Carreteras de los llanos venezolanos convertidas en guillotinas por huecos e inseguridad

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En ocasiones, la soledad en la autopista José Antonio Páez es caldo de cultivo para la acción del hampa | Foto cortesía Minci

San Juan de los Morros.- “Guillotinas”. Así definen algunos conductores consultados por El Pitazo los diferentes tramos viales en el estado Guárico, por ser considerados zonas de alto riesgo debido a la inseguridad y la precariedad de las carreteras.

Los accidentes de tránsito suelen ser una constante en las vías llaneras, a lo cual se suman las acciones delictivas de grupos que aprovechan los días desolados, la oscuridad de las noches y la falta de patrullaje en los tramos carreteros para irrumpir en la tranquilidad de un viaje y asaltar desde unidades transporte hasta vehículos de particulares, refieren usuarios frecuentes de estas vías que solicitaron resguardar sus identidades.

Señalan que los numerosos huecos en las carreteras, al igual que los reductores de velocidad, terminan siendo aliados de los delincuentes, quienes sacan sus armas de fuego desde los costados de las vías y someten a los conductores.

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En la actualidad, desplazarse por vías públicas constituye para peatones, conductores y pasajeros una actividad altamente peligrosa, pues también falla el sistema de  alumbrado público, que dejó de funcionar; abundan los grupos violentos que, en los últimos años, colocan obstáculos en las vías para obligar a los conductores a bajar la velocidad o frenar, someterlos y robarlos.

Robo de gandolas y abuso de poder en alcabalas

El mal estado de la carretera Valle de la Pascua-El Socorro-Santa María de Ipire es aprovechado por delincuentes: “Se montan en la parte de atrás de la gandola, cortan las cargas y las lanzan a la vía sin miedo a nada… pero lo más peligroso es que uno aquí expone su vida a diario, porque cuando no es un hueco son los ladrones”, comentó un gandolero que es usuario regular de la ruta y que se dirigía al estado Anzoátegui.

Los conductores prefieren no viajar después de las cinco de la tarde por esta vía. Afirmó que al llegar la noche en la zona de Anzoátegui “hay un grupo de personas que, con pasamontañas y armas largas, roban a los viajeros“. Este tipo de procedimiento suele ocurrir a pocos kilómetros de la población de Onoto, señalan.

Esta carretera es utilizada por habitantes de Guárico que tienen hijos estudiando y otras ocupaciones en Puerto La Cruz y Barcelona y suelen cargar comida o bienes del hogar. A veces, los ladrones se llevan hasta los alimentos.

En la vía que conecta a Guárico con Apure, tramo Calabozo-San Fernando de Apure, los huecos constituyen otra de las causas de accidentes de tránsito. Por tratarse de una zona agroproductiva, en ocasiones la presencia del ganado en las carreteras también ha generado retrasos e incluso colisiones de vehículos.

En el estado Guárico, la conectividad es un problema mayor en relación con otras regiones del país. En la carretera entre Las Mercedes del Llano y Cabruta, límite con el estado Bolívar, además de estar deteriorada y sin vigilancia, se suma la falta de comunicaciones telefónicas. En esta zona supuestamente operan los llamados “Pata e’ Goma”, presuntos miembros de una guerrilla colombo-venezolana.

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Otros conductores señalaron que no pueden confiar ni en las alcabalas, porque en algunas hay funcionarios que abusan de su poder y les quitan sus pertenencias hasta a los pasajeros.

“No puede ser que una familia o persona que viaja por las carreteras del Guárico tenga que cuidarse de los delincuentes y de los funcionarios de seguridad al mismo tiempo. No se puede llevar comida de un pueblo a otro, porque ellos siempre quieren que les dejen algo o, de lo contrario, tendrás problemas. Eso es prácticamente un robo”, explicó Luis Carapaima, transportista.

“Miguelitos” y peñonas

Para los conductores habituales y transportistas que necesariamente deben trasladarse desde Barinas hacia el centro del país o la utilizan como enlace hacia los estados andinos y fronterizos, cada día resulta más peligroso cruzar la autopista José Antonio Páez (JAP) en el tramo de Barinas, por los frecuentes ataques del hampa.

Jesús Delgado, presidente de la Asociación Cooperativa Barinas-Elorza, refirió que varios de sus agremiados y los pasajeros han sido objeto de atracos a su paso por esa vía. “Los antisociales se dan a la tarea de arrojar ‘miguelitos’, cauchos y piedras de gran tamaño envueltas en bolsas negras, para provocar accidentes y que los vehículos se detengan para luego robar”, señaló. En la misma vía con frecuencia aparecen cadáveres que son abandonados en la ruta tras crímenes cometidos en estados vecinos o cercanos al lugar”, refirió.

Indicó que debido a esta situación reiterada, se han visto en la obligación de reprogramar los horarios de salida y evitar viajar de noche.

El coronel Antonio Escalona, gerente del terminal de Pasajeros de Barinas, refirió que muchas de las unidades que se dirigen a Barquisimeto, Valencia, Caracas o Puerto La Cruz han sido apedreadas en horas de la noche en la autopista.

Tal realidad se presenta a diario en todas las carreteras del país, donde el Gobierno nacional deshabilitó los peajes entregados en concesión para atender las necesidades de los usuarios. Por eso, el sistema de grúas tampoco presta servicio  de forma rápida en casos de emergencia y las señalizaciones desaparecieron.

“No hay con qué defenderse”

Fuentes policiales que solicitaron el anonimato resumieron a El Pitazo varios incidentes ocurridos este año. Entre los casos destaca el conductor de una unidad de transporte que se dirigía de Valencia a Acarigua, que fue asesinado en un ataque de la banda “Los Migueleros”. Los delincuentes emboscaron el autobús en el sector Apartadero, límite entre Portuguesa y Cojedes.

Entre julio y agosto, delincuentes que operan con el mismo modus operandi atracaron en la autopista José Antonio Páez a la conocida banda Los Melódicos. Pocos días antes, las víctimas de los hampones fueron unos funcionarios de la Dirección General Contra Inteligencia Militar (Dgcim).

Los voceros señalaron que las autoridades policiales no cuentan con vehículos que les permitan vigilar esta peligrosa carretera. “Ni la Policía Nacional ni la Regional cuentan con patrullas para hacer los recorridos”, aseguraron.

Ladrones de carreteras en Portuguesa y Cojedes

Los constantes robos y asesinatos en la autopista José Antonio Páez, en el tramo Apartadero (Cojedes) hasta Acarigua (Portuguesa), han hecho que conductores y pasajeros dejen de circular pasadas las 8:00 pm, refieren choferes afectados por la situación.

A pesar de que en todo el trayecto de Cojedes la Policía Nacional Bolivariana (PNB) tiene dos puntos de abordaje, uno en el sector El Limón y otro en la comunidad de Camoruco, la amenaza de robo sigue latente —afirman—, porque el patrullaje no es constante.

Más de 30 funcionarios de la PNB custodian este tramo vial, que ha sido invadido por una banda conocida como “Los Migueleros”, por el uso de”miguelitos” para dañar cauchos y obligar a parar a sus víctimas, a quienes someten a mano armada. En Apartadero, municipio Anzoátegui, muy cerca del distribuidor de Mata Oscura, hay un punto de atención al ciudadano de la Guardia Nacional.

De acuerdo con información suministrada por autoridades de la entidad, alrededor de 16 personas que integran la banda de “Los Migueleros” han sido detenidas por los cuerpos de seguridad. Al menos seis han muerto en enfrentamientos con las fuerzas del orden, pero los robos continúan en la autopista José Antonio Páez. 

La mayoría de las víctimas de “Los Migueleros” son pasajeros y choferes de busetas y expresos ejecutivos, por lo que operan pasadas las 10:00 pm hasta cerca de las 4:00 am.

Los sitios con mayor incidencia de casos son los tramos comprendidos entre Apartadero, en Cojedes y Agua Blanca y San Rafael de Onoto, en Portuguesa, refieren las fuentes policiales.

Entre Guárico y Apure

La troncal 13, entre Chaguaramas y El Sombrero, comprende más de 80 kilómetros y concentra a grupos armados que delinquen a cualquier hora del día: “Por aquí operan los de la banda el Maloni, algunos de la banda de el Juvenal y hay otros sujetos que dicen que son herederos de el Picure”, apuntó una fuente policial, bajo anonimato.

Preguntar por la inseguridad en este tramo es ver rostros de nerviosismo entre los habitantes. Según algunos encuestados  por El Pitazo, la referida arteria vial es llamada “carretera del terror”, debido a los robos de vehículos, secuestros, cobros de rescate (extorsión), asesinatos y accidentes por esquivar los huecos de la carretera.

Vehículos particulares y colectivos han sido objeto de robos y atracos a plena luz del día | Foto Cortesía Minci

En las carreteras del municipio Monagas también hay registros de grupos delictivos que someten a los transportistas y roban las pertenencias de los pasajeros. Por estos lados, hay un tramo vial que geográficamente es competencia del estado Aragua, que no escapa de la inseguridad ante la falta de medidas policiales y acondicionamiento de la vialidad. Inclusive en los municipios del estado Apure, unidades de transporte público son abordadas por delincuentes quienes, sin piedad y desenfundando  armas de fuego, obligan a los pasajeros a entregar sus pertenencias.

Comerciantes de la entidad llanera, debido a este problema, han optado por disminuir la frecuencia de sus traslados a otras zonas.

Mejor de día

No viajar de noche es la opción que han tomado los ciudadanos. Hace menos de un año,  Eloy Villa retornaba con sus dos hijos —uno de 21 años y con síndrome de down— y su esposa desde Barquisimeto a Acarigua, cuando sintió que el caucho delantero de su vehículo estalló. Todo ocurrió pasadas las 8 pm, en plena carretera y a oscuras.

“Entramos en pánico. Sabíamos que se trataba de un ‘miguelito’. Por eso no nos detuvimos y rodamos así hasta encontrar una casa que tenía luz. Llegamos a ese sitio con el caucho y el rin acabado”, contó a El Pitazo. Asegura que, desde entonces, no deja que la noche lo agarre en carretera.

No se salvan ni las autoridades gubernamentales

Uno de los accidentes recordados en la última década ocurrió el pasado 10 de septiembre de 2010, cuando el entonces gobernador de Guárico, William Lara, sufrió un accidente automovilístico en el tramo vial entre San Juan de los Morros y Ortiz, sector Uverito.

Precisamente debido al estado de la carretera y la lluvia, Lara perdió el control y cayó al río Paya, en medio de una crecida que lo arrastró y, después de 12 horas desaparecido, fue hallado muerto.

Lo ocurrido con el fallecido gobernador es solo un caso en la lista de accidentes registrados en el territorio llanero. La mayoría suelen ser acreditados al exceso de velocidad, aunque cuando se conocen las versiones de testigos o afectados, aparece otro de los problemas que enfrentan quienes transitan a diario por las vías de Guárico: los huecos, falta de iluminación y la inseguridad.

Al respecto, la seguridad vial en Guárico, así como la rehabilitación de las principales arterias viales, es una cuenta pendiente que dejó el ex gobernador Ramón Rodríguez Chacín al actual mandatario regional, José Vásquez. Sin embargo, luego de un año de gestión, la situación sigue igual. Vázquez argumenta que la hiperinflación afecta la aplicación de la capa asfáltica en algunos tramos carreteros.

Con información de Raúl Álvarez

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