Trujillano “Gato” Mendoza respiraba fútbol hasta que la violencia lo mató

Gerardo Mendoza (30) se enamoró del fútbol desde los siete años en la escuela de Plata III, de Valera, uno de los semilleros del Trujillanos FC. De profesional jugó ocho temporadas con este equipo y otras con el Portuguesa FC. Recientemente estuvo en Yaracuyanos FC

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Gerardo Mendoza respiraba fútbol desde los siete años y tuvo una trayectoria de 23 años sin detenerse

Valera.- Tenía los ojos claros y por eso le decían “Gato” a Gerardo Mendoza, un jugador de fútbol profesional, quien la noche del jueves, 18 de julio, fue asesinado por delincuentes en una vivienda del sector Los Sin Techos, municipio Valera.

El apodo felino también le quedaba bien por su desempeño en el campo: su posición era volante cinco, en la mitad de la cancha, en la zona de recuperación del balón.

Maura Mendoza, su mamá, recordó que su hijo respiraba fútbol desde los siete años. Vivían en Plata III y lo inscribieron en la escuela Andinos FC. También pasó por la escuela Don Bosco, uno de los tantos semilleros del Trujillanos Fútbol Club, equipo al que se unió en la juventud.


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El “Gato” Mendoza cumplió su sueño de usar la casaca aurimarrón y jugar en el “Cementerio de los Grandes”. De acuerdo con Frank Graterol, periodista deportivo, el joven estuvo en siete temporadas de la primera división y una en segunda división. Disputó siete Copas Venezuela, una de las cuales ganó con su equipo en 2010.

“La mejor época de su carrera deportiva, además de vivir el ascenso de su equipo de segunda a primera división”, expresó Graterol. También fue campeón de una temporada de apertura en 2014. Además, tuvo en su carrera participación en una liguilla, cuatro Copas Sudamericanas y una en Libertadores.

Abrupto desenlace

A sus 30 años contaba con 23 de carrera profesional, con una trayectoria limpia, pero que fue apagada abruptamente por un disparo en el rostro. “Me arrebataron la vida de mi hijo, no sé por qué, no sé nada. Solo sé que me lo mataron”, dijo la madre del futbolista, también de ojos claros, empañados por el repentino luto.

El Cicpc inició las investigaciones del asesinato bajo el móvil del robo, aunque no se descartan motivos pasionales

Gerardo se casó y tuvo dos hijos, uno de los cuales sigue los pasos de su padre y, a sus 9 años, está en las canteras infantiles de la Vinotinto. Vivía en la Comuna Antonio Nicolás Briceño, ubicada en Santa Cruz de Valera, en una vivienda otorgada por el Gobierno. Sin embargo, tras salir del Trujillanos FC, había vivido en Portuguesa, donde jugó con el equipo local.

Igualmente, vivió en Yaracuy, en los primeros meses de 2019, cuando pertenecía al equipo de Yaracuyanos FC. Su familia comentó que tenía tres semanas de haber llegado a su ciudad natal y estaba libre para evaluar una nueva oportunidad.

“No nos contó, pero sí terminó la temporada y estaba aquí era para evaluar una oportunidad. No nos decía, sino cuando ya entraba a otro equipo” detalló Maura.

Investigación

El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), del estado Trujillo, inició las averiguaciones con la tesis de robo, aunque no descartó un tilde pasional.

En las primeras horas luego del homicidio, el vehículo de Gerardo Mendoza, un Fiat Palio, color rojo, no había sido encontrado, pero fue hallado en la vía hacia el municipio San Rafael de Carvajal.

Sus familiares declararon no saber qué hacía el futbolista en el sector de La Floresta, donde no le conocían amistades. Exigieron la captura de los asesinos y justicia plena.

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