Valera conmemora sus 200 años con un sector inmobiliario estancado

Este 15 de febrero, la ciudad de Valera, conocida como la Ciudad de Las Siete Colinas, cumple 200 años de su fundación y su crecimiento es imperceptible. No hay construcciones nuevas, el sector inmobiliario empezó a estancarse en 2012

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Entre 2004 y 2005 hubo un repunte inmobiliario en Valera, que se detuvo en 2012 tanto en el sector privado como en el público. | Foto: María Gabriela Danieri

Valera.- Asentada en el Valle de Momboy, se fundó Valera, en el estado Trujillo, hace 200 años. Sin la intervención de gobierno alguno, su gente, los valeranos originarios, la construyeron a partir de las tierras donadas por Mercedes Díaz de Terán y, en años sucesivos, por sus descendientes.

Esta ciudad andina, a juicio del escritor Francisco González Cruz, representa el esfuerzo de sus habitantes, quienes impulsaron su crecimiento, especialmente en el aspecto inmobiliario y comercial.

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Sin embargo, el crecimiento sostenido de la pequeña urbe, habitada por unos 150.000 personas, se detuvo una década antes de su bicentenario, al cual arriba este 15 de febrero.

En materia inmobiliaria, la ciudad de las Siete Colinas se estancó a mediados de 2012, debido a la estatización de los insumos de construcción, la dificultad para conseguir créditos y la profundización de la crisis económica.

Iván Hernández, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Trujillo, comentó que se frenó el ritmo, en alza, que traía el nuevo milenio.

“Hubo un boom inmobiliario desde los años 2004 y 2005; más o menos una década sostenida de construcción, sobre todo de apartamentos, desde todas las gamas, desde un sector dirigido hacia jóvenes profesionales, hasta un target más alto. Todo eso fue desarrollado en esa década, que coincidió con el crecimiento comercial, pero desde el 2012 ha habido un rezago», declaró Hernández.

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Incluso la Misión Gran Vivienda Venezuela tuvo un declive después de esa fecha. Los últimos urbanismos a gran escala fueron entregados a mediados de 2011, en el Jeromito, vía Valera-La Puerta; y Colinas de Bello Monte, en la vía del Casino Militar. Este último sin los servicios básicos.

En 2019 este plan entregó contadas viviendas o sustituciones de casas en algunos sectores populares, pero no masivamente. Las aspiraciones de urbanismos quedaron en movimientos de tierras y promesas.

“Había unos planes bajo la tecnología de petrocasas, pero no se hicieron. De las pocas, hay en la vía de Carmania y otras en Santo Domingo, bajo la forma de sustitución de casas. Urbanismos no. En la Bolivariana hay un movimiento de tierra, donde tenían pensado hacer una edificación, pero no ha habido mayor avance”, comentó Hernández.

En 2020, el mercado de compra, venta y alquiler experimenta una mejoría por el acercamiento a la dolarización en las transacciones. | Foto: María Gabriela Danieri

Repunte en la compra y venta

Pese a este escenario de un 99% de paralización de la construcción, el mercado inmobiliario secundario, inherente a la compra y venta, ha tenido un repunte desde finales de 2019. Esto según Miguel Gutiérrez, un ingeniero ligado al sector en la región.

“La construcción está paralizada, pero el mercado secundario, que también había bajado, ha tenido un pequeño repunte. Una vivienda en El Gianni, hace dos años era ofertada en 40 o 50 mil dólares, pero en la actualidad pueden estar entre 20 o 25 mil dólares”, explicó Gutiérrez.

El alquiler también ha pasado por una situación similar. Hay gente en busca de viviendas para constituir su hogar o locales para abrir sus negocios.

“El mercado de arrendamientos ha mejorado. Se pueden conseguir locales desde 200 dólares en un centro comercial. Una casa en una urbanización como Morón desde 60 dólares y en las Acacias, amoblada, desde 200 dólares”, detalló el ingeniero.

La ciudad de Valera cumple 200 años este 15 de febrero, y se mantiene detenida en materia inmobiliaria. | Foto: María Gabriela Danieri

Fenómeno paradójico

Este fenómeno se debe, a juicio del experto, a la oportunidad que ha creado el acercamiento hacia la dolarización del mercado y las remesas, pese a la inseguridad jurídica.

“No hay confianza en la ley, pero ha habido un avance en cuanto a la dolarización. Los alquileres pueden cobrarse de acuerdo a la tasa de cambio del Banco Central y, como es parecido al paralelo, se está alquilando legalmente. Antes era un ilícito cambiario”.

No obstante, esta disminución de los precios de los inmuebles se puede atribuir al deterioro de los servicios públicos en cualquier zona de Valera. Quienes compran tienen la convicción de una recuperación del país.

“Es un buen momento para comprar. Particularmente, en el país ocurre que el precio no lo determina el vendedor, muchas veces es el comprador”, dijo Gutiérrez, para quien un vendedor puede pedir 25.000 dólares por un inmueble, pero si es una urgencia, podría aceptar hasta la mitad.

La Valera bicentenaria se ha detenido en su crecimiento, especialmente en el sector de construcción de urbanismos, desde 2012. | Foto: María Gabriela Danieri

Una ciudad cascarón

Valera no ha escapado a la diáspora, que también ha aumentado la desocupación de casas y una especie de oferta familiar de viviendas.

“Una familia se va del país desocupa su casa y un primo o hermano la ocupa. Pero hay otra cantidad, que no es habitada. No hay una cifra exacta de desocupación en Valera, pero podría decir que es mayor al 50%”, dijo Hernández. 

Especialmente en el sur de Valera, hay edificios con hasta 80% de desocupación y en un sector popular, de unas 20 viviendas, una está sola. No son cifras contabilizadas, pues sus dueños no quieren que se enteren por miedo a ser invadidos.

En el caso de los centros comerciales, el porcentaje es similar. Abundan las pequeñas modificaciones, en las cuales una familia construye un mini mercado en el garaje de su casa.

Espacios públicos

Francisco González Cruz, autor del libro Trujillo Posible, manifestó la importancia de los espacios públicos para el desarrollo de Valera, pues las familias tienen pocas opciones para conversar y distraerse.

“Las familias valeranas necesitan espacios públicos de calidad para el disfrute. Buenas calles, aceras, plazas, parques, nuevos centros comerciales, buenos restaurantes y cafés. En esos lugares se ejerce la ciudadanía y la democracia. La ciudad es un sistema de conversaciones, y ¿dónde se conversa? sino es en esos lugares”, dijo González.

El escritor, y uno de los fundadores de la Universidad del Valle de Momboy, consideró que Valera tiene la oportunidad de crecer en su centro con edificaciones, si se busca modernizarla.

Sin embargo, esto debe ir acompañado de un verdadero liderazgo gubernamental municipal, que retome las competencias sobre los servicios públicos y recursos, centralizados desde hace 20 años.

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