Cada niño y joven debe adquirir ciertos conocimientos en la escuela para poder pasar de etapa. Sin embargo, como consecuencia del COVID-19, los estudiantes culminarán el año escolar en casa. El Pitazo hizo una revisión del diseño curricular de educación inicial, primaria y media, y muestra los conocimientos que se deben adquirir según el nivel del estudiante. De acuerdo con las opiniones de expertos, la formación de los escolares venezolanos no es uniforme porque al menos en tres oportunidades se ha intentado modificar el programa curricular sin éxito

Desde el 16 de marzo las clases están suspendidas en todo el país a causa del COVID-19. Desde ese día, los niños y jóvenes se encuentran en sus hogares realizando las tareas que cada institución educativa envía a través de Whatsapp o correo. Otros se guían por indicaciones que dictan en el programa Cada Familia una Escuela transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), el cual empezó a ser transmitido el 16 de marzo y que tiene como filosofía que los padres ahora saben educar.

El 7 de abril, Aristóbulo Istúriz, ministro de Educación, oficializó la suspensión de clases por lo que queda de año escolar, lo que significa que el resto del periodo culminará con los niños en el hogar y los padres siendo los guías de la educación de sus respectivos hijos.

Sin embargo, ¿usted como padre/representante sabe qué debe aprender su hijo? ¿Los conocimientos que tiene que adquirir en cada nivel, grado o año? ¿Sabe cuáles son los objetivos y temas que aparece en el diseño curricular educativo venezolano para que su hijo pueda pasar de etapa?

El Pitazo a través de entrevistas con expertos lo lleva a conocer cómo es el diseño curricular venezolano, cuántas veces se ha intentado modificar y cuál es el que está en funcionamiento actualmente. Además, se informará de cuáles son las metas a alcanzar en cada nivel educativo para que los alumnos puedan pasar de etapa según el diseño curricular.

Diseños curriculares fallidos

“El diseño curricular es la arquitectura, los planos sobre los cuales trabajan los docentes en cualquier sistema educativo. La estructura del programa está basada en la caracterización del ciudadano que se quiere formar, las habilidades que debe tener, la cadena de conceptos que debe saber el estudiante por etapa, las asignaturas que verá y las evaluaciones que se deberían hacer. Esos elementos conforman el currículo o la evaluación pedagógica de un programa educativo. Sin este recurso el profesor camina a ciegas al aula de clases”, señaló José Manuel Bolívar, director ejecutivo del Instituto Educacional Juan XXIII, asesor en educación internacional y coordinador de la mesa técnica de Educación de Plan País.

Sin embargo, en Venezuela se ha intentado modificar el diseño curricular tanta veces que no queda claro con cuál programa se rige en la actualidad el sistema educativo venezolano para plantear los objetivos, asignaturas y planificación pedagógica necesaria por etapas, para que cada estudiante pueda lograr las metas propuestas dentro del documento, sostienen Bolívar, y Nacarid Rodríguez, investigadora y doctora en Educación, ambos consultados por El Pitazo.


El diseño curricular es la arquitectura, los planos sobre los cuales trabajan los docentes en cualquier sistema educativo

José Manuel Bolívar, director ejecutivo del Instituto Educacional Juan XXIII y asesor en educación internacional

Bolívar explicó que el Gobierno ha intentado modificar aproximadamente tres veces el currículo venezolano por la necesidad de actualizar los implementados en la década de los 60 para educación media y 90 para educación primaria. “Los intentos han sido un fracaso porque los esfuerzos fueron muy centralizados, no participaron los otros sectores de la sociedad. Y una planificación pedagógica es un gran consenso social porque implica ponernos de acuerdo en qué vamos a asignar en nuestras escuelas, para qué son nuestras escuelas, cuáles son los contenidos que se deben dar ahí, cuál es la lectura de la historia, cuáles son las ciencias que vamos a enseñar. Esas son decisiones que las sociedades toman en conjunto”. Asimismo, el director indicó que otro motivo por el cual las modificaciones no se lograron es porque se planteaban con una ideología y política marcada.

En 2007 se pretendía hacer una modificación en el sistema de educación primaria y media. “Se publicaron unos folletos en unos libros que se divulgaron mucho; se hicieron discusiones en las escuelas, sobre todo en educación media. Pero en esas discusiones se dieron cuenta que el programa tenía muchas fallas. Los docentes de bachillerato se fijaron en el problema con los contenido: faltaban temas, no estaban bien organizados. Eso generó discusiones y el Ministerio de Educación no lo implementó, en vez de mejorarlo y corregirlo. Sin embargo, como el programa tuvo tanta difusión algunos profesores actualmente toman algunas cosas de ahí”, puntualizó Rodríguez.

La doctora en Educación especificó que más adelante se realizaron como tres versiones más. “En 2015 se quiso cambiar la denominación asignaturas por áreas, es decir, integrar esas asignaturas dentro de áreas para que en vez de tener 15 asignaturas hayan menos y además se vean las conexiones entre cada una. Sin embargo, no es fácil integrar áreas y lo que hicieron fue desaparecer asignaturas como Física y Química para ponerlas en una cosa que se llama Ciencias Naturales”.

Rodríguez explica que esa malla curricular salió en una resolución en 2016, pero en el año 2017 como todo el gremio criticó la medida, el ministerio sacó esa resolución y reincorporó las materias desaparecidas. “Ese es el diseño curricular que está vigente para bachillerato hoy en día, las materias están por área y se eliminaron las menciones, ya no es mención Ciencias o Humanidades, ahora solo hay educación media general y educación media técnica”.

Asimismo, Rodríguez indicó que el diseño curricular vigente para primaria es de 1997. “Nadie lo ha derogado, por lo tanto sigue en vigencia. Los maestros toman muchas cosas de ahí, al igual que toman muchas cosas de los libros de la colección Bicentenario, que se empezaron a distribuir en el año 2011 aproximadamente. Estos libros han sido muy criticados por su sesgo político; sin embargo, es impuesto como texto único porque las políticas del Gobierno se han basado en descuidar las bibliotecas escolares y de aulas”. Rodríguez señaló que los profesores también se basan del currículo que se intentó implementar en el año 2007.


Nadie lo ha derogado, por lo tanto sigue en vigencia. Los maestros toman muchas cosas de ahí, al igual que toman muchas cosas de los libros de la colección Bicentenario que se empezaron a distribuir en el año 2011 aproximadamente

Nacarid Rodríguez, investigadora y doctora en Educación, se refiere al diseño curricular vigente para primaria desde 1997

“La realidad de las escuelas es que tienen como cuatro currículos impartiéndose. Algunos profesores se guiarán por los lineamientos del último esfuerzo de cambio, otros se basarán en libros que tienen a la mano o se guiarán con los lineamientos que dicte el Ministerio. El hecho es que hay una gran mezcolanza de currículos siendo enseñados en el país”, expresó Bolívar.
Por su parte, los dos expertos coinciden en que el programa de educación inicial que se utiliza a partir de 2007 no ha sufrido tantas modificaciones porque es un diseño bastante completo y bien estructurado.

Corrientes filosóficas de los currículos

Bolívar señaló que la corriente filosófica que domina a la educación venezolana desde finales del siglo XIX es el bolivarianismo. “Es un currículo basado en Bolívar como figura. Se nota en cómo se enseña la historia, la ciudadanía y la identidad venezolana. Sin embargo, los intentos del Ministerio de Educación para modificar el currículo son hechos desde un punto marxista, socialista y son cambios que responden a intereses políticos e ideologías de ciertos grupos”.

Para Rodríguez la corriente se basa en un discurso que promueve que se forme a alumnos críticos, donde se relaciona la educación con la actividad productiva y actividades reales, concretas. Además, indicó que el currículo de 2017 está muy vinculado con el Plan de Patria del año 2013. “En el plan se dice que hay que hacer cambios políticos y en el programa se indica que hay que repolitizar las fuerzas sociales que concurren al proceso educativo: docentes, estudiantes, personal administrativo y obrero. Esto es algo terrible porque estás utilizando una organización del Estado para fines proselitistas”.


El estudiante puede ser un elemento pasivo como se ve en la educación tradicional, donde el muchacho se sienta en un pupitre a tomar notas. Aquí el alumno debe involucrarse y los profesores deben trabajar tomando en consideración los intereses del niño

Nacarid Rodríguez, investigadora y doctora en Educación

Asimismo, continuó explicando que el currículo de primaria está basado en el constructivismo, el cual plantea que el aprendizaje es activo por parte del estudiante. “No puede ser un elemento pasivo como se ve en la educación tradicional, donde el muchacho se sienta en un pupitre a tomar notas. Aquí el alumno debe involucrarse y los profesores deben trabajar tomando en consideración los intereses del niño”.

Para Rodríguez, los criterios de evaluación deben aparecer en el currículo. Sin embargo, señaló que esto hoy en día no es así. “El Gobierno está peleado con la evaluación, por eso la educación de aquí nunca será de calidad. Para que haya calidad debes evaluar con criterios cuantitativos o cualitativos, pero eso aquí no sucede porque tampoco hay estadísticas que evalúen los resultados de los muchachos. Aquí lo que realmente les importa es pasar a los alumnos para evitar las frustraciones, la deserción escolar y que repitan el año. Por eso promueven la promoción automática, que los alumnos pasen sin aprender», concluyó.

Así, entre discusiones, intentos, libros que son señalados de tener sesgo ideológico y partidista, y con un diseño curricular desactualizado, transcurre la educación venezolana, que ahora, debido al coronavirus, se enfrenta al reto de desarrollarse a distancia y con los padres y representantes en función de maestros, pues según el ministro Istúriz, cada familia ahora es una escuela.

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