Pensionada de Guárico: “Eso no me alcanza, yo paso hasta tres días sin comer”

meta_vamae

San Juan de los Morros.- Cobrar la pensión resulta un tormento para los abuelos que acuden a las dos sedes de Banco Bicentenario, en la Av. Sendrea de la capital de Guárico. María Figueroa, de 62 años, es un reflejo de la realidad que viven las personas de la tercera edad en la región.

Figueroa dedicó 33 años de su vida a la educación y jamás imaginó ser golpeada por las penurias de un país inmerso en una compleja crisis humanitaria como la actual de Venezuela. “Aquí en este banco —Bicentenario— solo pagan veinte mil bolívares y eso no me alcanza para nada. Yo a veces paso hasta tres días sin comer; tomo agua y le pido a Dios salud”, exclamó.

meta_value

Desde las seis de la mañana, aproximadamente, la maestra permaneció por más de cinco horas en una cola para retirar los Bs. 20.000 de la referida sede bancaria, que cada mes es objeto de críticas por los mecanismos de pago a los abuelos.

“Si ya cambiaron las denominaciones de los billetes y tienen el dinero, no entiendo por qué no pagan completo, como lo hizo esta vez el Banco Venezuela”, cuestionó Figueroa, quien además de recibir la pensión, posee una jubilación de Bs. 43.000 quincenales por los años de servicio como educadora, y aun así asegura que es insuficiente para cubrir gastos de alimentación y otros servicios en su hogar.


LEE TAMBIÉN: 
FUNDAREDES: GUERRILLA COLOMBIANA TIENE PRESENCIA EN 325 ESCUELAS VENEZOLANAS



Respeto

Minutos antes de entrar a la sede del Bicentenario, Francia Santana, de 58 años, exigió las autoridades de esta entidad financiera mayor respeto a las personas de la tercera edad. “Aquí no están pagando los cuarenta mil completos, solo la mitad y se dan un postín; uno ve cómo la gente se desmaya porque no tiene qué comer y se viene a hacer cola sin desayunar”, destacó Santana.

Algunos pensionados denuncian que no tienen tarjeta de débito y por ese motivo se ven obligados a madrugar e incluso dormir frente a la entidad bancaria para cobrar los Bs. 20.000. 

Esta vez ni la lluvia impidió que centenares de abuelos aguardaran a las afueras del banco Bicentenario, como cada mes, con la esperanza de que el dinero pueda alcanzar para llevar algo de comida a casa, una misión casi imposible cuando encuentran precios de alimentos como un kilo de arroz en Bs.40.000.

Esos veinte mil bolívares no me alcanzan para comprar comida”, señala Santana. Otra abuela, que vive en una localidad rural del municipio Roscio Nieves, añade que solo en pasaje para trasladarse hasta San Juan y regresar, gasta Bs. 14.000.

La situación es crítica e insostenible en distintos hogares de la capital llanera, donde hay personas que intentan sortear las dificultades del día a día, pero en ocasiones se acuestan sin comer, porque no tienen gas, luz, agua y tampoco dinero para adquirir alimentos de primera necesidad, que hoy tienen un costo mayor al salario mínimo.

DÉJANOS TU COMENTARIO