijo que agradece la gentileza de los colaboradores. Indica que han recibido contribuciones de instituciones de salud, farmacias, particulares y que cada quien desde su posibilidad aporta su grano de arena y eso lo agradece con creces.

Dijo que también en medio de la situación vivida en su familia han sido señalados. Son objetos de discriminación, porque su tío sufre una afección respiratoria.

“En la comunidad de donde somos, La Blanca en El Vigía, nos han apuntado con el dedo, nos dicen que todos estamos infectados, nos miran mal y no nos hablan. Creo que también hay que apelar a la parte emocional y espiritual, porque en este momento nuestra misión es su recuperación y no de críticas ni señalamientos”, dijo la joven.

Marcos ha sido sacerdote en los poblados de Caja Seca, Nueva Bolivia, Pueblo Nuevo El Chivo y en dos parroquias del municipio Alberto Adriani de Mérida, así como vicario y ahora párroco en la capital del municipio Colón. Durante su carrera profesional se formó tres años en Roma, Italia, donde tuvo la oportunidad de conocer al Papa Juan Pablo II.

A Molina, desde que se ordenó, le acompañan en cada casa parroquial sus padres biológicos Candelario Molina y Ermelinda Manrique. Ambos esperan estrecharlo de nuevo entre sus brazos, así como los feligreses y miembros de los grupos de apostolado y colectividad colonesa.

En la colectividad buscan los medicamentos y aportan dinero para lograr la recuperación del guía espiritual del catolicismo en la capital del municipio más denso poblacionalmente en la zona Sur del Lago de Maracaibo, en el estado Zulia.

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