Periodistas de Mérida ejercen su oficio en medio de muchas dificultades

En Mérida los profesionales de la comunicación lidian a diario con largos apagones, fallas en la conexión a internet y, más recientemente, con la aguda escasez de gasolina para poder ejercer su labor. La censura y autocensura, así como la disminución de medios locales, también limitan el trabajo de los periodistas en la región

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La escasez de combustible y de transporte público impide a los periodistas de la entidad trasladarse hasta el lugar donde ocurren los hechos noticiosos | Foto: Cortesía Adela Lozada

Mérida.- Los periodistas venezolanos celebran este 27 de junio su día en medio de la mayor crisis registrada en la historia de la República. En el interior del país, las dificultades son aún mayores para quienes se dedican a informar el acontecer diario desde sus regiones.

El Pitazo conversó con algunos comunicadores sociales de la región merideña para conocer cuáles son las principales dificultades a las que se enfrentan en su labor diaria. Las deficiencias en los servicios básicos, el precario estado de las telecomunicaciones, la censura y autocensura, la inseguridad y, más recientemente, la escasez de gasolina se perfilan como los mayores obstáculos del oficio en el estado. Así mismo, la disminución de medios locales reduce las ofertas laborales de estos profesionales.

Tres grandes obstáculos del periodismo regional

En Mérida los cortes del servicio eléctrico se registran a diario desde el pasado 7 de marzo, cuando ocurrió el primer apagón nacional. La suspensión del servicio oscila entre una y hasta más de seis horas continuas diariamente. En ocasiones el servicio ha sido interrumpido por más de 12 horas, sin contar las constantes fluctuaciones.

En cuanto a medios locales, estas fallas afectan sobre todo la operatividad de las estaciones de radio del estado, muchas de las cuales cuentan con plantas eléctricas, pero la escasez de combustible restringe el uso de las mismas.

Marlui Zambrano es la coordinadora del noticiero que transmite diariamente Studio 102.7 FM y sufre con cada corte de energía eléctrica, aunado al pésimo estado de las telecomunicaciones. “La deficiencia de los servicios públicos, sobre todo la electricidad y lo que a conexiones se refiere, como internet y las líneas telefónicas, constituye una de las principales dificultades para nosotros en la emisora”, refiere Zambrano.

Las fallas en las telecomunicaciones y en la electricidad afectan también el trabajo de corresponsales de medios nacionales en la región, ya que el envío de sus trabajos se hace por vía telefónica o a través de correo electrónico. Los medios locales digitales también retrasan la publicación de informaciones en sus portales web por las mismas fallas.

Dos mordazas del periodismo merideño

En agosto de 2017, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela, Conatel, ordenó el cierre de los canales de televisión ZEA TV y Televisora Cultural de Tovar (TCT). Ese mismo mes cuatro emisoras que también operaban en la zona del Valle del Mocotíes debieron apagar sus transmisores por orden de Conatel.

La disminución de medios locales ha llevado a muchos periodistas de Mérida a ejercer su labor como corresponsales en la región de medios nacionales | Foto: cortesía Jade Delgado

Además de estos casos de censura, los periodistas de Mérida refieren que la autocensura es otro de los factores que entorpecen su labor.

“Como comunicadores sociales terminamos autocensurándonos al tener como antecedente el cierre de muchos medios de comunicación que ha dejado sin trabajo a muchos colegas, simplemente por informar lo que el poder no quiere que se informe. Esa para mí es la principal dificultad para ejercer el periodismo en Mérida”, señala Zambrano.

Para Yanara Vivas, representante en Mérida del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, Sntp, y productora del boletín diario de informaciones Entérate, que comparte a través de WhatsApp, la creación de medios afectos al Gobierno nacional y el ejercicio del periodismo por parte de colegas sin ética son otras de las dificultades que tienen los periodistas en la región.

“La proliferación de supuestos comunicadores sociales que desconocen los reglamentos y códigos de ética de nuestra profesión es para mí una de las mayores dificultades que enfrentamos quienes sí ejercemos con responsabilidad este oficio”, asegura Vivas.

La escasez de gasolina dificulta informar

Trasladarse hasta donde ocurren los hechos noticiosos constituye uno de los deberes básicos de todo periodista, pero la escasez de combustible ha impedido a los comunicadores sociales merideños poder cumplir con esa labor.

“La crisis de la gasolina es un factor que está afectando el ejercicio del periodismo en Mérida, ya que cada vez se nos hace más difícil llegar al lugar de la noticia”, señala Jade Delgado, periodista del Diario Pico Bolívar y corresponsal en el estado de Caraota Digital y Unión Radio.

Para Adela Lozada, periodista de Canal V en El Vigía, la falta de transporte es otra de las dificultades que atraviesan los periodistas. “Para los colegas que no tienen vehículo es cada vez más difícil movilizarse y poder asistir a sus pautas, debido a la disminución del transporte público aquí”, apunta Lozada, para quien la inseguridad y el hampa común constituyen otros riesgos de la profesión en esa zona del estado.

Cierre de medios

El periodismo impreso está en peligro de extinción en todo el país. Hasta agosto de 2017, cuando dejó de circular Diario de Los Andes, en el estado Mérida circulaban tres diarios en formato tabloide.

Desde mediados de 2018, la oferta comunicativa impresa de la región se redujo a apenas un medio, Diario Pico Bolívar, que imprime solo ocho páginas. En junio del año pasado dejó de circular el periódico más importante de la región, Diario Frontera, que ni siquiera pudo celebrar los 40 años que cumplía el 18 de agosto.

El pasado 15 de junio se cumplieron dos años del cese de transmisiones del canal universitario ULA TV. Para periodistas y ciudadanos del estado, esta acción, ejecutada por orden de Conatel, constituyó una de las expresiones más graves de la censura que haya vivido la región.

ULA TV fue la primera televisora universitaria del país, fundada en 1999, y era una de los canales más sintonizados por los merideños.

Aunque continúa su labor en redes sociales y hace sus transmisiones a través de un canal en YouTube, el cierre de ULA TV llevó a la ciudad de Mérida a contar actualmente con un solo canal, la Televisora Andina de Mérida, TAM.

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