Matrimonio venezolano en Chile se vuelve imprescindible con entrega a domicilio

Magdalia Basabe y José Leonardo Acurero son un matrimonio zuliano que lleva frutas y verduras frescas hasta los hogares de sus clientes. Con un emprendimiento al que llamaron Mbgreen.cl, los venezolanos, que emigraron a Chile en busca de una mejor calidad de vida, ya abrieron su propio local comercial en Santiago

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Basabe y Acurero cuentan que superaron los obstáculos a fuerza de planificación. | Foto: cortesía Crónicas de Chile

Por  Crónicas de Chile

Santiago de Chile.- Hay parejas que con la migración se consolidan aún más como una fórmula exitosa. Magdalia Basabe (@Magdaliabasabe) y José Leonardo Acurero (@Joseleonardoacurero) se distinguen juntos en Santiago al frente de Mbgreen.cl (@mbgreenspa), una empresa dedicada al servicio de venta y distribución de frutas, verduras y hortalizas a domicilio, restaurantes y ventas de comida de diferentes gastronomías.

Ella, de Maracaibo, y él, de Cabimas, se conocieron cuando estudiaban Publicidad y Relaciones Públicas y Mercadotecnia, respectivamente, en el Instituto Universitario de Tecnología Readic (Unir). Luego, ambos se fueron a trabajar en el sector hotelero de la Isla de Margarita. Allá tuvieron a su primer hijo, Luis Omar, pero como no podían darle la calidad de vida que querían, decidieron emigrar a Chile en 2016.

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Primero llegó José y con ahorros allanó el arribo de Magdalia y su pequeño, como él, por aire. De inmediato encontró trabajo en un restaurante de sushi de Quilicura, la misma comuna donde residía. Basabe arribó con un potencial empleo en el área hotelera gracias a sus gestiones a través de Linkedln. “Ese fue mi primer trabajo, el trabajo soñado, en un hotel, haciendo la misma gestión que hacía en Margarita ¡Quién lo creería!”, detalla.

Acurero aprendió a limpiar pescados, picó mucha cebolla morada, aprendió a armar un roll y a preparar pollo Crispy. También a colocar tapas plásticas a 200 envases diarios en una empresa de químicos. “Pero los dolores de mano y de espalda de este último trabajo comenzaron a hacer estragos. Bajé mucho de peso producto de la mala alimentación que tenía. La verdad que el charquicán (guiso popular en Argentina, Perú y Chile) y las cazuelas que servían en mi trabajo no eran mis favoritas”, cuenta José.

Su historia como emprendedores hace click gracias al consejo de un conocido de la Isla de Margarita que le recomendó abandonar ese empleo e irse a trabajar con él en lo que sería una especie de nuevo mundo. Así, se incorporó en el terreno de las frutas y las verduras y supo dónde se compran, quiénes tienen mejor precio, cuál es la variedad según cada temporada y más.

Eso coincidió con la pérdida del empleo de Magdalia y su condición como cesante por algunos meses en los que trató de generar ingresos como promotora de protectores solares y dentro de una empresa metalúrgica aún sin saber nada al respecto. “Decidimos comenzar la búsqueda de clientes y apostamos por ir a lo grande: venderles a restaurantes con una lista de precios. José salió a recorrer las calles como si buscara empleo, y yo en los ratos libres de mi trabajo llenaba direcciones de email con información de lo que hacíamos”, recuerda.

Magdalia precisa que así los clientes empezaron a llegar y era tanta la demanda que se vieron en la necesidad de contar con un vehículo propio para poder despachar, además de una cuenta bancaria en la que pudieran manejar ingresos superiores a los que las cuentas RUT (cuentas corrientes a la vista con tarjeta de débito) permiten. “Estos fueron algunos de los problemas que se nos presentaron, pero con orden y planificación pudimos solventarlos”, afirma.

De esta manera, a inicios del 2019 nació www.mbgreen.cl, y con el emprendimiento la opción de poder llevar hasta los hogares de nuestros clientes las frutas y verduras frescas. “Gracias a nuestra planificación, estuvimos preparados para el estallido social y la pandemia”, destaca José, quien resalta que 2020 fue un año de mucho trabajo.

“Sí, en pleno boom de la pandemia y gracias a la estructura ya consolidada, efectuábamos despachos de lunes a sábados. Despertábamos desde las 3:00 am. Teníamos dos rutas, con dos personas que nos ayudaban a distribuir”, sostiene Acurero. Magdalia incluso trabajó en la calle sin parar hasta los siete meses de embarazo. “Lo hicimos con toda una logística preventiva anti-COVID. Así abrimos nuestro local comercial”, agrega.

La tienda física abrió al público en junio, en un local inicialmente pensado para bodega, almacenaje de productos y espacio para el armado de pedidos. Sin embargo, por las facilidades del sector en el que estaba y por solicitud de los mismos vecinos, se convirtió en una tienda comercial con venta de frutas y verduras frescas del día.

La tiendita se encuentra en Manuel Antonio Matta 1091, local A, en Quilicura, y además se venden frutos secos, tostaduría, productos orgánicos y veganos. Abre desde las 9:00 am y cierra a las 8:00 pm, de lunes a viernes, y es atendida por la señora Milagros en la mañana y en la tarde por Magdalena, la mamá de Magdalia. “Nos sentimos muy agradecidos con este país, que nos ha dado la oportunidad de crecer. Un país en el que encontramos lo que buscábamos para nuestra familia y donde pensamos seguir para poder tener la calidad de vida que deseamos y seguir ayudando a más y más personas”.

Por @CronicasDeChile 

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