Fue inaugurada en el 2009 con la promesa de producir 300 pañales por minuto y cubrir 5 % de la demanda que había en el país. En 2018 produjo menos de un millón de unidades

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Los Puertos de Altagracia.- “Señora, ¿usted quiere que su niño sea más lindo? No le ponga cualquier pañal importado, use pañales venezolanos El Guayuco”, dijo el expresidente Hugo Chávez el 21 de junio de 2009 en su Aló Presidente 334, durante la inauguración de la primera fábrica de pañales de Venezuela.

Desde el Complejo Industrial Ana María Campos (Ciamca), en Los Puertos de Altagracia, Costa Oriental del Lago, el Estado prometió producir 280 millones de pañales cada año en diferentes tallas. La prenda recibió su nombre por los taparrabos que usaban los indígenas y la maquinaria para fabricarla era de tecnología china.

“No son pañales guayucos, sino invisibles porque nadie los ve”, dice Angélica Leal, habitante del sector Salina Sur, en Los Puertos. Aunque la fábrica está a menos de 15 minutos de su casa, no ha podido comprar un paquete de pañales. Para sus hijos tuvo que usar de tela.

El proyecto se planteó en tres fases, con las que permitirían cubrir 5 % de la demanda de pañales que había en el país, que, según los cálculos presentados ese año, ascendía a 1.300 millones de unidades anuales.

Han pasado casi diez años desde la inauguración y hasta ahora solo han tenido acceso a los “guayuquitos” los trabajadores de la fábrica y pocos consejos comunales, ambulatorios y hospitales, como parte del programa de Responsabilidad Social de la Corporación Venezolana del Plástico (Coveplast) según lo publicado en las redes sociales de la empresa.

Propuesta a medias

Aunque lo abanderaron como un “logro de la revolución” para permitir la adquisición de un producto que no está al alcance de una familia promedio, el proyecto quedó a media máquina, ya que la fábrica, aunque está operativa, no produce suficientes unidades para cubrir con la demanda de todo el país. Durante el 2018 produjo menos de un millón de pañales, reveló un trabajador de la plata.

Según la información que ofreció Chávez, durante el acto de apertura, para el año 2009 producirían 30 millones de pañales, después de 2010 fabricarían 144 millones para cubrir con 5% de la demanda anual y la tercera, apoyar la planta con la instalación de “hasta 20 o 30” nuevas fábricas de pañales para acabar con su importación y alcanzar las 280 millones de pañales cada año.

Con la creación de la fábrica socialista de pañales, el Gobierno invirtió casi 10 millones de dólares en la adquisición de equipos importados de China para iniciar con la fabricación de pañales, con una capacidad de producción de 300 unidades por minuto, publicaron en el portal de Aló Presidente sobre las obras ejecutadas en el 2009. Además prometió que la población de escasos recursos, tendría acceso a comprar pañales, incluso, en los mercales, simoncitos y otras misiones sociales.

El empaque era vinotinto y almacenaba 16 pañales, fue descrito como “un producto útil y necesario”, que solventaría el problema de muchos padres, quienes con su ingreso económico, no tenían para comprar pañales importados, dijo el expresidente.

La producción de 2018 no superó el millón de unidades, cuando tiene maquinaria para alcanzar los cuatro millones | Cortesía: @Coveplast_sa

Los pañales Guayuco no han cubierto con la demanda nacional, y tampoco han eliminado la importación de este rubro. En el 2010, durante un Aló Presidente, Chávez dijo que Venezuela sería el primer país en enviar ayuda humanitaria para Haití, sacudido por el terremoto Matthew, entre los insumos había productos de higiene y, por supuesto, pañales. Fueron enviadas varias cargas, junto al apoyo de la Fuerza de Tarea Humanitaria Simón Bolívar.

Sin embargo, tres años después, en el 2013, desde la Asamblea Nacional, se aprobó un crédito para el Ministerio de Comercio, donde se autorizaba que a través de la empresa de Suministros Venezolanos Industriales (Suvinca) se realizara la compra de 17 millones de pañales para ser distribuidas al pueblo venezolano.

Mientras, en 2017, se anunció la creación de un Clap maternal, con el que las parturientas inscritas recibirían una caja con insumos como pañales, fórmula de bebés y alimentos. Freddy Bernal, en ese año, coordinador nacional del Clap, aseguró que 12 fábricas venezolanas se encargarían de la fabricación de productos que, en una fase de 90 días, llegaría a 50.000 venezolanas.

Familias desesperadas

¿Dónde los vende? ¿Cómo los consigo? Son las preguntas de padres desesperados por sus hijos, porque un paquete de pañales, de 32 unidades, equivale a casi cuatro sueldos mínimos en el mes de febrero. No hay información oficial sobre su venta, tampoco son distribuidos en las cajas del Comité Local de Abastecimiento y Producción (Clap).

Mélida Caridad, de 29 años, reside en el municipio Cabimas, en Zulia, tiene gemelas y asegura que, con la crítica situación del país, aprendió a reciclar pañales, usar de tela y ruega que el tiempo pase rápido para que sus hijas crezcan y enseñarlas a ir solas al baño.

Las pequeñas tienen cinco meses, aún falta. Mientras utiliza pañales ecológicos, que cambia dos veces al día, lava el material y cambia la tela de su interior. Aunque también es difícil, en su zona tiene 74 días sin agua.

Según Baby Center, una comunidad dirigida a padres para información sobre embarazo y bebés, desde neonatos hasta los cinco años, han publicado que un bebé recién nacido puede gastar entre 8 y 10 pañales diarios. En su primer semestre de vida hasta seis diarios.

“Yo no tengo para eso, cuando mucho le pongo uno a cada una en las noches. En este país, hasta algo tan simple como eso, es prohibitivo. Hay otros gastos imprescindibles”, dijo Caridad.

Aunque la planta sigue operativa, no cubre con la demanda de pañales
|Cortesía: @Coveplast_sa

Algunas veces sus hijas utilizan pañales desechables, aunque para ello, debe madrugar y hacer cola en un supermercado o farmacia, donde oferten productos regulados.

A través de las redes sociales de Coveplast, la corporación que debería producir los Guayucos, madres desesperadas solicitan información sobre la adquisición de este producto, aunque ninguna recibe respuesta. Solo les dicen que envíen su solicitud a un correo electrónico, en alguna publicación con el catálogo de varios productos fabricados en el complejo.

Algunos consejos comunales y hospitales de Maracaibo como el Chiquinquirá y Coromoto, además del Hugo Parra León, en Miranda, han sido beneficiados con bultos de pañales donados por la planta. Aunque, según trabajadores de las instituciones, no es constante.

De especialista en pañales a acusado por corrupción

Juan Carlos Depablo, en el 2009, gerente del Complejo Industrial Ana María Campos, explicó a través de cadena nacional los pasos de fabricación de los pañales, tenían varias capas de tela y eran súper absorbentes para buscar el beneficio de la comunidad.

Aseguró que estaban empacados para permitir su comercialización individual y ofertaban cuatro tallas, dependiendo de la edad de los bebés. “Aseguramos que con los medios del Estado, llegue a la población más necesitada”.

Depablos, en el 2017, fue destituido de la presidencia de la Petroquímica de Venezuela (Pequiven) y detenido, según informó Tareck El Aissami, vicepresidente ejecutivo para el momento, por estar relacionado a casos de corrupción e irregularidades dentro de la empresa. Además, Nicolás Maduro, lo responsabilizó por la falta de insumos industriales que atravesaba Pequiven, que impedían aumentar la producción.

Hugo Chávez inauguró la planta en el 2009 y prometió producir 144 millones de pañales
| Cortesía: @Coveplast_sa

La idea de transformar el gas no solo en pañales, sino también jeringas, estibas de plásticos, tanques de agua y paletas plásticas, surgió en lo que describió Hugo Chávez como: la revolución petroquímica, ya que a través del Complejo Petroquímico El Tablazo de Pequiven, podrían transformar el gas en oleofinas, plástico y posteriormente, en otros artículos necesarios en los hogares venezolanos.

La fábrica de pañales ahora está adscrita al Ministerio de Industria y Producción Nacional, además es una de las cuatro plantas que tiene Coveplast en el estado Zulia. También estuvo adscrito a la Promotora de Empresas Socialistas (Proesca).

¿Qué ha pasado?

Una trabajadora de la planta, quien prefirió mantener el anonimato, explicó que la nómina de El Tablazo puede acceder a la compra de un paquete de 12 pañales valorados en 450 bolívares soberanos. Su producción en 2018, estuvo por debajo de un millón de unidades, cuando podría producir 300 pañales por minuto, es decir, en un promedio 129.600.000 unidades al año.

Desde junio, cuando pasó a pertenecer al Ministro de Industrias, dirigido por Tareck El Aissami, pocos han sido los cambios que ha atravesado la fábrica zuliana, detalló la empleada. “Aquí estamos igual, seguimos trabajado. Nada ha cambiado”, refirió.

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