La materia prima que anteriormente donaba Pdvsa ahora tendrán que comprársela a la industria para poder recuperar la producción de kits estructurales, paralizada desde hace más de un año

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La Fábrica Socialista de Construcción de Tubos Kariña, ubicada en San Tomé, municipio Freites del estado Anzoátegui, fue inaugurada con “bombos y platillos” el 29 de agosto de 2010 por el entonces presidente de la República, Hugo Chávez. Esta fábrica surgió bajo el convenio establecido entre Argentina y Venezuela para la construcción de “viviendas dignas para el pueblo”, que se realizarían con materiales de construcción ecológicos y tecnología argentina transferida a Venezuela.

Actualmente, Kariña mantiene la nómina de 164 empleados. Así lo aseveró el director de Presupuesto, Oswaldo Hurtado, quien además aseguró que la sede está vigilada por el personal de seguridad y los 43 consejos comunales que hacen vida en los alrededores. Pese a todo, desde el mes de octubre la poca producción que tenían en los galpones quedó paralizada.

El día de su inauguración, Hugo Chávez señaló que el proyecto se enmarcaba en una de las tantas fábricas que habían “redondeado”. Se trataba de 200 fábricas socialistas con apoyo argentino, que buscaban un nuevo modelo de desarrollo venezolano, productivo, diversificado y socialista. Así lo reseña una nota publicada en la página del partido oficialista, Psuv.

El proyecto se basó en la utilización de tubos desechados por la industria petrolera para ser reciclados y reestructurados para que sirvieran de soporte a las casas, que el Gobierno estimaba construir a través de la Misión Vivienda con la intención de abaratar costos.

Durante los primeros dos años, la fábrica rindió frutos y producía tres kits diarios, porque la industria petrolera les facilitaba los tubos. Eso lo aseguró en su momento el presidente de la fábrica, Lino Márquez.

En testimonio de quien era el enlace en los años 2014-2016 del Poder Popular ante el Consejo Local de Planificación Pública del municipio Guanipa (Clpp), Carlos Sequea, la fábrica aportó mucho en beneficio de la comunidad. De acuerdo con Sequea, el aprovechamiento se obtenía por el tipo de material para la construcción de viviendas y por los operativos de comida que hacían dentro de la empresa, donde los empleados y personas de las comunidades adquirían pollo, carne y hortalizas a precios solidarios.

“En ese entonces los diez consejos comunales desarrollaron proyectos de vivienda con los kits adquiridos en la planta de tubos Kariña. Se conseguía el material a un precio razonable, cuando en las ferreterías era muy costoso”, apuntó Sequea. También afirmó que la fábrica fue de gran apoyo para la Misión Vivienda en Guanipa. Desconoce su estado actual, pero no duda de que esté paralizada ante la situación de crisis que vive el país.

Las casas modelo del proyecto de la fábrica tenían una superficie de 70 metros cuadrados, con 15 columnas y 17 pernos para formar una nueva estructura que sustituye la clásica columna rellena de concreto. Los bloques son igualmente ecológicos, muy livianos y concentran poco calor, ya que contienen una gran porción de papel.

El proyecto ofrecía varios tipos de viviendas de una o dos plantas, distribuidas en sala, cocina, recibo, comedor, tres habitaciones y dos baños, con todos los servicios incluidos. Pero la producción de la empresa se fue en picada desde finales de 2016, cuando comenzó la escasez de tubería, o mejor dicho, cuando Pdvsa dejó de aportar la materia prima. La situación se tornó tan crítica que en la actualidad no tienen producción.

Desde afuera

Por testimonios de trabajadores activos y extrabajadores que omitieron sus nombres por temor a represalias, se conoció que desde octubre de 2018 no hay ningún tipo de producción en la empresa debido a la falta de materia prima.

“En sí, desde hace tres años la producción empezó a disminuir por falta de tubos. Aunque cuando se creó la fábrica la idea era que toda la tubería que desechara Pdvsa pasara a Kariña para ser transformada, eso no se cumple y dejó de hacerse desde que murió Chávez”, contó un extrabajador.

Es decir, que una vez que desapareció físicamente el expresidente Chávez, la empresa, que ya carece de pintura en la parte externa, se fue desmejorando lentamente hasta llegar al punto en el que se encuentra en la actualidad. Paulatinamente, la fábrica fue mermando su producción cada vez más, y todo por la falta de tubos.

La fuente, que dejó de laborar a finales del 2017 en la empresa, indicó que después de elaborar 20 kits diarios en el año 2011, llegaron a producir 4.000 kits en el año 2015 para la Gran Misión Vivienda, Construpatria, Fundacomunal y otras instituciones.


En 2011 se producían diariamente

20 Kits



En 2015 se producían diariamente

4 Kits


El extrabajador, que sigue ligado a la empresa, recordó que debido a la falta de materia prima, en octubre de 2016 todo el personal se trasladó hasta la Gerencia de Pdvsa Bielovenezolana y protestaron para exigir la entrega de los tubos clase 4, la principal unidad de producción de Kariña. En ese momento tenían siete meses sin recibir el material y los 151 trabajadores que había para ese entonces, estaban en riesgo de perder sus puestos.

Previo a esa situación y la escasez que se les presentó, en el 2016 la fábrica producía 440 kits al mes para viviendas de 90 metros de la Gran Misión Vivienda. Así lo aseveró en ese momento el trabajador Fermín López.

Tras la protesta, a los pocos días recibieron los tubos de clase A e iniciaron su recuperación y anunciaron convenio con la empresa Cantv para la elaboración de 5.000 postes cuya función es ser soportes de fibra óptica. Sobre este convenio se desconoce si se cumplió. El extrabajador admitió que el presidente de la empresa viajó varias veces a Caracas en busca de apoyo, pero al parecer no logró nada.

Entre el 2018 y lo que va del 2019, el presidente de Kariña, Lino Márquez, no ha concretado nada a favor de la empresa con el ministro para las Industrias, Tarek El Aissami.

De acuerdo con lo declarado a los medios de comunicación en el 2017, el presidente de Kariña, en el año 2016 había bajado en un 40 % la producción de estructuras para viviendas. En ese entonces, la cifra de 6.000 kits que produjeron en 2015 apenas se ubicó en 3.992 en el 2017. Debido a esa situación, tal y como lo declaró Márquez a los medios, la empresa buscó en el 2017 otras unidades de producción y desarrollaron planes de fabricación de postes y la estandarización de la producción de galpones para uso agrícola y de manufactura.

Precisamente con ese tipo de trabajo lograron cumplir con el pago del personal durante el 2018, ya que en el 2017 solo hicieron unos galpones para productores residentes en la zona centro-sur de Anzoátegui.
Con la venta de unos 14 galpones a una productora, en diciembre cancelaron las utilidades y vacaciones a los empleados.

Un trabajador activo de la empresa, que tampoco quiso revelar su nombre, destacó durante el 2018 que prácticamente la fábrica Kariña estuvo paralizada y desde el mes de octubre, cuando dejaron de elaborar estructuras para galpones, no ejecutaron ningún otro tipo de labor.

Aunque en septiembre de 2018 Lino Márquez declaró, en medio del octavo aniversario de la planta, que estaban en un proceso de reacomodo del tema productivo, enfocados en el área de apoyo a la producción nacional, como lo había ordenado el presidente de la República. Estas fueron sus palabras: “… todas las industrias, sean públicas o privadas, deben apoyar el fortalecimiento de la producción nacional. De la mano con el Ministerio de Industrias y Producción Nacional, nos estamos preparando, ya tenemos todo armado para empezar la producción de galpones que van a ser exportados con el fin de generar las divisas, y que los trabajadores de Kariña aporten un grano de arena al fortalecimiento de la economía del país”, dijo. También recalcó que afinaban los mecanismos en el ámbito internacional ante el Mercosur, Petrocaribe y otros entes internacionales para disponer la venta de estos productos.

El Pitazo trató por varios medios de comunicarse con el presidente de la empresa, Lino Márquez. Incluso se acudió a la fábrica en dos oportunidades: la primera el 16 de enero y luego el 8 de febrero, y en ambas ocasiones se informó que se encontraba en Caracas. Márquez tampoco respondió las llamadas telefónicas ni los mensajes dejados en su Whatsapp. No se entregó carta de solicitud de entrevista

Entretanto, el personal está cesante, pero perciben su salario, pues están parados por falta de materia prima y no por voluntad propia.

Nueva meta

El jefe de presupuesto, Oswaldo Hurtado, contestó a El Pitazo que aunque los trabajadores no cumplen horario de oficina, perciben su salario y asisten a reuniones para discutir lo que será el reimpulso de la planta. Aseguró que para este 2019 van a impulsar 5.616 viviendas. “Estamos ahorita en un proceso de adaptación; ahorita estamos trabajando en la parte de alzamiento”, afirmó.

En la actualidad están en conversaciones con Pdvsa Industrial para que les venda la materia prima y la fábrica pueda producir las estructuras.
La empresa mantiene su personal de seguridad, y en la semana, los 43 consejos comunales que hacen vida en la zona acuden allí para reunirse. El personal acude cuando convocan a alguna reunión.

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