Vías del centro de Venezuela están bajo el yugo del hampa

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Caracas.- El pasado 30 de octubre, Euclides González salió como todos los días a cumplir un servicio de taxi ejecutivo. Su ruta era Caracas-Río Chico. Tomó la autopista Gran Mariscal de Ayacucho y, al llegar a la troncal 9, en Barlovento, estado Miranda, desapareció junto a su acompañante.
Desde ese momento los familiares de González y sus colegas de la cooperativa Amador Bendayán, que cubre la ruta Caracas-Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, y viceversa, han emprendido una campaña para encontrarlo.

Presumen que se trató de un secuestro, aunque las autoridades no desestiman ninguna otra hipótesis. Las investigaciones adelantadas determinaron que las tarjetas bancarias del conductor fueron utilizadas días después de su desaparición.

Los profesionales del volante que cubren esa ruta señalan que el tramo mirandino hacia Oriente está dominado por el hampa.  La troncal 9 es una de las más peligrosas. Tres bandas delictivas mantienen el control de las vías del eje Barlovento, entre ellas la de “Tío Caño” y “El Perrote”.

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Los municipios Acevedo, Andrés Bello, Páez y Pedro Gual son los que registran mayor número de sucesos, de los seis que integran la subregión barloventeña. Los hechos ocurren a cualquier hora. Uno de los más recordados aconteció en septiembre pasado, cuando cinco miembros de una misma familia se desplazaban hacia Puerto La Cruz y fueron interceptados por “piratas de carretera” en la vía entre San José y El Guapo, municipio Andrés Bello.
Una comisión de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) rescató a las víctimas, después de cuatro días en cautiverio. Los captores escaparon.
Mes y medio después fue hallado muerto, en un matorral de la carretera Tacarigua-Río Chico, el sargento segundo de la Guardia Nacional (GN) José González Castellar, adscrito al comando de vigilancia costera de Carenero, municipio Brión. González fue secuestrado el día anterior cuando viajaba a bordo de su vehículo Venirauto, placas AA307SD.
Historias como estas se repiten a diario en todas las carreteras mirandinas, donde la ausencia de patrullaje y la falta de iluminación favorecen la acción del hampa.

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Los modus operandi son diversos. Los conductores se pueden encontrar con grandes obstáculos en las vías, con los famosos “miguelitos” o verse atacados a pedradas o con otros objetos contundentes desde zonas boscosas o pasarelas para obligarlos a detenerse. Cuando esto pasa, por lo general terminan siendo víctimas de atracadores.
Otro proceder de los delincuentes, principalmente de noche, es viajar en motos con las luces apagadas. De esta manera se acercan casi sin ser vistos al carro de sus víctimas y les tocan la ventanilla del auto. Acto seguido, los apuntan con armas de fuego para obligarlos a detenerse.

Inseguridad galopante

La carretera Panamericana, que comunica a los Altos Mirandinos con Caracas, no escapa de esta realidad y por ello la ruta ha sido catalogada como una guillotina.
Los primeros kilómetros de la vía, cercanos a la capital de la República, son algunos de los más peligrosos. No hay vigilancia vial ni seguridad. Esta última es responsabilidad de la Policía del estado Miranda y la Policía Nacional Bolivariana.
En esos kilómetros, pese a estar cerca la principal casa militar del país, el Fuerte Tiuna, la inseguridad es galopante.
“Cuando hay cola tienes dos opciones: te devuelves o te encomiendas a Dios y sigues el camino”, destacó el taxista José López, quien se refirió además a la cantidad de huecos que debe sortear en los 40 kilómetros de vía expresa que pertenecen a la entidad mirandina.

A merced de los delincuentes


La carretera nacional Cúa-San Casimiro, que comunica al estado Miranda con Aragua, es uno de los tramos que registran el mayor número de hechos delictivos en los Valles del Tuy.
Unas ocho bandas hamponiles se han “repartido” los 31 kilómetros de este trayecto. Cada una está conformada por entre 20 y 50 sujetos, algunos de ellos con edades comprendidas entre los 16 y 24 años. Todas poseen potentes armas de fuego, particularmente fusiles. También tienen granadas, según las investigaciones adelantadas por los organismos policiales.

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Asimismo, las carreteras Petare-Santa Lucía, Ocumare-Colonia Mendoza-Nueva Cúa, así como la vía Guatopo-Los Alpes-Caucagua forman parte de las “guillotinas” de la región mirandina a toda hora del día. En este último tramo, el monte arropó parte del asfalto. Los secuestros, con pago en dólares por el rescate de las víctimas, y los atracos son delitos de alta incidencia. por eso, pocos conductores se atreven a transitarlas.

Tres “puntos negros” tiene la ARC

Los 66 kilómetros de la Autopista Regional del Centro (ARC), tramo Aragua, tienen tres “puntos negros”, debido a su alto riesgo.
En esta zona es habitual la “aparición” de obstáculos o “miguelitos”, incluso disfrazados en cartones de jugo o bolsas. El objetivo es dañar los cauchos de los vehículos y obligar al conductor a detenerse.
Darwin Figuera, presidente del Centro de Investigación en Educación para la Seguridad vial en Aragua, explicó que los sitios donde más ocurren incidentes viales destacan el sector Las Tejerías  (kilómetro 58),  y entre La Victoria y San Mateo (kilómetros 80 y 92).

“Generalmente los antisociales están a uno o dos kilómetros del punto donde están los objetos y actúan en número de al menos 10 personas”, expresó Figuera, quien recomendó evitar circular por la autopista de 10:00 pm a 3:00 am.

Una fama y dos vidas

La autopista Valencia-Puerto Cabello, en el estado Carabobo, obtuvo renombre internacional tras el asesinato de la actriz y modelo Mónica Spear, junto a su esposo, el 6 de enero de 2014. Sin embargo, antes de ese hecho fueron múltiples las denuncias de robo tanto a vehículos particulares como a unidades de transporte público por hechos criminales similares al que se cobró la vida de la joven actriz.
Los sectores Las Tablas y El Cambur son los más temidos, pues la espesa vegetación sirve de guarida a los hampones que colocan obstáculos en la vía. Luego del crimen de Spear y su pareja, las autoridades regionales instalaron una alcabala permanente debajo del puente del distribuidor El Cambur y alumbraron por primera vez la autopista desde el antiguo peaje de Taborda hasta Valencia.

La vía Puerto Cabello-Morón es otra de las más temidas en el estado Carabobo. Pese a contar con iluminación en algunos tramos por encontrarse allí la refinería El Palito y Planta Centro, suele ser peligrosa en la noche, pues hay bandas delictivas que hacen vida en el vertedero de basura La Paragüita y continuamente rondan la arteria vial en motos, con las luces apagadas para interceptar a los conductores. 
A la lista de vías peligrosas en Carabobo, se suman el tramo Mariara de la ARC, la variante Yagua-Bárbula y la llamada autopista del Sur, las cuales carecen iluminación y tienen poca vigilancia.
Otros tramos donde los conductores deben estar ojo avizor son Maracay-Valencia; frente al centro comercial Sambil (sentido Naguanagua-Valencia), desde Diego Ibarra hasta San Joaquín, así como la variante Yagua-Bárbula, especialmente en el tramo de La Cumaca.

Nadie se salva en la Caracas-La Guaira

Entre ocho y 10 unidades de transporte son asaltadas cada semana, cuando se dirigen de Caracas hacia el estado Vargas. El modus operandi es por lo general similar. Los delincuentes ingresan a la unidad en las paradas y una vez que se inicia la ruta proceden al atraco. Allí es donde hay variantes. En ocasiones secuestran la unidad y la esconden en zonas de Caracas; en otras asaltan en plena autopista, en las cercanías de Plan de Manzano, y se lanzan de la unidad, mientras que otros actúan ya en territorio del estado Vargas.

“Es urgente que los cuerpos de seguridad tomen acciones”, señala Raúl Rojas, presidente de la línea Malavé Villalba, quien destacó que debido al auge delictivo tomaron la decisión de trabajar hasta las 9 pm, porque después de esa hora es un riesgo.
La misma práctica de Rojas es aplicada por taxistas y conductores de las unidades de transporte del Aeropuerto de Maiquetía.
En teoría, el Destacamento Nº 54 de la Guardia Nacional debe prestar custodia vial a la autopista Caracas-La Guaira, pero solo permanecen operativos en dos puntos: justo a la altura del nuevo viaducto y del túnel Boquerón 2. Mientras tanto, el resto de la arteria vial está bajo el control del hampa.
 
Con información de Pola Del Giudice, Lidk Rodelo, Nadeska Noriega, Ruth Lara Castillo, Alfredo Morales, Laura González 
| Fotos: Pola del Giudice | Jean Carlos Rodríguez | Nadeska Noriega

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