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miércoles, 30 noviembre, 2022

Venezolano pasa por Guatemala rumbo a EE. UU.: «Tenemos que ir escondidos»

Joeh, un joven venezolano, cuenta cómo fue su paso por Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala tras haber atravesado la selva del Darién. El migrante busca llegar a Estados Unidos y alcanzar el sueño americano

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Caracas.- Tras salir de la selva del Darién, los migrantes venezolanos que buscan llegar a Estados Unidos aún deben recorrer cinco países más. Según Joeh, un joven venezolano, Guatemala ha sido uno de los retos más difíciles de su travesía.

El joven venezolano ya ha contado su historia a El Pitazo, dando detalles de como fue atravesar la selva del Darién, donde rescató a dos niñas, pero esta continúa con su travesía por Centroamérica. «Ya estando en Panamá y Costa Rica es fácil circular, pero cuando vas a entrar a Nicaragua es otra locura (…) Guatemala no nos deja tranquilos, tenemos que ir escondidos», dice el venezolano.

Según el joven, los funcionarios policiales de Guatemala buscan quitarle dinero a los migrantes para dejarlos transitar en el país. Este es el último país centroamericano que deben recorrer antes de llega a México, desde donde buscan cruzar la frontera hacia Estados Unidos.

«Para entrar a Guatemala ha sido una locura. Es realmente difícil circular, no quieren a nadie. Tenemos que ir escondidos, la otra opción es pagarles a los policías para que nos dejen avanzar, todo es una mafia. Guatemala no nos deja tranquilos, mi grupo y yo hemos sido perseguidos por los policías porque quieren quitarnos el dinero. Nos hemos escondido por todas partes tratando de huir porque nos quieren devolver a nuestro país si no le damos dinero», cuenta el venezolano.

Recorrido por Centroamérica

Antes de llegar a Guatemala, el venezolano tuvo que movilizarse desde Panamá por otros tres países, donde tuvo que superar distintos retos.

Joeh asegura que para ingresar a Nicaragua desde Costa Rica, es necesario cruzar la frontera por una zona llamada Los Chiles. Una vez allí deben esperar a que sea de madrugada para poder cruzar sin ser vistos por las autoridades fronterizas de ambos países.

«El taxista nos explicó que debíamos meternos por una zona llamada El Naranjal que bordea migración. Con suerte pasamos por ahí, había mucho barro, pero llegamos a la carretera desde donde caminamos por dos horas hasta el Puente San Francisco de Nicaragua», contó.

Una vez en Nicaragua, los migrantes son detenidos por las autoridades, quienes les exigen ser portadores de un salvoconducto. «Para pasar por por ahí sin salvoconducto hay que pagarles a ellos -a los funcionarios de migración- para poder avanzar. Les pagamos entre 5 y 10 dólares», cuenta Joeh.

El joven migrante asegura que muy pocos cuentan con el salvoconducto para transitar por Nicaragua debido a que tiene un valor de 150 dólares y la mayoría de quienes realizan el recorrido buscan ahorrar todo el dinero que puedan. «Nicaragua es fuerte la verdad y todo es extorsión».

Joeh continuó trasladándose por el país tomando autobuses y cruzando trochas, donde se encontraba con grupos irregulares que pedía de 5 a 10 dólares para dejarlo continuar con su recorrido. «Muchos nicaragüenses nos trataron bien (…) Ya en Nueva Guinea compramos un pasaje hasta Managua y desde allí pasamos a Honduras», dijo.

El joven dice que al entrar a Honduras, se encontró con unos hombres que cobran una tarifa de 4 dólares para trasladarlos en motos hasta la sede de migración de Honduras donde pueden tramitar un solvoconducto.

«Allí se hace la cola para obtener el permiso y poder seguir el viaje tranquilamente. En Honduras es donde nos trataron mejor, pero igual con sus trampas, porque tienen en la mente que somos extranjeros y quieren cobrar todo carísmo», asegura.

Joeh dice que muchas zonas de Honduras están en malas condiciones pero que sus habitantes son muy amables. Sin embargo fue víctima de una estafa al pagar un pasaje de transporte terrestre que lo dejó varado a mitad del camino, pero aún así logró llegar a la zona fronteriza con Guatemala.

Joeh dice que muchas zonas de Honduras están en malas condiciones pero que sus habitantes son muy amables. Sin embargo fue víctima de una estafa al pagar un pasaje de transporte terrestre que lo dejó varado a mitad del camino, pero aún así logró llegar a la zona fronteriza con Guatemala.

El venezolano aún debe atravesar Guatemala y México para llegar a la frontera con Estados Unidos, donde tiene la esperanza de alcanzar su sueño americano y construir un futuro mejor al que veía en su país natal, pero eso es otra historia.

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