19.8 C
Caracas
domingo, 25 octubre, 2020

Niños deshidratados, con hambre y calambres caminan a la frontera

Entre los caminantes que se dirigen a la frontera de Venezuela con Colombia para emigrar, hay niños que en el trayecto se han visto afectados producto del cansancio por caminar más de 600 kilómetros

-

Táchira.- En el estado se han observado durante los últimos días grupos de personas caminando vía a la frontera con Colombia, entre ellos adultos con niños en sus brazos o pequeños que al igual que sus padres, caminan, a un paso más lento, para llegar al destino final.

Muchas de las personas que van a pie desde distintos estados de Venezuela llevan tan solo la ropa que tienen puesta y no tienen dinero o alimentos para ellos o sus familiares. El Pitazo observó a lo largo de la ruta de San Cristóbal hasta Capacho Nuevo, zona aledaña a la frontera, a niños caminando, quejándose de dolores y calambres por los largos periodos de actividad física.

En el municipio Capacho Nuevo la comunidad organizada brinda atención a los llamados caminantes, en una cancha les dan alimentos y les permiten pasar la noche a quienes lo necesitan. A los niños les permiten ir hasta una casa a dormir en colchones y en mejores circunstancias.

En el espacio deportivo que sirve de descanso, Carla Blanco, una mujer de 30 años y oriunda de Cabudare, estado Lara, junto con su hijo de dos meses de nacido ha caminado por cuatro días. Tan solo tres potes de leche de fórmula pudo comprar para el viaje y debió racionar las tomas del pequeño, cosa que ya hacía en su hogar pues al decidir no dar lactancia materna, no tenía los recursos para garantizar los teteros.

Los labios agrietados del pequeño la alertaron con que algo sucedía. En un ambulatorio de la vía un médico le indicó que el niño estaba deshidratado. “Ni me acuerdo qué hice la hoja donde me anotaron un poco de indicaciones. Le estoy dando agua para quitarle lo deshidratado pero no puedo parar, mañana a las 4 de la mañana sigo la ruta. La caminata es para mejor su vida y alimentación” relató.

LEE TAMBIÉN

Mary camina con sus cinco hijos desde Acarigua hacia Colombia para emigrar

Según Martha Delgado, habitante del sector donde ayudan a los caminantes, son constantes los niños que llegan deshidratados, con dolores en las piernas y la espalda. Desde su vivienda escucha testimonios de familias con infantes que aseguran pasar hasta un día entero sin comer.

- Advertisement -

“Recibimos bebés chiquiticos muy delgados, deshidratados, con escamas en la piel, con labios rotos, con manchas por el sol. Esto es muy fuerte de vivir, uno trata de ayudar pero no hay mucho que se pueda hacer. Tratamos de ayudar pero es insuficiente. Aquí en la maternidad de Capacho hay una muchacha que viene y les explica a las mamá cómo darles teta a los niños pero no todas quieres o entienden” explicó Delgado.

En la vía hacia la frontera se observan niños acostados en las aceras descansando, en el monte o en el pavimento. Otros alzados por sus padres para ayudarles a descansar un poco y agilizar el paso y también a otros que lloran en el trayecto.

En las afueras de San Cristóbal vecinos preparan el tradicional atol (avena licuada con leche) y la entregan a los niños que ven transitar con sus padres hacia la frontera.

Detrás de la noticia que acabas de leer hay otra historia. Fue posible gracias al esfuerzo de todo un equipo que, como tú, valora la independencia y está empeñado en visibilizar las injusticias y los abusos del poder. Para seguir haciéndolo necesitamos tu aporte. Súmate a nuestra causa de mostrar la realidad y mantenernos despiertos.Hazte Aliadodel periodismo que te cuenta la realidad y te mantiene despierto.
Tu indignación es necesaria
Hazte Aliado