El zuliano Emilio Javier Álvarez estuvo radicado dos años en Colombia, pero debido a la pandemia del COVID-19 perdió su empleo como mecánico automotriz y decidió regresar antes de que se agotaran sus ahorros. Junto con su esposa y su hija de tres meses emprendió el viaje hasta llegar a su tierra natal. Hoy dice estar más tranquilo

Hace dos años partió por tierra y así mismo regresó. Vino con familia y más experiencia luego de recorrer cientos de kilómetros. El equipaje de Emilio Javier Álvarez, de 23 años, volvió con más peso porque trajo el miedo a cuestas. Aquí contamos la historia del zuliano, mecánico de automóviles, que vivió en Bogotá hasta que la pandemia del coronavirus lo obligó a volver a su patria.

El pasado 7 de abril llegó a su tierra natal, Machiques de Perijá, empujado por la expansión del COVID-19 en la capital de Colombia que lo dejó sin trabajo, también movido por la preocupación de no contar con dinero suficiente para alimentar a su hija y por el temor a contagiarse en un país en el que los números de casos positivos aumentaban a diario.

Álvarez está casado con Adriana Montero, de 23 años, y ambos son padres de Gianna Álvarez Montero, de tres meses. “Tomé la decisión de regresar por mi bebé. Me puse a pensar que tenía varias semanas sin trabajar y tenía unos ahorritos, pero si los gastaba completamente… ¿qué iba hacer sin dinero? ¿cómo iba a garantizar la alimentación de mi niña? No es lo mismo estar acá en tu tierra, así sea sin plata”.

“No es igual”, refuerza Álvarez. “Aquí estoy en mi casa y allá debía pagar arriendo trabajara o no, pagar agua, luz y gas. Esos servicios son costosos, el costo no se compara con los pagos en Venezuela”.

Contó que cuando comenzaron los casos por coronavirus en Bogotá creyó que el virus lo iban a controlar rápido. “Al pasar los días, los casos aumentaban y se extendía la cuarentena. Decidí regresarme con mi esposa y con mi hija, primero por temor a que nos pudiéramos contagiar y segundo a quedarme sin dinero, porque no estaba trabajando por la cuarentena”.

Muchos están regresando

Ahora termina sus días de cuarentena en la sede del Instituto de Tecnología Maracaibo (IUTM), con sede en Machiques de Perijá, la ciudad donde nació. Dice que muchos de los venezolanos que una vez se fueron a Colombia están regresando porque la mayoría no tiene trabajo fijo ni ingresos.

“Algunos están tan desesperados y temerosos que recogen sus pocas pertenencias y comienzan el largo y arduo viaje de regreso a casa, incluso, a pie”.

Álvarez tomó la decisión un día que entró a su cuenta de Facebook y descubrió a un grupo de venezolanos que estaban organizando –a través de esa red social– un viaje para regresar al país.

“Ingresé al grupo y allí había un gran número de hermanos venezolanos que quería retornar. Debatimos cómo sería el viaje, algunos intentaron diligenciar un autobús gratis, pero no hubo éxito. Después acordamos buscar otro y que cada quien cancelara sus pasajes. Cada uno pagó 120 mil pesos desde Bogotá hasta Cúcuta”.


Decidí regresarme con mi esposa e hija, primero por temor de que nos pudiéramos contagiar y segundo quedarme sin dinero

Emilio Javier Álvarez, migrante venezolano que retorna desde Colombia

Cuando llegó al puente Simón Bolívar dice que le impresionó ver la cantidad de compatriotas que quería regresar. “Había que cumplir protocolos muy rigurosos. Esa noche nos tocó dormir allí, porque los funcionarios venezolanos no estaban trabajando”.

Cuenta que a todos los venezolanos en esa frontera los desinfectaron con rociadores especiales como una medida para evitar el contagio por coronavirus. Este procedimiento se le hizo a los que subieron al bus que los traería de regreso desde Cúcuta hasta el estado Táchira. A todos del lado colombiano les dieron antibacterial.

Al día siguiente llegaron a Venezuela. Los recibieron los encargados del control epidemiológico, hicieron el registro en el Saime para comprobar que eran venezolanos, les hicieron un nuevo control sanitario y los llevaron a un refugio.

“Nos tocó estar en el refugio de Rubio en el estado Táchira. En ese lugar había mucha gente, no sé exactamente la cantidad, pero había muchísimos. La experiencia fue nueva y fuerte. La atención que nos dio ese personal fue la mejor que pudieron”.


No nos tengan miedo, porque nosotros, los que decidimos regresar, hemos cumplido al pie de la letra los protocolos de seguridad y de prevención para evitar contagiarnos por el coronavirus

Emilio Javier Álvarez, migrante venezolano que retorna desde Colombia

11 días después de este aislamiento les informaron que los trasladarían en avión desde Táchira a Maracaibo. “Asumo que no nos enviaron vía terrestre para evitar trancas en sectores por la xenofobia que hay hacia nosotros los que decidimos regresar”.

Al llegar a Maracaibo los recibió un equipo médico, funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y les hicieron un nuevo control epidemiológico.

A Álvarez, a su esposa Adriana y a su hijita Gianna les hicieron otra prueba rápida en Maracaibo y también la PCR. Tuvieron una revisión médica, los vacunaron, y han tenido una atención médica rigurosa.

Desde Maracaibo los llevaron a Machiques. Se enteraron que en el municipio rechazan a los que regresan porque temen contagio. A sus coterráneos les dice: “No nos tengan miedo, porque nosotros, los que decidimos regresar, hemos cumplido al pie de la letra los protocolos de seguridad y de prevención para evitar contagiarnos por el coronavirus. Seguimos las recomendaciones de los médicos para evitar enfermarnos, primero por nuestras familias y seres queridos, y segundo por la gente de nuestro pueblo”.

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