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sábado, 28 mayo, 2022

La hoja de ruta de la oposición se construyó en 238 días de trabajo dentro y fuera de Venezuela

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Reuniones por videoconferencia, largas horas de trabajo, encuentros a lo interno y lo externo del país, la definición de prioridades y la asignación de roles por áreas, definieron los conceptos de cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres

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La oposición había intentado casi todo para lograr un cambio político en Venezuela: protestas, la solicitud de un referéndum revocatorio, la participación en elecciones (aún con condiciones adversas), un fallido diálogo con el chavismo y más protestas. Nada dio los resultados que esperaban.

Llegó el 20 de mayo de 2018, el día de las elecciones presidenciales en que Nicolás Maduro no permitió condiciones ni un contrincante opositor. Los comicios se desarrollaron en medio de una participación del 46,7% del electorado (el más bajo en la historia de una elección presidencial), con denuncias de fraude y el rechazo de parte de la comunidad internacional. Tras conocerse los resultados que dio el Consejo Nacional Electoral, la oposición supo que el 10 de enero de 2019 (fecha de la juramentación) sería un día “D”.

Hubo consenso y la promesa de que no habría improvisación y que trabajarían en verdadera unidad para lograr que Nicolás Maduro no gobernara en los siguientes seis años. El Pitazo pudo conocer, de voz de algunos de sus protagonistas, que la hoja de ruta fue una especie de “lucha adentro y lucha afuera” y su construcción tardó 238 días.

Ya varios dirigentes opositores habían tenido que tomar el camino del exilio obligado: Julio Borges, Antonio Ledezma, David Smolansky, Carlos Vecchio, Gaby Arellano, Lester Toledo, José Manuel Olivares, Gustavo Marcano, Ana Karina García, María Teresa Belandria, Gabriel Lugo, Francisco Márquez, entre otros. Mientras que algunos se quedaron en el país, buscando hacer contrapeso al gobierno: Miguel Pizarro, Manuela Bolívar, Juan An drés Mejía, Stalin González, Delsa Solórzano, Juan Requesens, Juan Guaidó, Marialbert Barrios, María Corina Machado, entre otros. La idea era trabajar la presión internacional y aumentar el costo político y social a la gestión de Maduro.

Pasaron exactamente 238 días de trabajo desde el 21 de mayo de 2018 al 10 de enero de 2019, cuando la oposición declaró a Nicolás Maduro como usurpador de la presidencia de Venezuela y cuando presentaron una hoja de ruta: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. Ese fue el tiempo de preparación.

Hubo reuniones por videoconferencia, largas horas de trabajo, encuentros en el Palacio Legislativo y fuera de Venezuela, la definición de prioridades, la asignación de roles por áreas de trabajo y un engranaje que estuvo a cargo de Freddy Guevara, quien está asilado en la Embajada de Chile en Venezuela desde el 4 de noviembre de 2017.

Lucha afuera

Julio Borges
“Lo que hemos hecho es trabajar muy, muy duro para que esas elecciones del 20 de mayo sirvieran como una herida mortal al régimen de Maduro. Desde afuera, logramos construir de manera muy nítida que Maduro tenía fecha de vencimiento y que no se podía aceptar ese segundo período que comenzaba en enero de este año. Para salir de la dictadura, había que unir, como ahora que se está logrando por primera vez, toda la presión internacional a la presión interna. Todo eso va a terminar de derrotar a la dictadura”, afirmó Borges, quien ahora es representante de Venezuela ante el Grupo de Lima.

Gaby Arellano
“Hace cerca de un año comenzaron las deliberaciones de lo que se debía hacer. Primero, entre los diferentes actores políticos y después con otros sectores de la sociedad civil. Ayudamos a colocar las ideas en blanco y negro, en tiempo, espacio, probabilidad y factibilidad. Todo fue madurando con el pasar de los días y en jornadas y debates largos. Era un todo: el tema legal, el internacional, movilización y lo que enmarcaba el 10 de enero. El 10 de enero era una fecha para darle un viraje a Venezuela y así lo hemos hecho”, sentenció la parlamentaria radicada en Bogotá.

David Smolansky
“Yo he estado 18 meses en Washington. Sabía que era una ciudad estratégica para los esfuerzos que se estaban haciendo para recuperar la democracia y la libertad de Venezuela. No es estratégica solo porque es el asiento de los poderes públicos de Estados Unidos, sino por las embajadas que confluyen acá. Mi rol ha sido desarrollar esfuerzos diplomáticos con el gobierno de EEUU: la Organización de Estados Americano, otros multilaterales e ir sensibilizando con el tema de Venezuela. Me dediqué a hacer un trabajo que no era muy conocido, pero que fue construyendo ese apoyo que hoy tenemos. Hay muchos actores que han colaborado para que esto sucediera y el rol de la comunidad internacional y de quienes estamos exiliados es muy importante. Sin el apoyo internacional no estaríamos donde estamos”, afirmó el representante especial de Venezuela ante la OEA.

Lucha desde adentro:

Delsa Solórzano
“Lo que nosotros estamos haciendo no es una improvisación. Se establecieron las comisiones de trabajo y se planificó todo lo que haríamos este año. Es importante que un proceso como esté preparado desde todo punto de vista: moral, intelectual y la formación para enfrentar todo esto. Esta ruta es la consecuencia de todo un proceso de debate político, integración de las fuerzas y la planificación. La diferencia en lo que se está haciendo en esta oportunidad es que estamos en un momento político distinto. No es lo mismo que se exija cambio con un tipo que había perdido la legitimidad de desempeño a la circunstancia actual donde no hay presidente electo”, destacó la parlamentaria, quien además del trabajo con los parlamentarios del mundo para dar a conocer la crisis de Venezuela, lleva lo relativo a la amnistía y la justicia transicional.

Juan Andrés Mejía
“Esta hoja de ruta se construyó entre todos. (Juan) Guaidó tuvo una gran responsabilidad de síntesis y pedagogía social para que se entendiese. Los que estamos acá y los de afuera, hicimos trabajo en equipo. Es natural que los que están afuera puedan decir cosas que los que estamos acá no podemos por los riesgos que esto implica. Esa combinación de distribuir las tareas ha sido muy importante. Hay muchas diferencias fundamentales con respecto a 2017. La más importante es que es entendimos que hay que hacer muchas cosas al mismo tiempo”, puntualizó el parlamentario, quien también es responsable del desarrollo y difusión del Plan País.

Manuela Bolívar
“Aquí se agotó todo: el tema del revocatorio, de la elección cuando Maduro hizo la pantomima, se consolidó una usurpación formal y lo que establece la constitución es la ruta que se plantea y esta fue acordada entre los diversos factores políticos. Fue indispensable la cohesión política, la incorporación de otros sectores dentro de esto y el régimen al quitarse las caretas ha permitió hacer un diagnóstico más claro de lo que debíamos hacer”, agregó la diputada por el estado Miranda.

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