Revelan crisis del Hospital de Mérida a través de Twitter

A través de la cuenta oficial en Twitter del Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (Iahula) se reveló el estado de deterioro en el que se encuentra el principal centro de salud de la entidad, situación que desde hace años han denunciado médicos, enfermeros y pacientes

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El deterioro del Insituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (Iahula) no es nuevo. Desde hace años su personal viene denunciando las precarias condiciones en que se encuentra el principal centro de salud de Mérida | Foto: María Fernanda Rodríguez

Mérida-. Una serie de tuits publicados ayer lunes 12 de agosto en la cuenta del Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (Iahula) dan cuenta de la situación actual que atraviesa este centro de salud, el más importante de la entidad y que también recibe pacientes de otros estados fronterizos.

La precaria situación de este hospital no es nueva; al igual que el resto de los centros de salud públicos del país, el deterioro suma ya varios años. Sin embargo, la publicación oficial y detallada de estas condiciones no es lo común. Fuentes internas del Iahula aseguran que la revelación de lo que allí ocurre fue el resultado de presiones ejercidas por el personal médico y de enfermería sobre la directiva y el gobernador del estado.

“La presión que hicimos hizo que viniera el gobernador al hospital, que desde hace tiempo no se aparecía por aquí. Donó unos insumos y unas sillas de ruedas, pero eso no soluciona todos los problemas que tenemos aquí. Sabemos que él no puede solucionarlos todos, pero es su deber y el de la directiva hacer público lo que está pasando. Estamos colapsados”, informó a El Pitazo un médico del Iahula, cuyo nombre pidió reservar.

El Iahula se queda sin enfermeros

La escasez de personal de enfermería afecta a todo el hospital; hay áreas que actualmente no tienen ni un enfermero. María Gregoria Vega, jefa del Departamento de Enfermería, indicó en el mes de julio que el Iahula tiene un déficit de 1.000 enfermeros aproximadamente. La principal razón de esta situación son los bajos salarios que recibe el personal de la salud pública en Venezuela.

En el Iahula está la única unidad de alto riesgo neonatal que hay en todo el estado Mérida, conocida como P-28. Esta unidad está adscrita al Servicio de Neonatología, cuyas condiciones son cada vez más precarias. “No contamos con reactivos, nuestra infraestructura es precaria. Para la fecha de 150 enfermeras que deberían estar asignadas a nuestra área, solo contamos con 45 enfermeras activas”, indica uno de los tuits publicados en la cuenta del hospital.


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Días antes de que se publicaran los referidos tuits, un mensaje escrito por un médico que estaba de guardia en Neonatología y que fue compartido por varios grupos de Whatsapp, indicaba que en ese momento no había ni una sola enfermera en la unidad de alto riesgo neonatal, donde estaban recluidos 26 pacientes. En ese mismo mensaje el galeno denunciaba la suspensión por orden del gobernador y de la directiva del Iahula de un plan de atención especial que había sido activado para contrarrestar la renuncia masiva de enfermeros.

Servicios colapsados

Entre las áreas más afectadas destacan Neumonología y tórax, la Unidad de diálisis, Traumatología, Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y la Emergencia de adultos. En la primera no hay reactivos, la infraestructura presenta filtraciones y hay mala iluminación. “Trabajamos en condiciones de hacinamiento”, indica un tuit.

Por su parte, los equipos de la Unidad de diálisis, incluida la planta de osmosis, llevan dos años sin recibir mantenimiento ni reparaciones. En la Emergencia de adultos no funciona el aire acondicionado y solo hay 13 ventiladores para respiración, insuficientes para la cantidad de pacientes que requieren de estos aparatos. Además, el espacio destinado para este servicio se ha quedado pequeño para la cantidad de pacientes que llegan.

El servicio de traumatología, que debería atender unos 1.500 pacientes al año, apenas puede atender unos 500. “En la unidad de cuidados intensivos, se requiere la actualización de software en equipos, repuestos o reparación de estos, pero su costo es mucho más elevado que la adquisición de un nuevo equipo. Necesitamos insumos”, se expone en otro de los tuits.

“Solo damos agua con zanahoria”

El Servicio de nutrición del Iahula no puede ofrecer la alimentación requerida por los pacientes. “Solo damos Agua con zanahoria, diariamente atendemos pacientes desnutridos, las comidas se limitan a solo arepas, arroz y pastas, sin sal”, se precisa en uno de los tuits.

Desde hace dos meses las cocinas del hospital están sin calderas; tres de las cuatro cavas de refrigeración están fuera de servicio, tras 15 años sin recibir mantenimiento ni reestructuración. Actualmente solo cuentan con víveres secos.

El presupuesto asignado mensualmente para este servicio del Iahula solo alcanza para una semana, se precisa en otro tuit. El resto del mes cubren las necesidades alimenticias de los pacientes, aunque con deficiencias, gracias a donaciones que hacen comerciantes, agricultores, ganaderos, médicos, fundaciones y otras personas.

Sin tomógrafo, rayos X ni ambulancia

El tomógrafo del Iahula lleva años sin funcionar y tampoco se están haciendo estudios con rayos X en este centro asistencial. Aunado a ello, la única ambulancia de este hospital lleva dos meses sin funcionar. Esta situación está “causando en los pacientes y familiares la angustiosa tarea de pagar su propio traslado en ambulancias privadas”, se indica en uno de los referidos tuits.

La semana pasada el director del Iahula, Ignacio Sandia, dio cuenta de parte de lo revelado ayer en redes sociales, en el marco de una rueda de prensa ofrecida por el caso del bebé robado de este centro asistencial el pasado 3 de julio.

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