Colombia | Bienestar Familiar supervisa a casi 6.000 niños venezolanos en situación de peligro

Una parte de los infantes venezolanos con procesos de restitución de derechos abiertos en Colombia están en entidades de atención para garantizar sus condiciones mínimas de protección; otros siguen al cuidado de sus padres o representantes, explica Zair Mundaray, consultor jurídico de la Embajada de Venezuela designada por Juan Guaidó en ese país

231
En la frontera entre Colombia y Venezuela se acrecienta el drama de los menores migrantes no acompañados, señala el consultor jurídico de la embajada venezolana, Zair Mundaray | Foto: ArchivFoto: Ronald E. Peña / Referencial

A propósito de la disputa por la custodia de Jackson Barreto, el niño que se dio a conocer cantando en las calles de Barquisimeto y Arauca en busca de comida para su familia y clasificó recientemente en La Voz Kids Colombia, El Pitazo entrevistó al consultor jurídico de la Embajada de Venezuela designada por Juan Guaidó en ese país, Zair Mundaray, para conocer la situación de los infantes venezolanos declarados en situación de peligro en Colombia.

La embajada estima que unos 6.000 niños y adolescentes venezolanos están bajo la supervisión del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) porque se constató que estaban en condición de calle, abandonados, no escolarizados, con desnutrición, alguna enfermedad no tratada o que no habían sido incluidos en el sistema de salud o la seguridad social.

“En esos casos, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar inicia un proceso de restitución de derechos. Tiene como premisa tratar de que el seno de la familia o el tenedor cumpla con los parámetros mínimos que garanticen los derechos de los niños. Si por el momento no es posible, entonces los niños son apartados del seno familiar y se colocan en unas entidades de atención”, explicó Mundaray.

Sin acceso al sistema de adopción

La Embajada de Venezuela en Colombia divide en tres grupos a los niños venezolanos que emigran al país vecino: los que llegan con personas sin filiación; los que ingresan con familiares, pero sin sus padres y los Menores Extranjeros No Acompañados (Mena).

“Una situación son los menores irregulares que vienen con terceros, un padrino, por ejemplo, con el cual no hay filiación sino un reconocimiento eclesiástico; los que vienen con tíos, hermanos mayores. En esos casos en general no se han presentado mayores problemas”, detalló. En cambio, con los Menores Extranjeros No Acompañados la situación es más compleja, indicó el portavoz de la embajada.

Nunca pensamos que los venezolanos íbamos a llegar a esto y precisamente esta dictadura criminal ha llevado a que tengamos Mena, la nomenclatura que le da Naciones Unidas a los menores migrantes no acompañados”.

La mayor incidencia se registra en la zona fronteriza donde hay una población pendular de niños que cruzan al lado colombiano para ir a la escuela, comedores populares o incluso a trabajar. Cuando se asientan en Colombia, las autoridades locales y el Icbf inician procesos de restitución de derechos y refieren a los niños entidades de atención que les garantizan alimentación, salud y alimentación gratuita. Asimismo, emiten reportes a la embajada venezolana para que notifiquen a los familiares del niño.

“Uno de los graves problemas que hay es que para que un niño entre en el sistema de adopción (según la legislación colombiana) tiene que haberse agotado la localización de la familia materna o paterna, entonces cuando esa familia no se localiza porque las personas vienen de estratos muy bajos, no sabemos donde están, no tienen teléfono, a veces el niño da un nombre que no le corresponde, no tiene papeles y ni siquiera lo han presentado, resulta bastante complejo. Pero, como no se ha agotado la localización de la familia originaria, no entran en el sistema de adopción que sería lo más beneficioso para ellos”, sostuvo Mundaray.

Si la familia originaria no se puede contactar, las autoridades colombianas refieren a los infantes a entidades de atención donde cursan estudios o a hogares sustitutos y el Estado aporta una subvención a los cuidadores para la manutención del niño.

Muchos niños quedan en esta fase intermedia ante la imposibilidad de contactar a los familiares. Esto es un drama que se acrecienta, pero si algo pudiéramos decir de Colombia es el éxito que ha tenido sobre todo en el sistema educativo, de haber permitido que los niños estudien sin documentos, a veces sin que estén sus padres e insertarlos (…) Lo hacen bajo la premisa de que son los colombianos de mañana porque son niños que probablemente no volverán a territorio venezolano”, señaló Mundaray.

La Embajada de Venezuela en Colombia dispone de un correo electrónico para reportar a niños en situación de peligro y ofrecer asesoría legal. La dirección es la siguiente: [email protected]

Detrás de la noticia que acabas de leer hay otra historia. Fue posible gracias al esfuerzo de todo un equipo que, como tú, valora la independencia y está empeñado en visibilizar las injusticias y los abusos del poder. Para seguir haciéndolo necesitamos tu aporte. Súmate a nuestra causa de mostrar la realidad y mantenernos despiertos.Hazte Superaliado/aAyúdanos a sostener la mayor red de corresponsales de Venezuela.