Tres funcionarios pasaron por el Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica durante 2019: Luis Motta Domínguez, Igor Gavidia y Freddy Brito Maestre. Ninguno presentó pruebas del supuesto sabotaje internacional contra el Sistema Eléctrico Nacional, denunciado por el gobierno de Nicolás Maduro, pero tampoco ofrecieron soluciones a la debacle de los servicios que mantiene al país a media máquina desde marzo pasado

#APAGÓN2019 UN AÑO OSCURO

“El servicio eléctrico será restablecido en tres horas, pido paciencia al pueblo venezolano”. Con estas palabras el entonces ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, prometió abordar la crisis que inició la tarde del 7 de marzo de 2019 con un apagón masivo que dejó a oscuras a 22 de los 24 estados país. Por el contrario, la falla eléctrica se prolongó por casi una semana. 

Aquella declaración dejó en evidencia la incapacidad del gobierno de Nicolás Maduro para contener las fallas del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), pese a que Venezuela ha destinado desde 2006 más de USD 2.000 millones a través de los convenios de cooperación a mejorar la situación eléctrica en países del Caribe y Bolivia, según una investigación de El Pitazo

En 2019, múltiples apagones nacionales mantuvieron paralizado a diversas zonas de Venezuela después del 7 de marzo. Un año después, las consecuencias de aquel episodio continúan registrándose en el interior del país. 

Para explicar esta situación, las autoridades venezolanas apelaron a una narrativa vieja, pero recurrente: Desde Motta Domínguez hasta el gobernante Nicolás Maduro atribuyeron a un supuesto ataque cibernético elaborado por Estados Unidos, con el apoyo de la oposición política que lidera Juan Guaidó. El objetivo, según el gobierno, era provocar fallas en las líneas de transmisión de la Central Hidroeléctrica “Simón Bolívar”, ubicada en la Represa de Guri, que provee 80% de la electricidad de Venezuela. 

Sin embargo, expertos del sector eléctrico sostienen que el colapso eléctrico del año pasado responden a cuatro pilares: desprofesionalización de la industria de energía, falta de mantenimiento e inversión, y corrupción gubernamental.

Según el Colegio de Ingenieros de Venezuela, el país cuenta con una capacidad instalada de energía de 34.000 megavatios (MW). De esta cifra, 15.000 megavatios corresponden a plantas hidroeléctricas y 19.000 a plantas termoeléctricas. La paralización de estas últimas por falta de combustible, ha provocado que la demanda nacional, ubicada aproximadamente en 12.000 MW, dependa casi exclusivamente del desempeño de desarrollos hidroeléctricos ubicados en Guayana, estado Bolívar, pertenecientes a los embalses de Caruachi, Las Macagua y el Guri.

Además de Motta Domínguez, otros dos funcionarios chavistas —Igor Gavidia y Freddy Brito— pasaron por el Ministerio de Energía Eléctrica. Ninguno ofreció pruebas del supuesto sabotaje internacional, pero tampoco soluciones a la debacle de los servicios que acercaron el día a día de los venezolanos a la trama de una nación distópica, con escasez de energía, agua y petróleo, bajo nuevos regímenes de racionamiento. 

A continuación El Pitazo repasa la gestión de los ministros que protagonizaron la peor crisis eléctrica en la historia contemporánea de Venezuela. 

Luis Motta Domínguez, mayor general de la GN, estuvo al mando de la cartera de Energía Eléctrica desde el 20 de agosto de 2015 | AVN

LUIS MOTA DOMINGUEZ

Su llegada al Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica se produjo el 20 de agosto de 2015. Nicolás Maduro le encargó la cartera de energía en reemplazo de Jesse Chacón, quien prometió en abril del 2013 renunciar en 100 días si no arreglaba el problema eléctrico. A pesar de que su oferta quedó archivada, dos años después Maduro lo nombró embajador de Venezuela en Austria. 

Motta Domínguez, quien también es mayor general de la Guardia Nacional (GN), fue presidente de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) desde el 3 de agosto de 2015 —también en sustitución de Chacón—, ratificado en febrero de 2017, según reseña el portal Poderopedia

Durante su gestión, el militar no fue ajeno a crisis en el sector. En abril de 2016, Motta Domínguez encabezó la puesta en marcha del denominado Plan de Administración de Cargas, un proyecto de racionamiento del servicio eléctrico de cuatro horas diarias durante 40 días en regiones del interior del país, principalmente al occidente, dejando bajo protección a Caracas. El objetivo era contrarrestar al largo periodo de sequía, atribuido al fenómeno climático El Niño, que dejó al Guri en niveles críticos para funcionar. 

“Con esto vamos a alargar la cantidad de agua que nos queda (…) Habrá restricciones, es necesario, es un sacrificio”, justificó el funcionario en su momento. 

Pero no fue sino hasta 2019 cuando se profundizaron las grietas en el funcionamiento del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). El primer aviso ocurrió, casi de forma premonitoria, el 8 de febrero de ese año, mientras se realizaba una rueda de prensa con medios internacionales de Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores, en Caracas. Cuando el gobernante socialista hablaba a un grupo de reporteros y funcionarios gubernamentales, las luces de la sala se apagaron, interrumpiendo su alocución. 


Con esto vamos a alargar la cantidad de agua que nos queda (…) Habrá restricciones, es necesario, es un sacrificio

Luis Motta Domínguez durante la puesta en marcha de un plan de racionamiento eléctrico en abril de 2016

—”Motta, ¿qué pasó?”, preguntó Maduro a su ministro de Energía Eléctrica cuando se fue la luz en la conferencia de prensa. 

—”Voy a averiguar”, respondió Motta.

—”Ya deberías saber”, le recriminó Maduro. Motta salió apurado y no volvió al lugar. 

26 días después se registraría el primero de los cuatro mega apagones que dejaron a más de 20 estados sin electricidad el año pasado. La promesa de Motta Domínguez de resolver la avería en pocas horas resultó acallada ante la ineficacia del gobierno de Nicolás Maduro por estabilizar al SEN, tanto que la vocería de la crisis eléctrica pasó a manos del ministro de Comunicación e Información de Maduro, Jorge Rodríguez. De hecho, el funcionario anunció 16 horas después la suspensión de clases y la jornada laboral. 

Pese a la frágil situación, Maduro preservó a Motta Domínguez en su cargo. Pero solo por lo que restó de marzo pasado. Los nuevos apagones del 25 y 29 de ese mes fueron suficientes para forzar su salida de la cartera eléctrica y Corpoelec. Maduro decidió darle “un descanso” al mayor general, tal y como explicó el gobernante, luego de cuatro años como jefe máximo de este sector.

El 27 de junio de 2019, el exministro fue señalado por autoridades estadounidenses en la Corte Federal del Distrito Sur de Florida con un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero y siete cargos de lavado de dinero.

Al inicio de la gestión de Igor Gavidia, que apenas duró 80 días, se retomó el plan de racionamiento eléctrico en Venezuela para contener la crisis de 2019 | EFE

IGOR GAVIDIA

El 1° de abril del año pasado, Nicolás Maduro nombró nuevo nuevo ministro de Energía Eléctrica y presidente de Corpoelec a Igor Gavidia León, en medio de los apagones que mantenían colapsado a Venezuela desde comienzos de marzo. 

A diferencia de Motta Domínguez, Gavidia es ingeniero eléctrico, egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV). En el año 2000 integró el equipo de discusión del proyecto de Ley del Servicio Eléctrico. Su paso por la antigua compañía Electrificación del Caroní (Edelca), y en 2013 en la Junta Interventora de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) —presidida en esa época por Jesse Chacón— lo presentaba como un funcionario con mejor perfil para tomar las riendas de la industria eléctrica. 

De hecho, desde 2012, de acuerdo con el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (Ivss), se desempeñó como director del Centro Nacional de Despacho de ese ministerio. Tres años después, en 2015, fue designado viceministro de Servicio Eléctrico.


SE PRESENTABA COMO UN FUNCIONARIO CON EL PERFIL PARA TOMAR LAS RIENDAS DE LA INDUSTRIA ELÉCTRICA. SU GESTIÓN APENAS DURÓ 80 DÍAS


Su nombramiento como titular de la cartera de energía vino acompañado del anuncio de Maduro sobre la activación de un Estado Mayor Eléctrico, encabezado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez y el ministro de Interior y Justicia, general Néstor Reverol, para buscar soluciones a la crisis y reforzar la seguridad de las instalaciones del sector. Con esta medida, también se retomó el plan de racionamiento eléctrico, inicialmente por 30 días, pero extendido por varios meses. 

No obstante, los problemas en el cumplimiento de los horarios de racionamiento, aunado al apagón nacional que ocurrió ocho días después de su presentación oficial, caracterizaron su gestión que concluyó de forma inesperada 80 días después. 

Freddy Brito es el actual en el ministro de Energía Eléctrica en el gobierno de Maduro

FREDDY BRITO

Freddy Brito Maestre fue el último funcionario encomendado por Maduro para hacer frente a la crisis eléctrica, al menos desde el ministerio, puesto que el control en el terreno quedó a cargo del Estado Mayor y el poder militar leal a Maduro, bajo el argumento de la llamada “unión cívico-militar”.  

Para 2020, esta instancia continúa activa e incluso, a principios de año definió unas “líneas estratégicas fortalecer el SEN” y garantizar la fiabilidad del sistema. 

Brito, por su parte, asumió el Ministerio de Energía Eléctrica el 6 de junio del año pasado. Antes de este anuncio, fungía como ministro de Ciencia y Tecnología. En el portal Poderopedia se indica que Brito también es ingeniero eléctrico y en su historial profesional destaca su paso como viceministro de Desarrollo del Sector y la Industria Eléctrica, y director de Corpoelec.

“El profesor Freddy Brito Maestre, ingeniero electricista de la Universidad Central de Venezuela (UCV), continuará los trabajos de recuperación plena del Sistema Eléctrico Nacional como ministro del poder popular para la Energía Eléctrica y presidente de Corpoelec”, informó Maduro en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter.

Luego de la precipitada declaración de Motta Domínguez del 7 de marzo, los pronunciamientos del ministro eléctrico se limitaron a anuncios por redes sociales, principalmente en Twitter. Durante el apagón del 22 de julio de 2019, que se registró en 19 de los 23 estados de la nación, Brito informó un día después que se había restablecido el servicio en buena parte del país y que se seguía trabajando para restablecer la luz en el resto de las entidades.

Desde entonces, este tipo de mensajes se han repetido en cada oportunidad que se reeditaba un problema en el SEN, sin ofrecer detalles sobre la falla. Caso contrario, al ministro de Información, Jorge Rodríguez, quien en reiteradas alocuciones televisivas acusó a la oposición de planificar el supuesto sabotaje eléctrico contra el país. 

Aun cuando las causas de la crisis eléctrica del año pasado no han sido superadas, Brito Maestre continúa desempeñándose en un ministerio, que en diez años ha tenido ocho representantes diferentes, con balances similares: racionamientos eléctricos, opacidad de información pública y malos manejos administrativos y laborales.

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