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jueves, 3 diciembre, 2020

Trujillo | Familiares de pacientes con COVID-19 denuncian escasez de pruebas y medicamentos

Familiares de pacientes con COVID-19 recluidos en el Hospital Universitario Dr. Pedro Emilio Carrillo, del municipio Valera, denunciaron que no hay pruebas rápidas en ese centro de salud y han tenido que comprar los medicamentos para el tratamiento

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Valera.- Familiares de pacientes con COVID-19 denunciaron este jueves 3 de septiembre, la escasez de pruebas de diagnóstico rápido y medicamentos para tratar los síntomas de la enfermedad en el Hospital Universitario Dr. Pedro Emilio Carrillo (Hupec), ubicado en el municipio Valera, estado Trujillo.

Esto en contraparte a las recientes declaraciones del gobernador, Henry Rangel Silva, y representantes de Fundasalud, sobre el despacho regular de antibióticos a la institución centinela y el racionamiento de las pruebas para garantizar su exclusividad a pacientes con síntomas y con nexo epidemiológico de riesgo.

Una de las declarantes, bajo reserva de identidad, relató que su esposo está recluido desde hace una semana en el hospital y, en ese tiempo, todo ha sido costeado con sus recursos.

“Si no tienes plata, te mueres», dijo la dama con sentida impotencia, vía telefónica a El Pitazo. Este lunes 31 de agosto, su compañero comenzó con los síntomas y cuando presentó dificultad para respirar, fueron a una clínica privada.

Media hora de oxígeno costaba 30 millones de bolívares y si decidía hospitalizarlo, diariamente debía pagar 1.500 dólares. Un monto, a su juicio, impagable.

La declarante se resignó y a las 2:00 am del domingo 30 de agosto, llevó a su esposo al Hupec, donde han tenido que comprar desde las inyectadoras hasta los medicamentos para el tratamiento.

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Entre ellos, los antibióticos como la levofloxacina, dexametasona y el clexane, este último un anticoagulante valorado en unos 20 dólares. Sin mencionar algunos estudios de laboratorio que no están disponibles y deben hacer fuera del centro de salud.

Todavía no hay pruebas

La mujer contó que todos los días pregunta al personal por las pruebas rápidas, pues ella y sus hijos ameritan descartar un posible positivo. Sin embargo, los médicos y enfermeros les responden que todavía no hay.

“Mis hijas y yo estamos bien», sostuvo la ciudadana, quien es comerciante en el centro de Valera y mantiene firme la esperanza de superar este momento, pese a la precariedad del sistema de salud público.

Sobre la prueba PCR, contó, luego de cinco días de tomarle las pruebas a su marido, los resultados aún no llegan.

En aislamiento y consultas privadas

Testimonios como éste no son los únicos. En la semana del 20 de agosto, un funcionario perteneciente a un ente de seguridad regional presentó los síntomas claves de la enfermedad por coronavirus: dolor ocular y corporal, fiebre, cansancio, dificultad para respirar y paulatinamente la pérdida del gusto y el olfato.

Lo llevaron al hospital y le hicieron una placa en la cual se reveló una bronquitis. No tenían pruebas de diagnóstico desde hace tres días, pero lo registraron como COVID-19 positivo, por la sintomatología.

El funcionario pensó que se trataba de una gripe, pero -de acuerdo con el protocolo- llamó a sus superiores para dejar el trabajo y aislarse. Un médico ocupacional se encargó de darle las indicaciones vía telefónica.

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Todos los medicamentos, contó, los adquirió por cuenta propia. “Nos dijo todo lo que debemos tomar y hacer. Aspirina, dexametasona, azitromicina, levofloxacina. Gasté más de 100 dólares en el tratamiento y consultas privadas”, confesó el declarante, quien prefirió resguardar su identidad para no perder su trabajo.

Pese a que todos los médicos le dijeron que era urgente realizarse la prueba, no la encontraron ni en los Centros de Diagnóstico Integral (CDI) de Valera y Carvajal.

Afortunadamente, por su sistema inmunológico fuerte ha pasado la peor parte del virus en su casa. “La fiebre parecía que me iba a matar” confesó.

Este jueves 3 de septiembre, su malestar empezó a desaparecer. “Un doctor de confianza me ha estado asistiendo a distancia”, detalló el efectivo, quien espera unas semanas para volver a su comandancia.

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