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domingo, 27 septiembre, 2020

Padres venezolanos piden ayuda para salvar a su bebé en Perú

Salvar la vida de su primogénito es lo que desde hace seis días, a través de una solicitud de apoyo por redes sociales, hacen Luis Alejandro Latorraca, oriundo de Anzoátegui, y Nohely Mendoza, nativa de Barinas, para que su hijo logre superar la sepsis neonatal y cardiopatía congénita que presenta

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El Tigre.- Salvar a su hijo. Eso es lo que desean y por lo que luchan desde hace seis días los venezolanos Luis Alejandro Latorraca y Nohely Mendoza, oriundos de los estados Anzoátegui y Barinas, respectivamente, cuando conocieron la condición delicada de salud de su primogénito.

A este matrimonio radicado en Lima, Perú, les ha tocado secar más las lágrimas por angustia y dolor, que por la felicidad que sintieron el 29 de agosto del presente año, cuando nació el amor de sus vidas: Gianluca Alejandro. El pequeño, a pesar de que llegó sano y salvo, a las 76 horas de su nacimiento fue diagnosticado con una sepsis neonatal (infección en la sangre) y cardiopatía congénita (coartación de la aorta) que mantienen su vida en riesgo.

El bebé nació por cesárea en la clínica Vesalio, en Lima Péru, a las 12:40 del mediodía, con una talla de 51 centímetros y un peso de 3 kilos 270 gramos, y actualmente permanece recluido en cuidados intensivos en el Instituto Nacional de Cardiología (Incor), en espera de ser intervenido quirúrgicamente para corregir la anomalía cardiaca que presenta. Para lograr esta operación que es de alto riesgo, sus padres requieren de recursos económicos con los cuales no cuentan.

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El Pitazo contactó vía WhatsApp, la tarde de este domingo 6 de septiembre, a Luis Alejandro Latorraca, quien en su ciudad natal, El Tigre, al sur de Anzoátegui es conocido en el medio artístico, luego de formar parte de agrupaciones musicales y forjarse como cantautor, oficio del cual se apartó desde hace dos años y medio cuando llegó a Perú y le tocó trabajar en otros oficios para lograr una mejor calidad de vida.

“Llegué a Perú el 22 de enero de 2018, como muchos de los compatriotas venezolanos, con una mano adelante y otra atrás, durmiendo en el piso. Poco a poco fui surgiendo con los trabajos que tuve. Fue allí entonces cuando logré que mi esposa se viniera, al año y medio de estar en Perú, y gracias a Dios tuvo mucha suerte en conseguir un empleo con seguro médico y prestaciones”, cuenta Latorraca.

Después de superar las adversidades, la pareja conformada por Luis y Nohelia, recibieron la maravillosa noticia que tendrían un hijo, para lo cual se prepararon hasta que llegó el día del alumbramiento.

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“Mi hijo nació bien, no hubo complicaciones en la cesárea y aparentemente estaba saludable, no presentaba ningún síntoma y fue dado de alta. Todo comenzó cuando al tercer día cuando ya estábamos en casa, en la madrugada notamos su respiración un poco cortada y apresurada y como padres primerizos llamamos al pediatra quien nos indica que debíamos llevarlo a la clínica”, dijo el padre.

Luis Latorraca recuerda que cuando el médico examinó al bebé inmediatamente le dice que presenta una sepsis neonatal y que debe ser recluido en cuidados intensivos y someterlo a unos exámenes para evitar un desenlace fatal, entre los estudios realizados (Rayos X de tórax) que determinó que el corazón del bebé está recrecido.

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Es en ese momento, cuando inicia la angustia de los padres, pues la clínica donde nació Gianluca no cuenta con terapia intensiva neonatal y debe ser trasladado hasta la clínica Padre Luis Tezza en Surco. Aunque el traslado se logró, tanto Luis como Nohely sabían que lo que necesitarían en adelante era dinero, a pesar de que Mendoza tenía un seguro este no cubre la totalidad de los gastos. Los tres días de hospitalización en cuidados intensivos, medicamentos, exámenes y estudios especializados sumaron un total de 35.000 soles peruanos, lo que equivale a unos 10.000 dólares.

“Los gastos clínicos son súper elevados por los aparatos que se usan en cuidados intensivos y la cantidad de médicos. Pero allí fue donde los doctores dieron con el diagnóstico de coartación en la aorta (estrechamiento del vaso sanguíneo principal que nace del corazón), por lo que me explicaron los médicos esto no permite que la sangre fluya con normalidad hacia otros órganos como pulmones, hígado, riñones”, indicó Latorraca.

Desde el sábado 5 de septiembre, Gianluca Alejandro, tras conseguir un cupo permanece recluido en el Instituto Nacional de Cardiología (Incor), donde estabilizan sus niveles para poder ser operado, ya que es una cirugía de alto riesgo. Por eso sus padres agradecen cualquier aporte con lo que puedan ayudarlos a través de una campaña de GoFundMe para cubrir los gastos pendientes y los que pueden generarse con la cirugía.

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La angustia y desespero son mayores para los padres de Gianluca, debido a que por razones de bioseguridad ante el COVID-19 no pueden permanecer en el centro de salud.

“Lastimosamente al bebé no lo vamos a volver a ver hasta que se realice la operación, todos los informes que no dan son vía telefónica pero estamos al tanto de todo. Mi hijo está en control con todos los doctores que amerita y bueno solo nos queda pedirle mucho a Dios por la salud de nuestro nene”, manifestó Luis Latorraca.

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