El Pitazo evidenció que en dos patios del estado Miranda hay al menos 38 unidades de TransMiranda estacionadas por falta de repuestos, piezas y cauchos, lo que afecta al proyecto, inaugurado en 2018, en medio de una profunda crisis del sector transporte. La Gobernación de Miranda asegura que el sistema cuenta con 200 unidades, pero según un conteo que realizó este medio, la Gobernación de la entidad ha incorporado 349 unidades. No hay información sobre las 149 autobuses restantes 

Realizado por: Armando Altuve / Patzzy Salazar 
Apoyo de reportería: Jesús Barreto, Marlyn Camacho, Rosanna Battistelli, Lidk Rodelo y Pola Del Giudice.

A cuatro meses de cumplir un año en su cargo como gobernador del estado Miranda, que obtuvo en 2017, Héctor Rodríguez inauguró acompañado de Nicolás Maduro, quien actualmente ocupa la presidencia de la República con el peso del desconocimiento a su mandato de 55 países, un nuevo proyecto que consiste en un sistema de transporte para cubrir las necesidades de movilización en la entidad. Fue el 19 de junio de 2018 cuando Rodríguez, desde el Parque Simón Bolívar, una extensión del Parque Generalísimo Francisco de Miranda —conocido como Parque del Este—, presentó en un contacto televisivo las unidades, en su mayoría de marca Encava, que conforman el proyecto de transporte. Pero lo que se mostró como una solución para los mirandinos, reaviva el mal recuerdo de proyectos en esta materia creados por el chavismo que no dieron frutos por la inoperatividad de la flota de autobuses.

En la inauguración, Maduro reconoció que esa falla era la razón del revés en las políticas de transporte. Por eso, resaltó que la sostenibilidad del TransMiranda es una de sus aspiraciones y advirtió que para lograr el objetivo, el mantenimiento preventivo de los autobuses es clave. Y lo dijo con conocimiento de causa: “Se los digo yo que soy autobusero. Esto es muy importante porque nosotros tenemos una anticultura del derroche petrolero: lo que se va dañando, lo voy botando y se hacen los cementerios de autobuses. Porque falta ese detalle de la disciplina, la organización y el mantenimiento preventivo correctivo permanente”.

Pero la realidad ha sido contraria a esa advertencia de Maduro: al menos 38 unidades Encava, Iveco y Yutong del TransMiranda están paralizadas en los patios de Los Teques y Guarenas. El equipo reporteril de El Pitazo evidenció, con entrevistas a trabajadores, que los autobuses se encuentran estacionados por falta de repuestos, piezas y cauchos; incluso algunas están desvalijadas. 

Por ejemplo, en el patio de Los Teques, ubicado cerca de la Estación de Bomberos, hasta el 14 de noviembre de 2019, había 16 unidades paralizadas por falta de mantenimiento. Así también están 22 unidades que permanecen estacionadas en un patio ubicado en el sector de El Ingenio en Guatire. Hay autobuses de marca Yutong y Encava, pudo observar El Pitazo en una visita al lugar. 

En los patios ubicados en Los Teques y El Ingenio se encuentran 38 unidades paralizadas por falta de repuestos | Equipo de reporteros de El Pitazo

Félix Alayón, exconcejal del municipio Cristóbal Rojas del estado Miranda, ha seguido de cerca el deterioro de los transportes y, sin precisar una cifra, indicó que algunos vehículos que antes aguardaban en la parte trasera de la estación de Charallave Norte del Instituto de Ferrocarriles del Estado (Iafe) fueron trasladados a un estacionamiento de la Dirección de Transporte de la Gobernación de Miranda, ubicado en el sector Villa Deportiva de Charallave. El funcionario colgó una fotografía en su cuenta de Twitter el 15 de octubre de 2019 en la que se pueden observar al menos unas ocho unidades estacionadas.

Un trabajador de la estación de ferrocarriles, que ofreció declaraciones bajo anonimato por temor a perder su empleo, dijo que otras de las unidades de TransMiranda que estaban paradas en el patio de la estación del ferrocarril fueron trasladadas a un galpón en Santa Teresa, ubicado en la Redoma La Guliana, al lado de la Corporación de Alimentos, cerca de la sede de la Alcaldía de Independencia. El lugar permanece custodiado por funcionarios de la Milicia y su acceso es restringido, constató El Pitazo en una posterior visita.

“El deber ser es que todas las unidades de transporte público deberían ser sometidas a la rigurosidad de una revisión técnica de vehículos, como está previsto en la Ley de Transporte Terrestre. Eso implica un chequeo anual donde se revisan los frenos, el tren delantero y demás partes para garantizar que tengan las condiciones adecuadas para poder movilizar a los pasajeros”, señala Celia Herrera, presidenta de la Sociedad Venezolana de Ingeniería de Transporte y Vialidad (Sotrovial).

Los insumos que requieren los autobuses del TransMiranda para operar solo son suministrados en la Proveeduría Socialista del Transporte Público que está ubicada en Los Teques. El Pitazo, al ir al centro de dotación, constató que el establecimiento no otorgaba materiales ni piezas en ese momento. Sin precisar, un empleado dijo que desde hace meses la Misión Transporte no realiza jornadas de distribución. “No sabemos cuándo volverán a hacer otra”, detalló. Durante la visita, el equipo reporteril solo observó que un autobús Yutong salía del estacionamiento con cauchos para motocicletas. 

Lo evidenciado en los patios representa un patrón de negligencia que ha afectado a otros proyectos de transporte público creados por el chavismo. Las unidades de TransMiranda corren la misma suerte que las Yutong, traídas de China, y que conforman el Sistema Integral de Transporte Superficial (Sitssa). En su informe anual del año 2016, la Contraloría General de la República informó sobre unas 566 unidades que estaban inoperativas por falta de repuestos y parte de ellas estaban desmateladas y desvalijadas. 


El deber ser es que todas las unidades de transporte público deberían ser sometidas a la rigurosidad de una revisión técnica de vehículos (…) Eso implica un chequeo anual donde se revisan los frenos, el tren delantero y demás partes

Celia Herrera, presidenta de Sotrovial

La escasez de insumos y repuestos, que ha golpeado a las proveedurías de la Misión Transporte, ha sido ampliamente denunciada por diferentes gremios de autopartes. La crisis se agudizó con la incapacidad de las compañías proveedoras de importar piezas por la imposibilidad de adquirir divisas preferenciales. La merma en el acceso a dólares se agudizó con la baja de los precios del petróleo en 2013. 

La situación es crítica en todos los aspectos. Representantes de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa) estiman que actualmente 43% del parque automotor de país se encuentra inactivo por falta de repuestos y por la incapacidad de mantener los vehículos por el bajo poder adquisitivo del venezolano. Y de esta realidad, que enfrentan los dueños de autos particulares,  no escapa el transporte. “Alrededor de un 80% del transporte público y privado está parado”, aseguró Omar Bautista, vicepresidente del gremio.

Bautista señaló que la paralización del transporte tanto del sector público como del privado se debe a que las empresas están trabajando a un 15% de su capacidad instalada y el 63% de la industria está funcionando por debajo de ese 15%, porque solo se está produciendo lo que demanda el consumidor. “No se trabaja a un nivel superior porque la demanda está caída porque no hay compradores de repuestos”, expresó Bautista.


AL MENOS 38 UNIDADES ENCAVA, IVECO Y YUTONG DEL TRANSMIRANDA ESTÁN PARALIZADAS


Discrepancias

En medio de la aguda crisis que aqueja al sector transporte público y privado, el TransMiranda funge como un  proyecto que funciona dentro de la Misión Transporte. En sus primeros meses de operación, se activó una flota de 105 autobuses. Rodríguez lo presentó como una solución para las poblaciones que habitan en ciudades dormitorios aledañas a Caracas y como apoyo al sistema del Metro de los Teques y el Ferrocarril de los Valles del Tuy. Incluso facilitaría la movilización de la población que vive hacia el eje Guarenas – Guatire, que aún no cuenta con la posibilidad de trasladarse en metro por el retraso de más cinco años que tienen las obras. 

No hay un registro oficial de cuántas unidades hay incorporadas en las rutas del TransMiranda. Tampoco hay acceso a la Memoria y Cuenta de la Gobernación de Miranda del 2018 que permita dar con el dato, incluso con el número de habitantes que se beneficiaría con el sistema y la inversión destinada a la compra de cada unidad. Rodríguez dijo que, al cabo de 2018, el sistema contaría con 300 unidades y que aspiraba a llegar a 500 en 2019. La meta ambiciosa del gobernador es que TransMiranda cuente con 3.000 autobuses para 2021, año en el que culmina su mandato.

Los únicos datos oficiales sólo han sido soltados en declaraciones de Rodríguez y otros funcionarios. De acuerdo a un boletín informativo de la Gobernación de Miranda, publicado el 15 de octubre de 2019, el sistema contaba con 200. Pero ocho meses atrás, en febrero, el gobernador de la entidad informó sobre la inclusión de nuevos autobuses a las rutas y especificó que el plan tenía 223.

Sobre esta cifras hay discrepancias. El equipo de El Pitazo recabó 11 notas de prensa oficiales, difundidas entre el 19 de junio de 2018 y el 15 de octubre de 2019, donde Héctor Rodríguez y voceros de su gobierno ofrecían las cifras de las nuevas unidades incorporadas a las rutas. El seguimiento permite comprobar que la cantidad de autobuses que las autoridades anunciaron no concuerdan con el número dado por el gobierno de Miranda. El recuento evidencia que el TranMiranda tiene 349 unidades. Es decir, las autoridades, en la última información ofrecida en octubre del año pasado, dejan por fuera 149 autobuses. Para conocer detalles sobre esta disparidad en los datos ofrecidos y el destino de los 149 autobuses no incluidos en los partes oficiales, El Pitazo envió una comunicación escrita al despacho de Francisco Garcés, secretario de Transporte de la Gobernación de Miranda y presidente del Metro de Los Teques, sin obtener respuesta.

Durante la inauguración, Rodríguez dijo que el sistema TransMiranda contaría con talleres de mantenimiento, incluso escuelas de choferes para preparar a los operadores y garantizar una prestación de servicio óptima. Sin embargo, esos tres talleres son los patios donde hoy están la treintena de unidades paralizadas. Sobre el funcionamiento de las escuelas no hay información oficial al respecto, pero un exoperador del TransMiranda, que prefirió hablar bajo reserva de su identidad, indicó que los conductores que prestan servicio actualmente ya tenían formación desde la implementación del Sitssa.  “Después de un robo masivo de repuestos en el patio de Guarenas, la compañía decidió mandar a los choferes de vacaciones colectivas, estos conductores trabajaron para el Sitssa y, por ende, ya tenían formación de cómo operar las unidades. Luego de lo sucedido, se incorporaron nuevos choferes que no tienen preparación”. 


LOS INSUMOS QUE REQUIEREN LOS AUTOBUSES DEL TRANSMIRANDA SOLO SON SUMINISTRADOS EN LA PROVEEDURÍA SOCIALISTA DEL TRANSPORTE PÚBLICO


Tampoco todas las paradas están operativas. En la inauguración de TransMiranda, Rodríguez señaló que habría una parada que trasladaría a los usuarios hasta Cúa y Charallave que estaría ubicada en La Rinconada. Sin embargo, las unidades son habilitadas cuando el ferrocarril presenta fallas para prestar el servicio. Se planteó también la incorporación de rutas internas en Los Valles de Tuy, pero de las siete rutas que fueron activadas, cuatro están sin funcionar por no contar con suficientes autobuses. 

Para Guarenas – Guatire están las rutas que van hacia Caracas y las rutas internas; sin embargo, no se pudo constatar la cantidad de rutas en total. Pero, según un transportista que prefirió resguardar su identidad, la ruta interna que va hasta Ciudad Socialista Belén, en Guarenas, no se encuentra en funcionamiento porque la única unidad existente está fuera de servicio.

Las rutas de Guarenas – Guatire cuentan actualmente con 15 unidades. “El gobernador prometió incrementar la flota a 20 en una segunda fase y a 30 en una tercera fase. Estas son fechas y esas fases nunca llegaron, por el contrario, las unidades fueron disminuyendo por desperfectos, choques, falta de repuestos e insumos”, indicó el transportista.
 
En Los Teques la desactivación de las rutas se debe a la inseguridad. Choferes de la localidad expresaron que se registran hasta dos robos diarios en las rutas que van hacia El Paso y la carretera Panamericana.


LA CANTIDAD DE AUTOBUSES QUE LAS AUTORIDADES ANUNCIARON NO CONCUERDAN CON EL NÚMERO DADO POR EL GOBIERNO DE MIRANDA


Lejos de la sostenibilidad

El TransMiranda no cumple con las características para ser considerado un sistema de transporte, así como tampoco cumple con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), metas que el gobierno de Venezuela prometió alcanzar en 2030 hace cinco años. 

Los ODS son una iniciativa impulsada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que surgió en el año 2015 con el fin de proteger al planeta, erradicar la pobreza y asegurar la prosperidad para todos. Dentro de los objetivos, hay factores como el transporte y la movilidad que son importantes para ayudar a tener impacto en 13 de los 17 objetivos existentes, según la División de Transporte Sostenible de la Comisión Económica para Europa (Unece).

La Unece no es la única que argumenta lo expuesto, el Banco Mundial asegura que para lograr los ODS es indispensable disminuir aquellos factores que afectan negativamente a la movilidad y, a su vez, indican que teniendo un transporte sostenible que sea equitativo, eficiente, verde y seguro se podrán alcanzar al menos siete de los objetivos.

Manuel Sánchez, profesor de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (UCV), sostuvo que Venezuela está muy lejos de cumplir los ODS.  “Primero, uno de los ODS en cuanto a la movilidad es la seguridad vial y Venezuela es el único país de la región que no tiene un plan nacional de seguridad vial. Las Naciones Unidas lo declaró hace 10 años y para ese entonces el país no hizo ni siquiera el primer plan, cuando ya muchos países de la región tenían el suyo, pasaron a la fase de revisión, evaluación, corrección y ahora están en la ejecución de un segundo plan”.

Tener una movilidad restringida como la que el venezolano ha tenido desde que comenzó la crisis del transporte, y que el TransMiranda tampoco ha tenido la capacidad de resolver o aliviar, representa un componente fundamental de la exclusión social y un factor importante para seguir generando pobreza y desigualdad social según la ONU. “Se debe dejar de contemplar la movilidad solamente como un sistema cuya única función es transportar de un punto a otro, para pasar a contemplarla como una poderosa herramienta que brinda oportunidades, tanto económicas como sociales a la población en nuestras ciudades”, apunta el organismo. 


Para lograr los ODS es indispensable disminuir aquellos factores que afectan negativamente a la movilidad

Banco Mundial

Desde la inauguración del TransMiranda hasta el día de hoy, Héctor Rodríguez habla del proyecto y le atribuye características propias de un sistema de transporte. “Revisando los manuales de procedimiento del Metrobús de Caracas, sus escuelas de choferes, sus talleres, sus políticas de mantenimiento y de paradas, así nace el TransMiranda. Queremos brindarle a la ciudadanía de Miranda un sistema de transporte eficiente, de calidad, puntual y responsable. No solamente es poner autobuses, sino construir una cultura organizacional que garantice un servicio de calidad y que ayude a la movilidad del estado”.

Pero, Sánchez explicó que el TansMiranda no es un sistema de transporte, sino un «operador de transporte» con rutas. “Un sistema de transporte comprende varios elementos integrados con una operación planificada y protocolos establecidos, algo así como era antes el metro de Caracas con el Metrobus, que tenía integración tarifaria, no había integración física pero había paradas determinadas, tenía unos horarios. TransMiranda es un operador público que tiene muchas rutas y forma parte del caótico sistema de transporte público de la región capital”.

El profesor esgrimió que cualquier solución de transporte que se les quiera dar a las ciudades dormitorio debe estar centrada en la integración del sistema de transporte que existe en Caracas.

En esa línea, Celia Herrera, presidenta de Sotrovial, puntualizó que el TransMiranda tendría que llegar a sitios donde se pueda hacer interconexión con el subterráneo, quizá con mototaxis, bicicletas, corredores peatonales y terminales públicos. “Debe integrarse al resto de los sistemas de movilidad para que el ciudadano pueda tener una mayor interconexión”. 

A pesar de que las paradas existente del TransMiranda en Caracas para dirigirse a Los Teques, San Antonio o Guarenas – Guatire están ubicadas en salidas de metro (Zona Rental y Los Dos Caminos), Sánchez no considera adecuado que un transporte suburbano tenga paradas en la vía pública. El profesor señala que lo ideal sería que se contara con un terminal para que las personas que están durante largas horas esperando una unidad, puedan atender servicios básicos como ir al baño o tomar agua.  “Los transportes que son suburbanos, que salen del casco de una ciudad a una ciudad cercana, deben operar desde terminales que cubran las necesidades. Ese terminal debería estar en lo posible integrado al metro, cerca del metro, pero no puede estar en la vía pública creando incomodidades para el usuario”.


Un sistema de transporte comprende varios elementos integrados con una operación planificada y protocolos establecidos, algo así como era antes el metro de Caracas con el Metrobus, que tenía integración tarifaria y unos horarios. TransMiranda es un operador público que tiene muchas rutas y forma parte del caótico sistema de transporte público de la región capital

Manuel Sánchez, profesor de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV

A horas pico, cuando las personas están saliendo de sus actividades diarias, las colas que se forman en las paradas dispuestas para las unidades del TransMiranda son largas. Usuarios indican que pueden estar de dos a tres horas esperando por un autobús. 

A pesar de que las atribuciones que le da el gobernador de Miranda al sistema de transporte que está en construcción es de uno puntual, responsable y seguro; esas no son las características que lo describen según los usuarios.

El 30 de octubre de 2019, una unidad del TransMiranda se volcó en la autopista Gran Mariscal de Ayacucho. El suceso dejó al menos 15 personas heridas. A través de la red social Twitter, usuarios han reportado choques y encunetamientos de las unidades, así como suspensión del servicio por falta de carros. Esto último, trayendo como consecuencias que personas se queden en las paradas esperando algún autobús, en medio de la crisis de transporte sostenida que afecta al sector privado.

“Que hayan volcamientos y encunetamientos denota que no es un sistema. Años anteriores cuando existía el metrobus había una academia para operadores, te enseñaban a manejar, a tratar al usuario, estos choferes son operadores de otras líneas que dejaron de prestar servicio. No sé qué formación tienen ahorita, pero ves en la calle las infracciones que cometen. Ahí en los alrededores de Los Dos Caminos siempre se pasan las luces rojas, hacen giros indebidos, y el problema  es que llevan vidas humanas y cualquier falla del operador ocasiona volcamientos o cualquier otro accidente”, expresó Sánchez. 

El experto también señaló que por motivos de seguridad todas las unidades que recorran distancias largas deben tener cinturones de seguridad y ninguna persona debe ir de pie. Sin embargo, según lo observado por el equipo de El Pitazo, las unidades no cuentan con el dispositivo de seguridad y en horas pico salen abarrotadas de las paradas.

Con rutas inactivas y unidades fuera de servicio por falta de repuestos e insumos, el proyecto que el gobernador de Miranda prometió que aliviaría los problemas de movilidad de los mirandinos, no ha dado los resultados esperados. “El éxito de las cosas no están en las circunstancias, políticas, planes y proyectos que puedas hacer simplemente porque se te ocurrieron. En realidad, para que algo de esta naturaleza funcione, primero debe atender a una demanda, ese estudio de demanda permitirá saber cómo se mueve la gente, cuáles son sus rutas de deseo, de dónde a dónde se quiere movilizar. Hay que tener en cuenta qué es lo que se requiere: cantidad de unidades, cuáles serán las rutas, cuál será la frecuencia de cada unidad, conectividad, se debe prestar un servicio cómodo, seguro, con buena gerencia y gestión”, concluyó.

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