Trujillanos se ven obligados a caminar ante la escasez de transporte público

Usuarios del transporte público, en el estado Trujillo, manifiestan que en zonas como Pampán, Trujillo o Pampanito deben caminar por la falta de unidades. Conductores explican que se debe a la falta de gasolina e incluso gasoil

134
La mayoría del transporte público en el estado Trujillo depende del gasoil y las unidades de gasolina han desaparecido por la escasez del suministro | Fotos: María Gabriela Danieri

Valera.- Usuarios del terminal de pasajeros, en el municipio Valera, manifestaron este martes, 22 de junio, que las unidades de transporte público de gasolina han desaparecido en el estado Trujillo. Una situación que, en algunas localidades, los obliga a caminar para poder movilizarse a su destino.

Los ciudadanos más afectados por la ausencia de estos vehículos son quienes dependen de rutas urbanas para llegar a las carreteras principales, en las cuales circulan las líneas suburbanas.

“Yo nunca pago pasaje. Me la paso caminando y es muy raro cuando me dan la cola. Camino porque transporte para Jiménez no hay. Hay de Santo Domingo a Trujillo, pero de Jiménez a Santo Domingo no, desde que comenzó la pandemia”, relató Delcy Segovia, habitante del municipio Pampanito.

Esta irregularidad también la padecen quienes viven en Trujillo, Pampán, Motatán, San Rafael de Carvajal, Valera y aquellas zonas cuya geografía requiere de rutas internas y, que desde hace un año, eran principalmente unidades de gasolina.

Según una encuesta de participación del proyecto Valera Propone del Centro de Animación Juvenil y el Observatorio de Políticas Públicas, el 56,52 % de los valeranos de trasladan a pie, el 19, 57 % en transporte público y 21,74% en vehículo propio.

Algunos de los fenómenos causados por la escasez de gasolina son los aumentos del pasaje, las aglomeraciones y largas esperas en las paradas | Foto: María Gabriela Danieri

Aumentos consecutivos

Por otro lado, debido a la escasez de gasolina y de vehículos, se han generado varios fenómenos, entre ellos: la aglomeración de usuarios en las unidades, largas esperas en las paradas y el aumento escalonado del pasaje.

En rutas del Eje Panamericano y Boconó, por ejemplo, empezaron a cobrar tarifas basadas en el dólar, lo que aumenta también la necesidad de efectivo.

“Mis nietos me visitan una vez al mes y hoy se van a regresar. Les cobraron un dólar por puesto. Me parece excesivo. Siempre que vienen hay un aumento. Ahorita no teníamos efectivo, pero un amigo nos prestó”, declaró Marlene Valecillos, usuaria de la ruta Valera- Sucre.

Otras rutas suburbanas incremen sus tarifas en un 80% y hasta 100% cada 15 días, debido al modo de trabajo 7+7 y la irregularidad en el surtido de combustible.

“No tenemos combustible y debemos comprarlo caro para trabajar. A nosotros nos apoyan con el gasoil pero muy poco, una o dos veces a la semana (flexible) y los que necesitan gasolina no los apoyan. La gente, en Sabana de Mendoza, se ha acostumbrado a caminar. Los por puesto echan gasolina una vez cada dos meses», dijo Ronald Viloria, conductor de la línea Valera- Sucre.

Detrás de la noticia que acabas de leer hay otra historia. Fue posible gracias al esfuerzo de todo un equipo que, como tú, valora la independencia y está empeñado en visibilizar las injusticias y los abusos del poder. Para seguir haciéndolo necesitamos tu aporte. Súmate a nuestra causa de mostrar la realidad y mantenernos despiertos.Hazte Superaliado/aAyúdanos a sostener la mayor red de corresponsales de Venezuela.