21.4 C
Caracas
viernes, 23 octubre, 2020

Restos de zuliano asesinado en Chile llegan a Venezuela por las trochas

El féretro con el cuerpo sin vida de Ricardo José Araujo Parra, asesinado en Chile el 27 de septiembre, fue sepultado con algunas limitantes en el municipio Colón

-

San Carlos de Zulia.- Los restos mortales del migrante zuliano Ricardo José Araujo Parra, de 24 años, -asesinado el 27 de septiembre en Santiago de Chile tras una discusión con desconocidos- llegaron a Venezuela por medio de una trocha desde el vecino país Colombia, a las 11:00 pm de este jueves 8 de octubre.

Después de 13 días, el cuerpo logró ser ingresado a territorio venezolano sorteando diversos obstáculos, debido a la pandemia por el coronavirus y ante las limitaciones de funcionarios venezolanos en el país donde hace más de dos años la víctima migró con su novia y donde fue asesinado. Así lo manifiesta Juan Carlos Araujo, tío de Ricardo, este viernes 9 de octubre.

El lunes 5 de octubre, el cuerpo salió en un vuelo de carga desde el Aeropuerto Arturo Merino Benítez, ubicado en la comuna Pudahuel, de la región metropolitana de Santiago, con rumbo a Bogotá, Colombia. Desde allí fue llevado en una carroza fúnebre hasta Cúcuta. Todo marchaba de manera esperada hasta que se aproximaron a Boca de Grita, en el estado Táchira. Los militares impidieron el ingreso del cuerpo para ser inhumado, contó el familiar de la víctima.

“Fue una odisea poder tenerlo cerca de su familia”, contó vía telefónica a El Pitazo. Dijo que los restos de Ricardo no pudieron ser trasladados por un punto de control fronterizo en el estado andino, por lo que la familia recurrió a trasladarlo por los caminos informales de la frontera colombo-venezolana.

- Advertisement -

LEE TAMBIÉN

CLAVES | LO QUE SE SABE DEL ZULIANO ASESINADO EN CHILE

Estando en Chile, según la versión de Juan Araujo, tío del zuliano asesinado de un disparo en la región torácica, los funcionarios de la embajada venezolana en Santiago solicitaron en dos ocasiones autentificar las huellas de sus padres, pero al final el trámite no sirvió; luego les pidieron a los familiares en Chile formalizar en una Notaría un documento de autorización y luego apostillar en Caracas. “Ese fue el inicio de la odisea, imagínate todo lo que eso tardaba en la semana radical”.

Reveló que gracias a la actuación de los funcionarios chilenos, agilizaron los recaudos y pagos, pero una vez el cuerpo llegó a la funeraria Alejandro en Santa Bárbara de Zulia, en el municipio Colón, donde lo preparaban para ser llevado al poblado de 4 Esquinas, en el municipio Francisco Javier Pulgar, la concejala Yélica Morales y funcionarios policiales del puesto de control La Maroma, en el kilómetro 2 de la carretera Santa Bárbara-El Vigía, paralizaron el último tramo de la travesía y les indicaron que era improcedente la movilización del ataúd.

Hasta la mañana de este jueves 9, familiares intentaban exponer el caso a las autoridades civiles, pero no había marcha atrás, era una orden expresa del alcalde Blagdimir Labrador, debido a las limitaciones por la pandemia. El cadáver debe ser enterrado de inmediato.

“Nos dijeron que la única manera era llevarlo desde la morgue (del hospital Santa Bárbara) escoltado hasta el cementerio de Caño Muerto, en la parroquia Urribarrí, del mismo municipio Colón, aun cuando la humanidad cumple los protocolos sanitarios y no falleció por COVID-19, sino por un asesinato”, indicó el tío de Ricardo Araujo a El Pitazo.

Luego de varios contactos e influencias, a las 10:00 am de este viernes 9 de octubre, la familia obtuvo el permiso de llevarlo hasta el poblado de 4 Esquinas, en la parroquia Carlos Quevedo del municipio Pulgar, donde se crio y en cuyo suelo Julio, su padre, y su mamá Lemaire Parra, hermanos, primos, demás familiares y amigos lo velaron en su hogar ante de su siembra. Toda la travesía desde Chile hasta Venezuela era con la finalidad de hacer el velatorio y dar el último adiós.

Ricardo fue asesinado delante de dos primos, diagonal a su residencia en la avenida Cloratio Blest & Departamental en Santiago de Chile, cuando defendía a Alí, uno de sus empleados, a quien desconocidos le chocaron un automóvil. Posteriormente de un altercado los robaron y luego a Ricardo le dispararon debajo de la tetilla izquierda. Murió antes de llegar al hospital más cercano a primeras horas del 27 de septiembre.

Araujo Parra vivía en una casa junto a su novia, una hermana, su cuñado y dos primos y se estableció en ese país para prosperar. Allí montó una tintería, que en esa nación se conoce así a las ventas de pintura y artículos de ferretería luego de varios meses reuniendo dinero como taxista de Uber.

Detrás de la noticia que acabas de leer hay otra historia. Fue posible gracias al esfuerzo de todo un equipo que, como tú, valora la independencia y está empeñado en visibilizar las injusticias y los abusos del poder. Para seguir haciéndolo necesitamos tu aporte. Súmate a nuestra causa de mostrar la realidad y mantenernos despiertos.Hazte Aliadodel periodismo que te cuenta la realidad y te mantiene despierto.
Tu indignación es necesaria
Hazte Aliado