El 10 de diciembre, Joy inició la promoción de los adornos de Navidad. Ese día corrieron por redes sociales acusaciones en contra de su propietario. En entrevista con El Pitazo, Jesús Font aseguró ser el único dueño de la firma. Documentos revisados validan la información. El licenciado en administración, hijo del expropietario de un concesionario de vehículos en Las Mercedes, expresó que “lo que uno nunca puede hacer es agachar la cabeza porque uno no está haciendo nada malo”

La Navidad aparece en las principales avenidas y calles del este de Caracas. Los carteles de la tienda navideña Joy Arte y Decoración cuelgan de postes en avenidas como la José María Vargas de Santa Fe o en la calle principal de Las Mercedes.

La tienda Joy Arte y Decoración, ubicada dentro del Hotel Intercontinental Tamanaco, posee muñecos mecánicos de los ayudantes de Santa Claus, quienes saludan a los clientes desde las vitrinas. Detrás de las cajas para pagar, el lema de la cadena de tiendas: “Aquí nace toda la magia de la Navidad para toda Venezuela”. 

Este emprendimiento navideño, activo desde 2017, es propiedad de Jesús Alejandro Font, un licenciado en administración de empresas de la Universidad Central de Venezuela (UCV) que, tras renunciar a su trabajo en el Centro Médico Íntegra, viajó a Panamá para probar suerte, regresó a Venezuela y arrancó su negocio formalmente diseñando y fabricando bambalinas en los espacios de la mueblería Zientte, en Las Mercedes.

“Me conseguí con una amiga que es dueña de esa mueblería y ella estaba muy triste porque no tenía movimiento en su tienda, le conté que era Joy y me dijo que montara mis productos en su tienda. Ella quería aumentar el tráfico de su tienda y que yo probara a ver qué tal me iba. Nos fue tan bien que le pudimos pagar 100% del alquiler de la tienda en octubre, noviembre y diciembre. Eso nos abrió las puertas para estar por segundo año en esa tienda, es decir, la temporada 2017 y 2018”, dijo Font en entrevista para El Pitazo.

Desde 2019, Joy Arte y Decoración está ubicado en el Hotel Tamanaco y posee una boutique en el C.C. El Tolón. Este año, Joy exhibe una amplia gama de productos navideños ordenados en anaqueles. Una de las vendedoras, que prefirió no identificarse, dijo que los cojines, bambalinas y adornos de dulces -paletas y caramelos de colores pasteles, distinto a los tradicionales rojo y verde- son los más llevados.

En los anaqueles se encuentran una mezcla de productos nacionales e importados. Los cascanueces, marca Kurt S. Adler, pueden llegar a costar hasta 154 dólares. Los renos, de marca Regency International pueden llegar a costar hasta 86 dólares. Y los cojines, que son de los artículos más vendidos, cuestan entre 30 y 40 dólares. Mientras que las bambalinas, el artículo nacional por excelencia, se encuentran a partir de 1,50 dólares.

“Si tuviese que dar un porcentaje sobre nuestros productos diría que son 60% hecho en Venezuela y 40% importado. Importamos los mejores productos de Estados Unidos y Europa. El tema de las importaciones ha sido complejo. Tenemos un agente aduanal que se encarga de hacer la nacionalización de los productos”, cuenta Font.


EN PORCENTAJE, LOS PRODUCTOS QUE VENDE JOY SON 60% HECHO EN VENEZUELA Y 40% IMPORTADO


Jesús Font, en 2019, alquiló un espacio en el Hotel Tamanaco a cambio de decorar el lugar. Este año volvió a abrir y las redes sociales estallaron, especialmente Twitter, desde su apertura el 10 de septiembre. Muchas personas lo catalogan como “enchufado” (término usado en Venezuela para señalar a empresarios que tienen vínculos con el Gobierno) por la reapertura de una tienda navideña en uno de los hoteles más lujosos de Caracas en una época de crisis económica. Además, las artistas que participaron en el video promocional para esta Navidad 2020 como Cinthia Lander y Kiara fueron llamadas traidoras, por los acérrimos opositores a Nicolás Maduro.

Antes de Joy

Jesús Font es el segundo de tres hermanos. Su abuelo era dueño de un concesionario de carros -donde hoy en día está el C.C. El Tolón- y que luego pasó a manos de su padre. En 1992, cuando apenas tenía 12 años, su papá falleció de un infarto y quedó solo con su mamá y sus hermanos. “Fue un golpe muy fuerte. Mi madre quedó devastada”.

Font siempre ha vivido en El Cafetal. Hizo sus estudios de secundaria en el Colegio Champagnat en Caurimare y entró a estudiar administración de empresas en 1998 en la UCV.

Antes de incursionar en el mundo de la decoración navideña pegaba afiches en comercios cuando apenas tenía 13 años. En sus dos primeros años de la universidad, empezó a trabajar en la tienda de orquídeas de su tío, se encargaba del mantenimiento -abonar, fumigar, sembrar- de las plantas. Más adelante, tuvo su primera experiencia en su área profesional como pasante en la empresa de servicio de salud Sigma Dental. Cuando terminó la universidad, en 2004, entró en el Centro Médico Íntegra, donde se desempeñó como supervisor de empresas del grupo de salud y terminó siendo el director de finanzas del grupo completo.

“Mientras todos mis amigos viajaban, yo lo que hacía era trabajar y ahorrar. Yo sabía que esos eran los primeros años en los que había que echarle pichón para poder crecer. Ayudé a transformar una empresa familiar que era Centro Médico Íntegra en una empresa con estructura, con procesos. Cuando nadie ganaba en dólares yo sí lo hacía. Todas las decisiones financieras que tomaban pasaban por mí. Gracias a esa experiencia pude aprender cómo construir Joy”, recuerda Font.


Mientras todos mis amigos viajaban, yo lo que hacía era trabajar y ahorrar. Yo sabía que esos eran los primeros años en los que había que echarle pichón para poder crecer

Jesús Font

Grecia Marcano, exdirectora del Centro Médico Íntegra, dice que gracias a la gestión financiera de Jesús Font se pudo invertir en los más sofisticados equipos médicos con tecnología de punta. “Se confiaba tanto en Jesús que los dueños salían de viaje y él quedaba a cargo”, recuerda la doctora.

A pesar de ser director financiero del grupo médico, Jesús quería seguir creciendo y tuvo que dar un paso al costado de la empresa. “Yo siempre quise ser el presidente de una empresa, pero sabía que en Centro Médica Íntegra no lo iba a lograr. Primero por la debacle económica y de salud. Y segundo porque las estructuras de las empresas no las decides tú, y ya tenía un límite que era que el dueño era el presidente de la compañía”.

En 2015, al cerrar su ciclo en la empresa, se tomó un año sabático. Pasó diez meses en Panamá porque creía que era el momento de arriesgar y dar un paso hasta salir de su zona de confort. Le surgían ofertas de trabajo como analista que no iban en sintonía con su experiencia. “Me sentía extraño estando allá sin conseguir algún trabajo que me llenara, así que decidí regresarme a Venezuela”.

El inicio del emprendimiento

El 1° de diciembre de 2015 llegó a Venezuela y ese fue el momento cuando surgió la idea del emprendimiento. Font fue a buscar algunos adornos navideños en el centro de Caracas y se dio cuenta que el mercado venezolano no contaba con las herramientas para llevar la Navidad a cada hogar del país. “Lo único que había eran cosas moradas y verdes fosforecentes. Esa era la época en la que no teníamos nada de importaciones”. Así que se decidió por diseñar productos que marcaran tendencia y simbolizaran lo que realmente significa esta festividad.

Era la oportunidad de negocio perfecta que Font no pensaba dejar pasar. Fue entonces cuando en enero de 2016 puso manos a la obra de cara a la temporada 2017. “Comencé a diseñar el negocio, a analizar el mercado y a hacer pruebas”.

Joy tuvo su origen físico en el cuarto de la mamá de su dueño. Se propone ser un fabricante y, por lo tanto, requería mayor volumen, materia prima y mano de obra. Empezaron siendo siete trabajadores y ese mismo año aumentaron a 12, pero como ya no había espacio en la casa de su madre, tuvo que alquilar un anexo en El Llanito. Llegó a pensar que ese primer año, en 2017, año en que inició la empresa, solo vendería por redes sociales, pero encontró el espacio en la mueblería de una amiga en Las Mercedes.

De este modo, Joy Arte y Decoración se presenta como la empresa líder en decoración navideña. Los dos primeros años empezó diseñando y fabricando bambalinas, pero desde el tercer año empezó también a importar accesorios, ramas y follajes, cintas y bolsas de regalo, cascanueces, nacimientos, árboles y luces como se pueden ver en la tienda. 

No solo fabrica e importa adornos, sino que también  brinda asesorías en la decoración. “Vamos a la casa del cliente, montamos la Navidad, la desmontamos y podemos guardar los adornos”.


JOY NO SOLO FABRICA E IMPORTA ADORNOS NAVIDEÑOS, SINO QUE TAMBIÉN BRINDA ASESORÍA EN DECORACIÓN Y MONTAJE DE LA NAVIDAD


Desde 2017, la parte administrativa estaba en Los Ruices, la producción en Chacao y los almacenes en El Hatillo, Bello Monte, Los Ruices y La California. “Era complejo operativamente trabajar y ser eficiente. El año pasado alquilamos un espacio en Macaracuay con más de 2.000 metros cuadrados. Este 2020, tenemos todos los procesos consolidados en una sola área geográfica. Ahorita estamos en Macaracuay en la Torre Parmalat”.

Hoy en día, tiene dos tiendas en Caracas: una en el Hotel Tamanaco y una boutique en el C.C Tolón Fashion Mall. Además posee otra sucursal en Maracaibo.

Según la página de la tienda, su plataforma digital para realizar compras, por cuarto año consecutivo, registra el mayor número de visitas y ventas de artículos de decoración de Navidad en Venezuela, así como de envíos puerta a puerta.

Los compradores, una docena que parecen asiduos al lugar debido a la familiaridad con los empleados, llevan carritos similares a los de los supermercados en los que van depositando sus compras navideñas. Se dividen los pasillos de acuerdo a la mercancía, pues hay en donde se ofrecen productos de Santa y Elfos, guirnaldas y follajes, y árboles de distintos tamaños.

Para este año y pese a la pandemia del COVID-19, Joy abrió sus puertas desde septiembre. De acuerdo con un estudio de mercado realizado por la empresa, cuentan con 500.000 clientes, donde 77% respondió afirmativamente ante la interrogante de si iban a hacer decoraciones navideñas este año.

“No podemos dejar a un lado lo que ha sido la pandemia mundial del COVID-19 donde para las personas el hogar se ha convertido en el mayor refugio para compartir y la Navidad es un sentimiento donde todos estamos ansiosos que vuelvan los momentos para acercarnos otra vez a nuestros seres queridos y sobre todo vivir el espíritu navideño”, dijo Jesús Font en el sitio web de la compañía.

El licenciado en administración de empresas comenta que el próximo paso es consolidar la empresa para exportar los adornos navideños. “Queremos salir al mercado internacional y decir que lo que hacemos es un producto hecho en Venezuela”.

La tienda de la polémica

Un espacio que deslumbra a sus visitantes, pero que este año se ha visto envuelto en una polémica, donde usuarios a través de redes sociales catalogaron a su dueño como un “enchufado”.

“Al final del día fue una semana muy fuerte. He aprendido que estar en el medio es parte de esto, pero lo que uno nunca puede hacer es agachar la cabeza porque uno no está haciendo nada malo. Uno lo que está haciendo es trabajar y tienes que sentirte orgulloso por eso”, comenta Font sobre lo ocurrido.

El periodista venezolano Román Lozinski salió a defender a Font en un video en Instagram. “Primero, no tengo relación comercial ni personal con Jesús Font, a quien conocí hace un año cuando fui a comprar en su tienda. Aquella vez me contó su emprendimiento, me sorprendió y lo entrevisté. Pero este año, al ver lo que tanta gente decía en redes, decidí hablar porque a mí no me gustan las injusticias y creo que con Font se está cometiendo una”.

La empresa está registrada con Jesús Font como único dueño, según la información depositada en el Registro V Mercantil de Caracas. Él asegura que el capital de la empresa es únicamente de su parte, donde ha invertido y reinvertido gracias a sus ahorros personales y a las ventas de cada año.


FONT ASEGURA QUE EL CAPITAL  DE LA EMPRESA ES ÚNICAMENTE DE SU PARTE, DONDE HA INVERTIDO Y REINVERTIDO GRACIAS A SUS AHORROS PERSONALES Y A LAS VENTAS DE CADA AÑO


“Yo a cualquier persona que se me acerca puedo decirle que esta es una compañía que tiene cuatro años, nació haciendo bambalinas en casa de mi mamá. He tenido momentos difíciles y hermosos, pero he salido adelante con esfuerzo y sacrificio”, explica Font.

Considera que es un reto crecer empresarialmente en una economía compleja como la venezolana, donde no se enfoca en sumar grandes capitales, sino más bien en tener mínimas ganancias para tener más clientes.

La periodista y blogger de moda, Estefanía Roa, ha compartido eventos desde 2017 con Font. Dice que en ese momento su negocio estaba comenzando y casi nadie lo conocía. “Es una persona constante, que se fija una meta y trabaja muy duro para conseguirlo. Super colaborador además”.

Font aconseja dos cosas al momento de emprender en cualquier proyecto. “Debes tener claro qué quieres hacer, en mi caso fue una tienda navideña. Y a eso le sumaría constancia y perseverancia, estos dos últimos ingredientes te hacen ser una mejor persona y un mejor profesional”.

A pesar de la polémica, Joy abrirá sus puertas hasta el 31 de diciembre y sus pasillos continúan recibiendo a compradores, quienes utilizan carritos similares a los de los supermercados en los que van depositando sus compras navideñas. 

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